
"Esta es la última batalla para el gobierno chavista"
Lo dijo a LA NACION Stalin González, el líder de los estudiantes
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CARACAS (De una enviada especial).- Stalin González parece agobiado. Las escasas tres horas que pudo dormir durante la noche se le notan en la cara apenas entra en un "cafetín" del enorme campus de la Universidad Central de Venezuela, la más grande y, dicen, la mejor del país.
Es que, pese a sus jóvenes 26 años y a que todavía cursa quinto año de abogacía, Stalin está en plena campaña electoral: es uno de los líderes del movimiento de estudiantes que irrumpió en Venezuela a mediados de este año y que hoy encabeza la oposición a los planes de Hugo Chávez de perpetuarse en el poder.
"No importa, esto es hasta el domingo, después duermo 15 días", dice, sonriente, durante una entrevista con LA NACION.
Para Chávez, Stalin no es un opositor más. Hijo de un dirigente obrero comunista que en su oficina tenía cuadros de Simón Bolívar y de Joseph Stalin, el perfil de este líder estudiantil tiene poco que ver con el de los "hijitos de papá" de los que habla el mandatario cuando ataca al movimiento estudiantil.
Miembro del partido marxista-leninista Bandera Roja hasta el año pasado, Stalin (el estudiante, no Joseph) vive en La Candelaria, "un barrio de clase media baja", dice que nunca apoyó a Chávez y que usa remeras rojas en las marchas contra el gobierno. "Ese color no es de él, como tampoco lo es este país."
Como presidente de la Federación de Centros Universitarios -un puesto por el que pasó, entre otros, el vicepresidente Jorge Rodríguez-, Stalin encabeza el movimiento que nació en junio pasado, cuando los estudiantes salieron masivamente a protestar contra la decisión del gobierno de cerrar el canal RCTV, crítico de Chávez. Desde entonces, el movimiento creció vertiginosamente, hasta convertirse en la principal oposición a los planes de reforma del mandatario, en reemplazo de los desacreditados partidos políticos.
-¿El nombre Stalin es común en Venezuela?
-No, para nada. Me lo pusieron por Joseph Stalin. El ex presidente de la federación de la Universidad de los Andes se llamaba Nixon Moreno, así que éramos Nixon y Stalin.
-¿Por qué tantos líderes de izquierda y ex chavistas le están dando la espalda a Chávez?
-Dentro del gobierno hay militantes de izquierda, pero es una izquierda nueva. La izquierda tradicional no está con Chávez. Esta es la única revolución sin estudiantes ni sindicatos.
-En su caso, ¿por qué se opone a la reforma chavista?
-Por la manera inconsulta en que se hizo. Lo peor que tiene la reforma es lo que no dice. Este país tiene graves problemas de desempleo, vivienda, escasez y seguridad. La reforma no plantea nada sobre los problemas reales de los venezolanos. Sólo apunta a que el gobierno se quede más tiempo y con más poder.
-¿Por qué cree que el movimiento de estudiantes cobró tanta fuerza?
-La gente explotó con el tema RCTV. Había una indignación generalizada por lo que había ocurrido. Por otro lado, la falta de liderazgo de la oposición hizo que nosotros tuviéramos un rol que no queríamos. No queremos ser los jefes de la oposición.
-Pero en los hechos están tomando el lugar de los partidos opositores...
-Sí, pero no es lo que queremos. A este país le hace falta un movimiento social y eso es lo que estamos construyendo.
- Algunos líderes estudiantiles han recibido amenazas, ¿usted?
-Yo no. Ellos saben de dónde vengo y a mí no me van a venir con eso.
-¿Lo preocupan los hechos de violencia contra los estudiantes?
-A quien favorece la violencia es al gobierno, que está tratando de hacer algo para suspender las elecciones o para enturbiar el asunto y que la gente no vaya a votar.
-Esta campaña parece haber polarizado todavía más a los venezolanos. ¿Es posible la reconciliación?
-Más allá de las diferencias, aquí necesitamos la convivencia y la reconciliación. Por esa vía hay que marchar. No puede ser que nos tengamos tanto odio en las calles. Hay familias que no se hablan. Yo tengo un tío que no fue a mi casamiento, hace dos meses, porque es chavista. Tengo muchos ex amigos en el gobierno que ya no me hablan. Aquí un taxista es capaz de bajarte de su taxi si eres de un lado o del otro.
-¿Qué puede pasar después del domingo?
-Esta es la última batalla para el gobierno. Si pierde, es el final.
-¿Por qué?
-Porque el gobierno ha querido convertir esto en un plebiscito. Por eso, si gana el no, pierde Chávez, no su propuesta.
-¿Y si gana el sí?
-Así gane el gobierno, que yo lo dudo, lo que viene para 2008 no es nada alentador. El gobierno enfrenta una crisis política interna, tiene enfrentamientos con todo el mundo a nivel internacional y un problema económico que con la reconversión monetaria va a empeorar.
-¿Qué opina de la relación que mantiene el gobierno argentino con Chávez?
-En América latina es difícil ser antichavista, con el dinero que él regala.
-Después de recibirse, ¿va a incursionar en la política?
-Sí, siempre me gustó la política.




