Honduras: Micheletti dijo que respetará la inmunidad de la embajada de Brasil
El presidente de facto hondureño dijo que Zelaya puede quedarse a vivir 10 años si lo desea en la sede diplomática brasileña, pero que no volverá al poder; hay heridos tras los enfrentamientos con manifestantes; cortaron la luz en la embajada argentina; envíe su relato o foto
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TEGUCIGALPA.- El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, dijo hoy que su gobierno respetará la inmunidad diplomática de la embajada de Brasil, donde se refugia el derrocado mandatario Manuel Zelaya, y afirmó que el líder puede quedarse a vivir allí si quiere.
"Nosotros no vamos a hacer absolutamente nada que nos enfrente a otro país hermano, nosotros queremos que ellos comprendan que o le otorgan asilo político o lo entregan a las autoridades hondureñas para su juzgamiento", dijo Micheletti en una entrevista con Reuters.
"Si él [Zelaya] quiere quedarse viviendo allí unos 5 o 10 años, nosotros no tenemos ningún inconveniente en que viva allí", agregó.
Corte de teléfonos y de agua. El corte de las líneas telefónicas y la posibilidad de escasez de alimentos son hoy la principal preocupación de la embajada brasileña en Tegucigalpa, que desde ayer alberga en sus dependencias al presidente destituido Zelaya.
Según informó a la televisión brasileña el encargado de negocios de la representación diplomática, Francisco Catunda Rezende, hoy se restablecieron los servicios de energía eléctrica y suministro de agua, que ayer también habían sido interrumpidos.
"La embajada está virtualmente cerrada. No había luz, ahora ya se restableció, los teléfonos están cortados. Sólo podemos usar los móviles... En cuanto a la alimentación, la situación hoy ya será más difícil. Ayer todavía pudimos comprarnos unas pizzas que fueron entregadas a una vecina de la calle de atrás y quien solidariamente nos las entregó a través de un muro".
El funcionario recordó que esta mañana fuerzas del gobierno de facto embistieron con bombas de gas lacrimógeno para dispersar a "por lo menos 5000 manifestantes" que realizaban un acto de apoyo a Zelaya delante de la embajada.
"Eso causó cierto sobresalto, tanto en la calle como en la embajada", afirmó Rezende, quien agregó que ocho funcionarios hondureños -de los 12 que trabajan en la embajada- serán enviados a sus casas: "La embajada estadounidense nos apoyará en eso en lo que a seguridad se refiere".
Según Rezende, entre 50 y 60 personas están en este momento en la representación diplomática: "La idea, incluso del propio presidente Zelaya, es que una buena parte de esas personas abandonen la embajada porque, en una situación crítica como esa, es mejor tener a menos gente".
La presencia de tropas afuera de la embajada brasileña en Tegucigalpa generó manifestaciones de preocupación por parte del presidente Luiz Inacio Lula da Silva y de su canciller, Celso Amorim, quienes se encuentran en Nueva York para participar en la Asamblea General de la ONU.
Sin energía. La embajada argentina en Honduras se quedó sin luz, según la información transmitida a la presidenta Cristina Fernández durante su viaje a Nueva York a la agencia DyN.
La presidenta intentó sin éxito desde los Estados Unidos comunicarse con el presidente Manuel Zelaya, quien se encuentra alojado en la embajada de Brasil en Tugucigalpa.
Según altas fuentes de la comitiva argentina, el corte de energía respondió a la decisión del gobierno de facto de impedir que funcione el canal de TV ubicado en un edificio aledaño a la sede diplomática argentina.
Como el canal de TV es opositor a los golpistas fue sancionado con un corte de luz que afectó igualmente a la embajada.
Advertencia de Brasil. Amorim advirtió que una invasión de la representación diplomática constituiría una "gravísima violación" de las normas del derecho internacional y, según medios de prensa brasileña, no descartó la posibilidad de pedir una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la situación en Honduras.
La crisis reinante en Honduras se agudizó esta mañana después de que un nutrido grupo de militares expulsara de los alrededores de la embajada de Brasil, donde se encuentra alojado el derrocado presidente Manuel Zelaya, a los manifestantes que permanecían violando el toque de queda impuesto por el gobierno de facto de Roberto Micheletti.
A raíz de los incidentes, hay un número no precisado de heridos. Algunos medios hablaron, incluso, de que habían muerto dos personas, pero esa información no fue confirmada. Zelaya indicó que ayer estuvo conversando con policías y militares para buscar una salida a la crisis.
"Yo pienso que hay que buscar un acercamiento directo para que ese acercamiento logre la paz. Luchar por los pobres nunca debe ser un delito, luchar por restablecer la democracia no debe ser un delito", agregó Zelaya, derrocado y expulsado de Honduras tras el golpe de Estado del 28 de junio.
