
Fuertes críticas a la gestión de Cardoso
Para Lula, hubo más retroceso que avances El líder del PT afirmó que el Plan Real fue un éxito, pero que el presidente brasileño desperdició una "oportunidad histórica" Dijo que hubo una apertura irresponsable
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SAN PABLO (De nuestro corresponsal).- Ya no están enemistados, pero tampoco mantienen una relación que podría considerarse fluida. Cada tanto el presidente Fernando Henrique Cardoso se reúne con algunos de los asesores de Luiz Inacio Lula da Silva, le manda al dirigente máximo del PT recados amistosos. Lula dice que que no se reúne con Cardoso "porque la invitación tiene que partir de él", pero elogia frecuentemente el "espíritu democrático" del actual jefe de Estado. El pasado los vio juntos cuando a comienzos de la década del 80 luchaban por la vuelta de la democracia y las elecciones directas. Hoy, cuando se le pregunta a Lula sobre lo bueno y lo malo de la "era Cardoso", adjudica lo bueno a la inercia del mundo y lo malo a Cardoso.
-Si usted gana, va a asumir la herencia de 8 años de Fernando Henrique Cardoso. En un análisis desapasionado, ¿qué fue lo mejor y lo peor de esta etapa?
-En estos ocho años hubo más retrocesos que avances en la economía brasileña. En el gobierno de Itamar Franco el equipo económico puso en práctica una fórmula muy imaginativa para terminar con la inercia inflacionaria que castigaba a la sociedad brasileña. El Plan Real fue un éxito. Lamentablemente, después de eso, el gobierno de Cardoso perdió la oportunidad histórica de construir arriba de los cimientos de una economía estabilizada el desarrollo que los brasileños esperábamos. En lugar de hacer eso, el gobierno enfiló por el camino de una apertura irresponsable de la economía, junto a una política de intereses altos (para captar capitales en el exterior) y una sobrevaluación del cambio. El resultado fue la exportación de empleos para el exterior, el debilitamiento del parque industrial brasileño y la creación de la vulnerabilidad externa del país. Estos últimos años son en los que el producto bruto interno creció menos en toda la historia brasileña. La concentración de ingresos se mantuvo igual que en la época de las oligarquías, el desempleo se multiplicó casi por dos, la criminalidad proliferó en todo el país. Las mejoras en los índices de alfabetización, escolaridad y mortalidad infantil tienen más que ver con los avances tecnológicos que con las medidas de este gobierno.
-Un dirigente de la fuerza de Ciro Gomes alertó la semana pasada sobre el riesgo de "alfonsinización" en Brasil -hiperinflación y adelantamiento del fin del mandato actual-. ¿Cree que eso es posible?
-Bueno, no nos olvidemos de que el presidente Raúl Alfonsín fue el que efectuó la transición de la dictadura militar a la democracia, a pesar de las cuarteladas de los "carapintadas" y de todos los problemas que la Argentina enfrentó en 1980.
No puede ser recordado apenas por haber tenido que adelantar su salida debido a la crisis económica. Ahora, respecto de Brasil, le corresponde al presidente Cardoso tomar las medidas necesarias para evitar que la crisis se vuelva catastrófica y el país, ingobernable. Nosotros, la gente del PT, somos responsables, y no apostamos al "cuanto peor, mejor".




