Inquietud en la UE por la ola de violencia que sacude a Estonia
En dos días hubo un muerto, 100 heridos y 1000 detenidos
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TALLIN.- La Unión Europea (UE) llamó ayer a evitar una escalada de violencia en uno de sus últimos socios, Estonia, tras la peor ola de enfrentamientos callejeros desde la independencia de ese país en 1991, provocada por el retiro del centro de la capital de un monumento en homenaje a los soldados soviéticos.
Los choques entre los manifestantes y la policía dejaron ya un saldo de un muerto, más de 100 heridos y 1000 detenidos en Tallin y en la ciudad de Johvi, 165 kilómetros al nordeste de la capital, habitada por una importante minoría rusa, lo que hace temer una extensión del conflicto a otras zonas de la ex república soviética. Los incidentes comenzaron el viernes, durante una manifestación en contra del desplazamiento de la estatua de un soldado del Ejército Rojo, que fue llevada a un sitio desconocido.
Ayer, la canciller alemana, Angela Merkel, cuyo país ejerce la presidencia de turno de la UE, llamó a Rusia y a Estonia "a la contención y a evitar cualquier escalada" de la violencia. En similares términos se pronunció el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que pidió a ambos países resolver el conflicto en un "espíritu de respeto y conciliación".
Moscú acusa a Tallin de "haber recurrido excesivamente a la fuerza contra los manifestantes que defendían un memorial dedicado a quienes combatieron el fascismo", mientras que muchos estonios veían en él un doloroso recuerdo de casi 50 años de ocupación soviética.
Mientras el Kremlin hacía conocer ayer la "seria" preocupación del presidente ruso Vladimir Putin por la ola de violencia, el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso anunció que modificaría "seriamente" su política con respecto a Estonia. La diplomacia estonia contestó con una nota en la que consideró "lamentables las acusaciones sin fundamento" formuladas por Moscú "con el fin de exacerbar la situación" en el país báltico.
En Tallin, grupos de jóvenes, principalmente de habla rusa, destrozaron vidrios de la Academia de Artes, entraron al Teatro Nacional y saquearon locales de venta de bebidas alcohólicas, según la policía. En Johvi, centenares de manifestantes destrozaron vidrios y vehículos. La policía empleó cañones de agua y cachiporras para dispersar a los manifestantes.
Sin embargo, la situación podría agravarse aún más, ya que las autoridades de Estonia dijeron que han comenzado a exhumar una tumba que al parecer contiene los restos de los soldados soviéticos caídos en combate con los invasores nazis. Unas 15 personas se encuentran enterradas en un modesto parque adyacente a la estatua de bronce del soldado del Ejército Rojo.



