
Frustran en Londres "el robo del siglo"
Intentaron sustraer valiosos diamantes.
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LONDRES.- Scotland Yard frustró ayer el "robo más grande del mundo" en una operación mezcla de "La Pantera Rosa" y de la última película de James Bond.
Seis personas fueron arrestadas cuando intentaban sustraer doce diamantes valorados en 507 millones de dólares de la gigantesca Cúpula del Milenio (Millennium Dome), donde estaban en exhibición. El principal objetivo de los bandidos era la Estrella del Milenio, un diamante de 203 quilates de la famosa firma holandesa-sudafricana De Beers, expuesta en lo más alto del edificio, en una área conocida como La Zona del Dinero (Money Zone).
"Es una piedra sin la más mínima falla, el equivalente a una pintura de Van Gogh o La Mona Lisa en términos artísticos. El mercado internacional de diamantes es una comunidad muy pequeña. Estamos convencidos de que actuaron por encargo de algún coleccionista", sostuvo Liz Lynch, vocera de De Beers.
Lo que no sabían los malhechores es que sus pasos habían sido seguidos de cerca durante varios meses por agentes de Scotland Yard y de la policía del sureño condado de Kent donde otras seis personas también fueron arrestadas ayer.
Fue así que, tras recibir la confirmación de un informante, las joyas fueron reemplazadas anteanoche por réplicas de cristal y unos 100 policías tomaron el lugar del personal de limpieza vestidos con sus mamelucos y cargando enormes bolsas de plástico, no para recoger basura sino para ocultar las armas.
Poco después de las nueve -cuando ya había 64 turistas recorriendo la atracción-, cuatro miembros de la banda ingresaron en el predio utilizando una excavadora para romper el perímetro de defensa de metal.
La policía los dejó actuar hasta que llegaron a la bóveda donde estaban los supuestos diamantes. Allí, haciendo oídos sordos a las alarmas y sin preocuparse en lo más mínimo porque sus fechorías estaban siendo grabadas por visibles cámaras, los ladrones empezaron a destrozar el cilindro de vidrio que protegía la Estrella del Milenio con martillos mecánicos y pistolas lanzaclavos.
Al verse en apuros, sin embargo, la banda se colocó máscaras de gas para arrojar de inmediato bombas de humo y gas de amonio. En medio de la confusión se escuchó una ráfaga de ametralladora, pero nadie resultó herido. La policía concretó su arresto en cuestión de minutos.
Cómplices atrapados
Pero el estruendo alertó a los dos cómplices que aguardaban a la vera del río Támesis. Uno procuró en vano emprender la fuga utilizando una lancha de alta velocidad similar a la que 007 empleó en "El mundo no basta"; el otro fue capturado mientras trataba de descifrar los mensajes radiales de la policía, apostado en un bote anclado en la vera opuesta del río.
"De haberse concretado, éste habría sido el robo más grande del mundo", destacó Jon Shatford, jefe de la unidad de Scotland Yard conocida como Flying Squad (Brigada Móvil), la única autorizada a portar armas en Gran Bretaña.
La Estrella del Milenio fue presentada al público por Sophie Marceau, la actriz francesa que protagonizó la mencionada película de James Bond, y participó en la inauguración de la controvertida cúpula del arquitecto Richard Rogers en las celebraciones de Año Nuevo. Diez minutos antes de la medianoche una decena de diminutos rayos láser fueron dirigidos a la gema para que ésta los reflejara en cientos de miles de luces multicolores en el interior de la vasta estructura.
Ninguno de los turistas que se encontraban ayer en la Cúpula del Milenio se vio afectado por el espectacular intento porque policías de civil se encargaron de persuadirlos discretamente a que visitaran otras zonas. Andy Worth, un maestro que acompañaba a un grupo de alumnos primarios, dijo que, de no ser por el ruido, jamás se habría enterado de lo que ocurría.
"Estábamos comiendo en MacDonald´s cuando escuchamos un estruendo seguido por una ráfaga de ametralladora -indicó-. Pero cuando corrimos a ver qué ocurría sólo encontramos una excavadora estacionada en el centro del predio."
La última vez que las autoridades británicas lograron frustrar un audaz robo de joyas a la vera del Támesis fue en 1671, cuando un renegado irlandés, que se hacía llamar Coronel Blood (Sangre), fue capturado a la salida de la Torre de Londres cargando en mano la corona del rey, uno de sus cetros y la orbe soberana de oro de Carlos II.
Los mayores robos
Gran robo al tren: en 1963, en Buckinghamshire, 15 enmascarados asaltaron un tren proveniente de Escocia. Se llevaron valores por 3,7 millones de dólares. Pero olvidaron borrar sus huellas digitales y fueron atrapados. Uno de ellos huyó a Brasil y aún está en Río de Janeiro.
Brinks: en 1950, la sede de la empresa norteamericana Brinks Inc., fue vaciada por 9 hombres que se llevaron 2,7 millones de dólares; el titular del FBI, Edgar Hoover, culpó a los comunistas. Los ladrones fueron atrapados casualmente, cuando la policía buscaba una cortadora de pasto.
Cuadros en Boston: en 1990, dos hombres disfrazados de policía robaron una docena de pinturas de Rembrandt, Manet y Degas por varios millones de dólares, del museo Isabella Stewart Gardner. Aunque se acusó al terrorismo de IRA, nadie se adjudicó el robo. Al igual que quienes robaron en 1994 "El grito", de Edvard Munch, de Oslo, no mostraron intención de devolverlo.
El mayor robo de joyas: fue en 1994 en Cannes, en la joyería del hotel Carlton. Tres hombres armados se llevaron 45 millones de dólares en joyas.
La corona británica: fue blanco de un robo en 1671, cuando un hombre vestido de cura intentó sacarla de la Torre de Londres.


