
Empezaron a expropiar tierras en Zimbabwe
Los blancos reciben nuevas amenazas.
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HARARE.- Los veteranos de guerra de Zimbabwe, encabezados por su líder Chenjerai Hunzvi -a quien apodan Hitler -, comenzaron ayer a expropiar granjas que pertenecían a personas blancas mientras exigían al gobierno que confiscara mayor número de propiedades y que se las entregara rápidamente.
Además, con nuevas amenazas a los blancos que resisten las confiscaciones, los veteranos de guerra dramatizaron el inicio de las expropiaciones en Zimbabwe, que el gobierno había previsto en un tono mucho más pacífico.
"A los colonos blancos que se sigan oponiendo se les ofrecerá un lugar bajo tierra", amenazaron los veteranos.
Las expropiaciones comenzaron en 200 de las 804 granjas previstas hasta ahora por el gobierno, que ya fueron abandonadas por sus ex propietarios y están localizadas cerca de los centros urbanos.
El vicepremier Joseph Msika, un moderado que, por indicación del presidente Robert Mugabe, dirige las operaciones, señaló que los veteranos deben abandonar las granjas que no están comprendidas en el listado del gobierno.
La respuesta del líder de los veteranos Chenjerai "Hitler" Hunzvi no se hizo esperar: sostuvo que no piensan abandonar las granjas que están en su poder.
Hitler Hunzvi es un "puro y duro", como se califica, que acaba de ser elegido diputado y que, con sus pretorianos, apoya a Mugabe y sembró el terror entre la oposición durante la reciente campaña electoral, en la que hubo más de 30 muertos (entre ellos, cinco granjeros blancos) y cientos de heridos.
"Nadie nos echará de las granjas que ocupamos", dijo, y, además, emplazó en dos semanas al gobierno para terminar con las confiscaciones. En cambio, el gobierno explicó que necesitarán por lo menos cinco semanas para concluir con las primeras expropiaciones.
Pulseada
Los analistas sostienen que parecen delinearse dos frentes entre los seguidores de Mugabe. Por un lado, los pragmáticos piensan llevar adelante las confiscaciones con mucha calma, sin rupturas, en modo tal que no se interrumpa el diálogo con Gran Bretaña y el resto del mundo, ya que los créditos internacionales están congelados. Por el otro, los duros quieren realizar las expropiaciones con rapidez y sin mediaciones.
Los analistas sostienen que es difícil prever quién ganará esta pulseada dentro del oficialismo, aunque recuerdan que, sin el apoyo de Hitler y de sus pretorianos, Mugabe no habría resultado vencedor en las elecciones celebradas el 24 y el 25 de junio.
En Zimbabwe, al igual que en el plano internacional, nadie se opone ya a la redistribución de las tierras.
Los datos oficiales indican que el 70 por ciento de las mejores tierras están en manos de los blancos, que representan menos del uno por ciento de la población total.
Desde la independencia del país, Gran Bretaña, la ex potencia colonial, financió reformas agrarias, que, en la práctica, sólo dieron origen a grandes granjas y riquezas que beneficiaron a los jerarcas del régimen.




