
El Papa pidió perdón por el saqueo de Constantinopla
Al arribar a Grecia, Juan Pablo II fue recibido por el patriarca de la Iglesia ortodoxa griega, con quien emitió el primer documento conjunto desde el cisma de 1054.
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El papa Juan Pablo II pidió "perdón" hoy en Atenas ante el jefe de la Iglesia Ortodoxa Griega, monseñor Christodulos, por los pecados cometidos por los católicos contra los ortodoxos.
"Por todas las ocasiones pasadas y presentes donde hijos o hijas de la Iglesia Católica pecaron por acción o por omisión contra sus hermanas y hermanos ortodoxos, pueda el Señor acordarnos el perdón que le pedimos", dijo Juan Pablo II.
El primer discurso del sumo pontífice en tierra griega fue en el palacio presidencial, poco después de su llegada al aeropuerto de Atenas, primera etapa del viaje de 5 días en el que también visitará Siria y Malta.
Este 93° viaje internacional de Karol Wojtyla comenzó con la parte más difícil, las 24 horas en Atenas, por invitación del presidente de la República de Grecia, Costis Stefanopoulos, y con la hostilidad por parte de la Iglesia ortodoxa griega, a la que pertenece el 97 por ciento de la población.
La Iglesia de Grecia, una de las más conservadoras en el seno de la ortodoxia, no ha dejado de reclamar el arrepentimiento del Vaticano por las "crueldades que sus fieles infligieron a los ortodoxos durante la cuarta cruzada".
En ese sentido, el Papa recordó el "saqueo dramático de la ciudad imperial de Constantinopla por los cruzados en 1204, que era un bastión de la cristiandad en Oriente".
"El hecho de que cristianos latinos hayan participado en ese saqueo llena a los católicos de una profunda pena", dijo Juan Pablo II.
"La Iglesia católica ha tomado el camino, sin marcha atrás, de la unidad con todas las iglesias", proclamó el Papa.
"¡Se ha roto el hielo!", exclamó un comentarista de la televisión pública griega. Monseñor Christodulos, conocido por su abierto anti papismo, aplaudió sin embargo, junto al resto de los dignatarios ortodoxos, cuando el Papa pronunció esas palabras.
Antes, monseñor Christodulos había pronunciado un discurso sobre "la verdad en el amor", en el que resumía las razones que "envenenan desde hace mil años" sus relaciones, citando en particular "los actos de violencia inaceptables contra los pueblos ortodoxos", en referencia a las cruzadas y la cuestión de los uniatas, católicos de rito oriental que reconocen la jurisdicción del Papa.
Pero también manifestó su deseo de un "diálogo teológico sincero" y de que la visita de Woytila pueda "constitur el inicio de un desarrollo positivo de la gran cuestión de la unidad de todos, para la gloria de Dios".
El patriarca griego regaló a Juan Pablo II un gran icono de la Virgen para orar por la unidad de las dos iglesias.
"La tarea de la unificación entre las partes orientales y las occidentales de Europa sigue siendo compleja. Hay aún mucho por hacer para llegar a la armonía entre los cristianos de Oriente y los de Occidente, para que la Iglesia pueda pueda respirar con sus dos pulmones", agregó el Papa.
Según el vocero del Vaticano, Joaquín Navarro Valls, es importante la dimensión histórica del encuentro entre dos iglesias que no tuvieron contactos durante 10 siglos.
Más tarde, el Pontífice y Christodulos emitieron el primer documento conjunto católico-ortodoxo desde el Cisma de Oriente.
Centrado sobre las "raíces cristianas en Europa", el documento incluye una advertencia sobre las consecuencias de la globalización, así como una crítica al uso de la violencia, la guerra y el reparto injusto del bienestar.
El documento fue presentado en un acto celebrado en la colina del Areópago, donde el apóstol San Pablo habló por primera vez a los ancianos de la capital griega.
Los líderes religiosos manifestaron además su beneplácito por el proceso de integración europeo, aunque expresaron preocupación por tendencias que tienden "a convertir a países concretos de Europa en estados seculares sin relación alguna con la religión", lo que, dicen, significaría negar la raíz espiritual de las personas y las naciones.
Mañana el Pontífice celebrará la misa en el Palacio del Deporte de Kalogreza.






