Escándalo en Corea del Sur por la evasión del servicio militar de famosos
Actores y deportistas recurrieron a artimañas para obtener la exención militar; estrellas de cine confesaron haber pagado para manipular una prueba médica
1 minuto de lectura'
SEUL.- Las artimañas de actores y deportistas famosos para escapar al servicio militar obligatorio levantaron una ola de indignación en Corea del Sur, que se multiplicará ya que al parecer hijos de políticos también recurrieron a la picaresca modalidad.
Los primeros en ser descubiertos fueron los jugadores de béisbol, pero los que metieron el dedo en la llaga fueron las estrellas de cine Song Seung-heon, Han Jae-suk y Jang Hyuk, tras confesar que habían pagado para manipular una prueba médica y así obtener la exención militar.
Su popularidad les pasó factura, si bien la opinión pública se muestra dividida ante el castigo que les corresponde.
Aunque los artistas mostraron su arrepentimiento pidiendo perdón públicamente, la mitad de los encuestados exige su ingreso inmediato en las filas del ejército, mientras que la otra mitad se mostró partidaria de que antes cumplan con rodajes y contratos pendientes.
Técnicamente Corea del Sur sigue en guerra con su vecino del Norte debido a que en 1953 tras la guerra civil que les enfrentó no firmaron ningún tratado de paz.
Desde entonces los hombres surcoreanos tuvieron que interrumpir sus estudios o aplazar sus carreras profesionales para ceder 36 meses de sus vidas al ejército, salvo en los últimos años, en los que se redujo a 24 meses.
La policía surcoreana centra ahora su investigación en una lista de 1700 hombres que fueron exonerados del servicio militar por una enfermedad renal, la misma que alegaron los actores y deportistas en cuestión.
Song y Jang, ambos de 28 años, y Han, de 31 años, confesaron haber pagado en 1999 entre 20.000 y 25.000 dólares para que fueran cambiadas sus pruebas médicas y dieran positivo.
Medio centenar de jugadores de béisbol aseguró haber pagado cantidades parecidas.
El escándalo actual puso sobre el estrado el caso de los hijos de los políticos y los grandes empresarios, dado que parece demasiada casualidad que la mayoría se librara de servir en el Ejército.
En los últimos años, la opinión pública se volvió muy sensible con estos casos de "evasión militar".
Según varias encuestas realizadas en Internet, muchos ciudadanos surcoreanos creen que la investigación debe ser extendida a los poderosos y que los casos de actores no deberán sólo ser cabezas de turco para tapar otros mayores escándalos de esta índole.
En el caso de los artistas, detrás de las revelaciones que dieron paso a la oleada de confesiones, se piensa que pudo haber una filtración de una agencia de actores rival.
El precio del fraude
La carrera de Song, cuya popularidad es palpable no sólo en Corea del Sur, sino también en China, Hong Kong, Taiwan y Egipto, está en peligro.
Poco antes de que se descubriera el escándalo, había firmado un contrato para una serie destinada a las televisiones surcoreanas y chinas, con un presupuesto de 4,3 millones de dólares.
Según los productores de la teleserie, más de la mitad del coste fue cubierto por la inversión de las televisiones y los productores de esos países asiáticos gracias a la popularidad del actor.
Además, el actor había firmado otro contrato valorado en unos 900.000 dólares con una productora japonesa para el rodaje de un vídeo musical de una telenovela.
Song se podría ver obligado a pagar indemnizaciones por valor de unos 7,8 millones dólares, en el caso de que deba abandonar esos proyectos, según la agencia GM que representa al actor.
En cuanto a los otros dos implicados en el escándalo, Han fue inmediatamente despedido de una serie en rodaje en la que interpretaba el personaje principal, y Jang perdió su papel de protagonista en una película cuyo rodaje se hallaba a punto de comenzar.
Fuente: EFE



