
Fiat enfrenta críticas por su manejo de la crisis financiera
La familia Agnelli, principal accionista de la empresa, decidió reemplazar al directivo que había conseguido un importante crédito; también hay rumores de renuncia y críticas del gobierno contra el presidente de la automotriz
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ROMA.- La familia Agnelli, principal accionista de Fiat, busca nuevos dirigentes para la compañía ante el malestar de los bancos acreedores, molestos por la manera en que se desarrolla la crisis financiera del grupo turinés.
El Consejo de Administración se reunirá previsiblemente el viernes próximo para proceder al nombramiento de un nuevo consejero delegado en sustitución de Gabriele Galateri, forzado ayer a la dimisión por los Agnelli, menos de seis meses después de ser elegido para el cargo.
La justificación, dada por el propio Galateri en una nota difundida por Fiat, de que es necesario un ejecutivo con experiencia industrial es otro golpe a los bancos acreedores, que veían en el renunciante a uno de los suyos, un hombre con carrera en las finanzas y el que se había encargado de cerrar, en julio, el crédito de 3000 millones de euros con cuatro entidades.
Se trata de IntesaBci, Capitalia, Unicredito y San Paolo-Imi, que ahora siguen con atención el curso de esta crisis, preocupados por no haber sido consultados por el cambio de Galateri y recelosos ante su posible sustituto.
El nombre que más suena es el de Enrico Bondi, un empresario de larga trayectoria, vinculado a entidades como Mediobanca y Montedison.
Los bancos emitieron incluso un comunicado conjunto en el que avisan que el cambio de dirigentes supone una vulneración del acuerdo por el que se concedió el crédito, pero admiten que no es posible ejercer acciones legales.
También mostró su preocupación el gobernador del Banco de Italia, Antonio Fazio, quien manifestó que la situación es grave.
Mientras tanto, la incógnita sobre la permanencia de Paolo Fresco en la presidencia de Fiat parece despejarse y el propio interesado, desde las páginas del diario "La Repúbblica", asegura hoy que su resistencia no es una rebelión contra los accionistas, sino que se trata de "defender la dignidad del Consejo de Administración".
"No estoy defendiendo mi poltrona. Está claro que me iré de aquí, ya lo había decidido y había comunicado a Giovanni Agnelli que en julio próximo, cuando cumpliré setenta años, dejaría el cargo", ha precisado Fresco, que se siente ofendido y desilusionado por el gobierno.
En concreto, sobre las declaraciones de Silvio Berlusconi en las que criticaba a los directivos de Fiat, Fresco apunta que "he pensado que había enloquecido".
Desde el gobierno italiano, el ministro de Industria, Antonio Marzano, justificó hoy el cambio en la cúpula de Fiat con la afirmación de que en la compañía "se está cambiando página. Es la segunda que se pasa tras la aprobación del plan industrial".
Marzano señaló que el problema de la empresa "consiste en salir de una situación de pérdidas con la puesta en marcha de una estrategia industrial que no ha existido durante mucho tiempo".
Desde el punto de vista laboral, la crisis ha tenido como respuesta un plan de ajuste no sólo de la producción, sino de la plantilla, recortada en 8.100 empleados, la mayor parte de los cuales ya pasaron al fondo de garantía salarial.
Por eso los sindicatos siguen de cerca el caso y, hoy, el secretario general de UIL, Luigi Angeletti, aseguró que el caso "se está convirtiendo en algo poco serio", al tiempo que puntualizó que no hay previsión de negociar nada más.
Fuente: EFE





