
Fuerte desafío de los sindicatos a Alan García
Hubo protestas y una huelga contra la política económica
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LIMA.- En el segundo paro nacional contra el presidente Alan García en sus casi dos años de mandato, miles de personas salieron ayer a las calles para protestar por la política económica y social del gobierno. Hubo bloqueos de ruta en varios puntos del país, que derivaron en incidentes, e incluso un ataque contra una sede de gobierno regional.
La principal central obrera del país, la Confederación General de Trabajadores de Perú (CGTP), que convocó a la protesta, calificó al paro como "contundente y exitoso a nivel nacional" y remarcó que se cumplió tal como lo habían planificado.
Según el ministro del Interior, Luis Alva Castro, hubo más de 200 detenidos en todo el país. Con el apoyo de las fuerzas armadas, el gobierno había desplegado alrededor de 100.000 efectivos para garantizar el orden durante toda la jornada.
Los reclamos de esta huelga, declarada ilegal por el Ministerio de Trabajo, eran principalmente el aumento de sueldos y pensiones y la derogación de varios decretos de privatización.
"Creo que el gobierno debe hacer una profunda autocrítica. Nosotros exigimos un cambio de rumbo en la economía, en la política social y en la moral pública", dijo Mario Huamán, secretario general de la CGTP, en la plaza Dos de Mayo, la principal de Lima, ante 25.000 personas.
Además, el dirigente sindical le pidió al presidente Alan García "que tenga menos soberbia" y amenazó con nuevas medidas si el gobierno no corrige su "modelo económico neoliberal" y su alineamiento con Estados Unidos.
Por su parte, García afirmó ayer por la tarde que comprende la insatisfacción de alrededor del "60 por ciento" de la población por la suba en los precios de los alimentos y prometió hacer el mayor esfuerzo para enfrentar la actual crisis mundial.
"Quiero que sepan que comprendo la queja de muchísimos peruanos. Me tocó esta circunstancia, pero es mi responsabilidad hacerle frente. Haré lo máximo para que la crisis internacional no golpee a Perú como al resto del mundo", manifestó García en el Palacio de Gobierno.
Además, el presidente, que el 28 del actual cumplirá dos años en el poder, dijo que apoyaba a la mayoría de la población insatisfecha que, pese a su descontento, fue a trabajar e hizo caso omiso del paro. Según estimaciones oficiales, el 93% de los trabajadores no se adhirió a la huelga, aunque sí hubo manifestaciones en varias ciudades.
Según Huamán, la supuesta intención del gobierno peruano de permitir la construcción en el país de una base militar de Estados Unidos fue otro de los motivos para convocar la protesta.
En las primeras horas de la jornada de paro, varios grupos de manifestantes se enfrentaron con la policía cuando intentaba despejar las vías de la periferia del norte de Lima. Además, los militares lanzaron gases lacrimógenos para despejar un tramo de la ruta que cubre la costa peruana, en la región de Ica, unos 200 kilómetros al sur de la capital.
También hubo varios cortes de rutas en el interior del país, donde el paro se sintió con mayor fuerza.
En tanto, cerca de 4000 manifestantes incendiaron la sede del gobierno regional de la ciudad de Puerto Maldonado, en la frontera con Brasil. Los disturbios dejaron 21 policías heridos.
La protesta de ayer se sumó a una huelga de agricultores que se oponen a la política de apertura comercial del gobierno, lo que motivó que la empresa que transporta turistas a Machu Picchu, la principal atracción del país, tuviera que suspender su servicio de tren por dos días.
Crecimiento
El paro se realizó en momentos en que la economía peruana atraviesa su cuarto año consecutivo de crecimiento sostenido. El 8,3% registrado el año pasado fue uno de los más altos de la región. Pero eso contrasta con el nivel de los salarios, entre los más bajos del continente, y con los indicadores de pobreza, que alcanza al 40% de la población.
El malestar de gran parte de la población se agravó este año por la fuerte suba de los precios de los alimentos y de los combustibles, que hicieron que la inflación del primer semestre alcanzara el 3,5%.
Desde que empezó su segunda gestión, en 2006, García afrontó diversas protestas sociales, entre ellas un paro agrario en febrero pasado, que dejó cuatro muertos.



