
Intentan reflotar el barco del temido pirata Barbanegra
Se encuentra en las costas de Carolina del Norte, donde se hundió hace 300 años
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WASHINGTON (EFE).- El pirata Barbanegra, el más temido del Atlántico y el Caribe en el siglo XVIII, ve hoy perturbado el descanso en su tumba submarina de Carolina del Norte, donde unos arqueólogos intentan sacar a flote el barco con el que se hundió hace 300 años.
El reinado del terror de Barbanegra fue corto, de apenas dos años -entre 1716 y 1718-, pero le reportó la fama de ser el bucanero más sanguinario de los siete mares. Y finalmente le costó la cabeza.
Los restos de su barco, el Queen Anne´s Revenge, yacen a unos 10 metros de profundidad en los Outer Banks -los bancos de arena situados frente a las costas de Carolina del Norte-, donde fueron encontrados en 1996 por Will Kirkman. Ahora, una empresa con sede en Florida, Intersal Inc., quiere extraer completos los restos del barco hundido en 1718, y está realizando una vasta investigación científica para poder trasladarlos a tierra y exhibirlos en un museo.
Con permiso de la reina
Barbanegra, cuyo nombre era Edward Teach, nació en Bristol, Inglaterra, pero es considerado un pirata de Carolina del Norte, porque allí llevó a cabo la mayor parte de sus ataques. Apresaba barcos franceses y españoles con permiso de la reina Ana de Inglaterra. Pasaba por la roda a los capitanes de los navíos vencidos y se cuenta que obligaba a sus adversarios a comer sus propias orejas tras haberlas cocinado. Barbanegra fue el modelo en el que se inspiró Robert Louis Stevenson para algunos personajes de su novela "La Isla del Tesoro".
Después de varios años de investigar el casco de la nave, arqueólogos de la Universidad de Carolina del Norte y del Instituto de Ciencias Marinas extrajeron un gran cañón del buque.
El cañón es uno de los 40 que embarcaba el Queen Anne´s Revenge, que, con una dotación de unos 300 piratas, había sido escogido por Barbanegra luego de les fue requisado a traficantes de esclavos. Se hundió en 1718, tras un enfrentamiento con buques del gobernador de Virginia, que envió al capitán Robert Maynard a poner coto a los desmanes del pirata. Maynard, tras vencer a Barbanegra, colgó su cabeza de uno de los masteleros del buque como ejemplo para otros corsarios.
Barbanegra fue uno de los principales azotes de los buques españoles y franceses en el siglo XVIII; las costas del sudoeste de Estados Unidos están repletas de los restos de más de 2000 navíos hundidos por tormentas o echados a pique a cañonazos.
Los científicos que trabajan en el Queen Anne´s Revenge -cuyo nombre deja claro en la palabra "revenge" (venganza) el espíritu contra España que animaba a la reina Ana- quieren desarrollar en este barco todas las técnicas de conservación y recuperación que existen en la actualidad.
Los arqueólogos saben que no encontrarán grandes tesoros en el buque hundido de Barbanegra. El verdadero tesoro es el propio barco, que guarda uno de los fragmentos más apasionantes de la historia de la piratería.