Zelaya afirmó que el presidente de facto Micheletti impuso el toque de queda y cerró los aeropuertos para "aislar más a Honduras" con el fin de impedir la llegada de misiones internacionales en busca de una salida negociada a la crisis.
Mientras que la canciller hondureña Patricia Rodas denunció que los detenidos por el ejército hondureño encerró a los manifestantes opositores en un estadio de béisbol: "Estamos recordando los años más oscuros de la dictadura de (Augusto) Pinochet, porque han convertido un estadio de béisbol en una prisión y ya se han denunciado procesos de desaparición de personas", dijo Rodas, quien aseguró que Tegucigalpa está "cercada" y que se han cerrado sus aeropuertos.
Zelaya arribó ayer en secreto al país y se refugió en la embajada de Brasil para evitar que lo arrestaran, casi tres meses después de ser derrocado en un golpe de Estado. Allí, frente a la residencia diplomática, miles de simpatizantes del despuesto mandatario estaban congregados desde anoche para manifestarle su apoyo, desafiando el toque de queda.
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Por su parte, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, alertó sobre la situación en el país en cuestión. "Ambas partes tienen simpatizantes que necesitan ser contenidos y cuidadosos en sus acciones en los próximos días", dijo Clinton en Nueva York tras conversaciones con el presidente costarricense Óscar Arias, cuya mediación en Honduras hasta ahora ha fracasado. "Tiene que haber en las próximas horas algún esfuerzo para unir a las partes para que resuelvan esto entre ellos", explicó Clinton.
Zelaya fue expulsado del país el 28 de junio por soldados hacia Costa Rica cuando pretendía realizar una consulta popular que abriera el camino a la reelección presidencial, algo considerado por sus críticos como una muestra de la influencia en Honduras del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Tras su vuelta al país, Zelaya llamó anoche a la población a desafiar el toque de queda y marchar hacia Tegucigalpa. "Yo llamo a todos los pobladores que se vengan para Tegucigalpa porque estamos en la ofensiva final para la restitución de la presidencia", afirmó a una radio local desde la embajada brasileña.
El derrocamiento de Zelaya hundió a Honduras en su peor crisis política en décadas, y fue condenado por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, la Unión Europea, y los gobiernos de Latinoamérica.
Sin embargo, el gobierno de facto se niega a la posibilidad de que Zelaya regresara al país, a menos que fuera arrestado para enfrentar cargos por corrupción y tratar de cambiar la constitución. "Insisto en que los tribunales están esperando por lo que puede presentarse por si mismo allí y pagar por los delitos que cometió", dijo Roberto Micheletti.
El mandatario de facto aseguró que no renovará las conversaciones presididas por Arias que apuntaban a permitir el regreso de Zelaya al poder, y dejó en claro que el presidente costarricense ya "no tiene que hacer absolutamente nada en este conflicto".
Además del toque dictado anoche, el gobierno de Micheletti advirtió de que Brasil sería "directamente responsable por los actos violentos que pudieran tener lugar dentro o fuera" de la embajada.
Pedido de la UE. La Unión Europea urgió hoy al derrocado presidente de Honduras y al gobernante de facto de este país a "abstenerse de toda acción que pueda incrementar la tensión y la violencia". En un comunicado, la presidencia sueca de turno del bloque subrayó "la importancia de una solución negociada a la crisis actual de Honduras".
Por otra parte, el bloque expresó su "firme apoyo a la Organización de Estados Americanos (OEA) en sus esfuerzos para facilitar el diálogo y la restauración del orden constitucional en Honduras".
Envío a La Haya. La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) anunció que pedirá a la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya que investigue las "graves violaciones" a los derechos humanos que atribuye a los responsables del golpe de Estado en Honduras.
La FIDH, en conjunto con la Asociación Pro Derechos Humanos de España (Apdhe), presentarán ante la fiscalía de la CPI, que dirige el magistrado argentino Luis Moreno Ocampo, "numerosos testimonios que demuestran que de manera generalizada y sistemática, las máximas autoridades de facto del Estado hondureño habrían cometido graves violaciones a los derechos humanos".
Arrestos arbitrarios, persecución sistemática a la prensa independiente, ejecuciones extrajudiciales, tratos inhumanos, degradantes, tortura física y psicológica, amenazas de muerte, expulsiones ilegales y persecución a diputados, alcaldes, jueces y fiscales opuestos al golpe de Estado, son algunas de las violaciones denunciadas.
NUEVA YORK (Télam).- El canciller Jorge Taiana pidió que cesara la represión del gobierno de facto de Honduras contra los manifestantes que piden en Tegucigalpa que el presidente constitucional, Manuel Zelaya, sea repuesto en su cargo.


