
El secretario de Energía de EE.UU. viaja a Caracas para implementar el acuerdo petrolero y la Asamblea Nacional lo respalda
El Parlamento, dominado por el oficialismo, aprobó el pacto que contempla una concesión de 100 años sobre 17 campos petroleros
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CARACAS.– La Asamblea Nacional de Venezuela, dominada por el oficialismo, respaldó este martes el histórico acuerdo petrolero alcanzado con la administración de Donald Trump, en una votación celebrada horas antes de la llegada a Caracas del secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, quien encabeza una delegación destinada a poner en marcha el pacto.
El acuerdo, que permitirá a Estados Unidos acceder a aproximadamente una quinta parte de las reservas petroleras venezolanas, contempla una concesión por 100 años sobre 17 campos a la empresa privada North American Blue Energy Partners (Nabep).
La votación se produjo mientras el gobierno de Trump defiende el convenio como una herramienta para garantizar un suministro estable de crudo para Estados Unidos y reconstruir la devastada industria petrolera venezolana. El acuerdo sin precedentes, que generó dudas e incertidumbre entre algunas compañías petroleras, también busca desplazar la influencia que durante años tuvieron empresas chinas y rusas en algunos de los principales yacimientos del país.
Wright viajará este martes a Venezuela y su visita coincidirá con un nuevo paso de Chevron, la única gran petrolera estadounidense con una presencia significativa en el país. La compañía tiene previsto firmar el miércoles un acuerdo separado para ampliar sus operaciones y presentar nuevos planes de inversión.
El pacto anunciado la semana pasada por Trump, que el mandatario calificó como el “mayor acuerdo petrolero de la historia”, contempla que Nabep explote durante un siglo 17 campos que concentran unos 65.000 millones de barriles de reservas probadas, aproximadamente una quinta parte de las reservas de Venezuela.
La operación otorga además al gobierno estadounidense una participación inédita en la explotación de los recursos venezolanos. La Oficina de Capital Estratégico del Pentágono tendrá el 35% de la empresa matriz de Nabep, mientras que el Departamento de Estado tendrá garantizada la compra del 20% de la producción a precio de costo y derecho de tanteo sobre buena parte del resto del petróleo. Washington también tendrá capacidad de veto sobre decisiones clave de la compañía.
La Casa Blanca calcula que el esquema podría atraer unos 100.000 millones de dólares de inversión para reconstruir la infraestructura petrolera y elevar sustancialmente la producción. El gobierno de Delcy Rodríguez conservará ingresos fiscales y regalías derivados de la explotación.
Funcionarios estadounidenses defendieron este martes el acuerdo y lo definieron como una “oportunidad geopolítica” para asegurar yacimientos que estuvieron en gran medida bajo influencia de compañías chinas y rusas. También sostuvieron que el proyecto forma parte de una estrategia más amplia para lograr una “Venezuela estable y democrática”.
Uno de los funcionarios afirmó que el proceso debería culminar con elecciones, aunque reconoció que no son factibles a corto plazo. Según Washington, las conversaciones políticas entre representantes del gobierno y la oposición sobre una transición democrática se reanudarían a mediados de septiembre.
El empresario en el centro
En el centro de la operación aparece Alejandro Betancourt, un empresario venezolano de 46 años que controla NAbep y mantiene desde hace años vínculos con sectores políticos y empresariales estadounidenses.
Betancourt había trabajado como intermediario entre dirigentes opositores venezolanos y funcionarios estadounidenses durante el primer gobierno de Trump y mantuvo contactos con Mauricio Claver-Carone, uno de los principales operadores de la política de Washington hacia Venezuela.

El empresario también arrastra una historia judicial controvertida. Fue investigado en Estados Unidos y Europa por un presunto esquema de lavado de dinero vinculado a contratos de Pdvsa, aunque nunca fue acusado ni condenado. Su abogado, Jon Sale, sostiene que las investigaciones lo perjudicaron injustamente.
Washington salió este martes en defensa de Betancourt. Consultado sobre su trayectoria, un funcionario reconoció que había sido investigado, pero remarcó que “no enfrenta ningún cargo en Estados Unidos por violación de ninguna de nuestras leyes”.
Chevron vuelve a apostar
Mientras Washington profundiza su participación directa en el petróleo venezolano, Chevron prepara una expansión de sus propias operaciones, una señal del renovado interés de las grandes compañías estadounidenses por los recursos del país.
Para Trump, el regreso de capitales y tecnología estadounidenses resulta clave para recuperar una industria que sufrió años de falta de inversión, sanciones, corrupción y deterioro.
Venezuela posee algunas de las mayores reservas petroleras del mundo, pero produce muy por debajo de su potencial. La recuperación exige inversiones masivas, reconstrucción de instalaciones y estabilidad jurídica y política.

Además, analistas cuestionan que el acuerdo pueda traducirse rápidamente en más petróleo o menores precios para los consumidores estadounidenses. La reconstrucción de los yacimientos y de la infraestructura podría demandar años, mientras que la intervención directa de Washington genera dudas entre otras compañías que estudian regresar al país.
Agencias AFP, ANSA y Reuters
