Fracasó una rebelión contra Correa
Policías que se sublevaron tras rechazar un recorte de beneficios retuvieron al mandatario durante nueve horas en un hospital de Quito
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Quito.- Una insubordinación de policías apoyados por militares, en protesta por los recortes en beneficios decidido por el gobierno de Ecuador, desató ayer una grave crisis institucional, que fue calificada por el presidente Rafael Correa como un "intento de golpe de Estado". El mandatario permaneció retenido por los sublevados durante nueve horas en un hospital de Quito, encierro que finalizó al ser rescatado por las fuerzas armadas tras un nutrido intercambio de fuego con los policías alzados.
Por la rebelión, que fue ampliamente condenada por la comunidad internacional, se decretó el estado de excepción en todo el país.
"Este ha sido el día más duro de mi gobierno", declaró Correa a la multitud desde uno de los balcones de la sede presidencial, adonde fue llevado tras ser rescatado por las tropas, y fue ovacionado por una multitud que insultó al adversario político más acérrimo del gobierno, el ex presidente Lucio Gutiérrez. El mandatario sostuvo que entre sus secuestradores "no todos son policías, hay infiltrados de partidos políticos", y afirmó que lloró de tristeza "por ver cómo se ha derramado sangre ecuatoriana inútilmente", referencia a los enfrentamientos en los que hubo por lo menos cinco heridos, aunque la cifra puede ser muy superior, e inclusive hubo versiones de por lo menos un muerto, que sería policía.
"No habrá perdón, ni olvido, y la ley no será revocada", advirtió Correa, que había sido retenido por un grupo de policías sublevados ante la aprobación de la llamada ley de servicio público, que supuestamente reducía sus salarios, una versión que Correa dijo que es falsa, y cuya circulación atribuyó a los "apátridas".
El presidente se consideró "secuestrado" por los policías sublevados, algunos de los cuales mantuvieron un cerco alrededor del hospital, en Quito, donde Correa fue ingresado al mediodía. En una comunicación telefónica con el canal público Ecuador TV -cuya señal fue emitida en forma obligatoria por todos los canales del país-, el mandatario dijo que no negociaría con las fuerzas policiales mientras se mantuvieran en rebeldía.
El jefe de Estado había manifestado que del hospital lo sacarían "como presidente o como cadáver", e indicó que había mantenido reuniones con tres comisiones de los policías sublevados. Además, Correa acusó a los policías de traición y de intentar agredirlo dentro del hospital, y a sectores de la oposición de impulsar su destitución del poder, en particular a fuerzas de Sociedad Patriótica, partido del ex presidente Gutiérrez (2003-2005). Mientras, cientos de seguidores del mandatario tomaron las calles de Quito para brindarle su apoyo.
En tanto, los sublevados negaron que la revuelta, que dejó 51 heridos en Quito, estuviera dirigida contra el gobierno y afirmaron que lo único que buscaban era que se restablecieran sus bonos, condecoraciones y beneficios de seguridad social y jubilación, eliminados por la ley de servicio público, aprobada anteayer y cuyo objetivo es reducir el tamaño del aparato estatal.
Por su parte, el comandante de la policía de Ecuador, general Freddy Martínez, negó que Correa hubiera sido secuestrado por miembros de esa institución. "No está retenido", dijo.
Los sublevados tomaron cuarteles policiales en Quito, Guayaquil y otras ciudades del país, y la sede del Congreso. Quemaron neumáticos, lanzaron gases lacrimógenos y cerraron las rutas de acceso a la capital. Unos 800 policías protagonizaron la protesta en Quito, unos 150 militares de la fuerza aérea bloquearon el aeropuerto de Quito y otros el de Guayaquil. Ante la ausencia de policías en algunas ciudades, se reportaron saqueos.
El coronel Joel Loaiza, jefe del comando de Guayas, al sur de Quito, afirmó: "Acá estamos en un caos... a pesar de que ya no hay mando ni control... los policías están tratando de dar seguridad a la ciudadanía´´ .
"Ni un paso atrás"
La crisis estalló cuando Correa, quien se recupera de una operación de rodilla, llegó hasta el Regimiento Quito, donde surgió el amotinamiento, para mediar en el conflicto. El mandatario advirtió a las fuerzas policiales que no cedería a las presiones. "No daré ni un paso atrás. Señores, si quieren matar al presidente, ¡aquí está, mátenlo si les da la gana, si tienen poder, si tienen valor, en vez de estar en la muchedumbre cobardemente escondidos!", desafió.
Al intentar salir del lugar, Correa fue agredido en un tumulto y, luego, una bomba lacrimógena explotó muy cerca suyo, lo que le causó un cuadro de asfixia y provocó que fuera internado en el Hospital Policial, donde se le colocó un suero. "En verdad no podía respirar", dijo el mandatario, que inició su mandato en 2007 y, luego de tras las elecciones adelantadas, lo extendió hasta 2013.
El ministro de Seguridad Interna y Externa, Miguel Carvajal, informó que se declaró el estado de excepción y que las fuerzas armadas y unidades de la policía garantizaban el orden público. "No toda la policía está en una situación de insubordinación", dijo Carvajal. Por su parte, el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el general Ernesto González, reiteró su apoyo a Correa.
Las protestas, que generaron una ola de rechazo en la región y en el mundo, estallaron cuando Correa estudiaba disolver la Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, con la que se enfureció cuando sus propios legisladores mostraron resistencia a una ley para reducir el tamaño del aparato público, una norma clave para que el gobierno avance en su modelo socialista y que despertó el descontento de las fuerzas de seguridad.
La disolución de la Asamblea permitiría a Correa gobernar por decreto hasta que se convoquen a elecciones generales, según la Constitución aprobada hace dos años. Su decisión tendría que ser avalada por la Corte Constitucional.
RAFAEL CORREA
Presidente de Ecuador
- Profesión : economista
- Edad : 47 años
- Origen : Guayaquil
- Elección . Fue elegido presidente en 2006 con la promesa de llevar adelante una "revolución de ciudadanos" para distribuir mejor los recursos naturales y luchar contra lo que llamó la elite corrupta del país.
- Reelección . Impulsó la reforma de la Constitución para inclinar el equilibrio de poderes a favor del Ejecutivo y ganó fácilmente la reelección bajo la nueva carta magna en 2009.
- Estilo. Se lo vincula con el "socialismo del siglo XXI" pregonado por el presidente venezolano, Hugo Chávez. Raramente evita una pelea, ya sea con tenedores de bonos internacionales, compañías de petróleo, bancos locales y medios de comunicación críticos con sus políticas.



