
Iñaki de Rentería ya tiene sucesores
El golpe a ETA no significa su final
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MADRID (De nuestra corresponsal).- Valorada de dos maneras antagónicas -como un mazazo por los simpatizantes de ETA y como una gran victoria por la policía-, la detención del supuesto número uno de la banda, Iñaki de Rentería, hermana a unos y otros en una coincidencia: es un golpe. Pero no el definitivo.
Cada uno a su manera se preguntaba ayer quién -o quiénes- heredaría la condición de jefe que el propio Rentería adquirió, hace ocho años, por el descabezamiento de la cúpula que lo precedió en el gobierno de la organización terrorista más famosa de Europa. Y que, por paradoja, cayó en manos policiales en el mismo sitio donde él fue atrapado: la localidad francesa de Bidart.
Tres nombres circulaban ayer con insistencia. Los de Miguel Albizu (Mikel Antza), un amante de la literatura que escribe en euskera; Soledad Iparaguirre (Amboto), una joven de pelo castaño y mirada desafiante a la que es difícil imaginarle una sonrisa. Y Francisco Javier García Gaztelu (Txapote), un duro del que se sospecha que ya integra el comité ejecutivo.
Antecedentes
Pese a que no pasan de los 40 años, algunos son viejos conocidos para las autoridades. Mikel Antza fue uno de los que, en nombre de la banda, asistió en Suiza a un encuentro que la organización terrorista mantuvo con el gobierno para organizar la tregua, que abandonó, unilateralmente, 14 meses después. Cuando había recuperado las fuerzas.
De Amboto se dicen cosas temibles. Que es una de las más sanguinarias dentro de la organización y una experta en burlar a la policía. De Gaztelu, que no le va a la zaga en la inclinación por el camino violento. Fuentes del Ministerio del Interior citadas por el diario El Mundo responsabilizaban sobre todo a ellos dos por la escalada terrorista que este año cobró 12 vidas.
Más allá de estas conjeturas, Rentería fue trasladado ayer a París, luego de haber pasado la noche en la comisaría de Bayona. La información que pueda aportar generó una de las mayores expectativas en la investigación policial -que hasta ahora poco y nada sacó a la luz sobre la estructura de la organización- y una pesadilla para sus camaradas, a quienes se sospecha ya lejos de cualquier retén de los que en estos días abundan por España.
Co-gobierno
Si bien el propio Ministerio del Interior calificó a Rentería como el "número uno" de la organización, ahora hay quienes sostienen que posiblemente integraba un cogobierno junto con Antza, a quien se menciona como uno de los más firmes candidatos a sucederlo.
Otros hablan de la posibilidad de una cabeza tripartita, como ya ocurrió en el pasado, en la que estarían Antza, Amboto y Gaztelu, estos dos últimos como exponentes de la línea más dura.
Lo que sí sospecha la policía es que en estos momentos poco y nada debe quedar del sistema de enlaces de la organización, a cuya cúpula intuyen buscando la manera de reorganizarse. Incluso, con una segunda línea de reserva, para la que ya tienen nombres con palabras igualmente sonoras: Asier Oiarzábal (Baltza) y José Luis Arrieta (Azkoiti).
De todos ellos saben lo mismo: que son sanguinarios, que son decididos. Y que están convencidos de lo que hacen.






