
Juzgarán en los EE.UU. a un hacker argentino
Culpable: Julio César Ardita había entrado en la red del Pentágono; aceptó su responsabilidad y cooperó con la Justicia, por lo que su pena será menor.
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BOSTON (AFP).- Un pirata informático argentino, hacker en la jerga cibernética, que había logrado penetrar ilegalmente en la red del Pentágono por medio de Internet, reconoció su culpabilidad y aceptó viajar a los Estados Unidos para enfrentar a la Justicia, anunciaron ayer fuentes judiciales.
Hace dos años, el argentino Julio César Ardita había sido rastreado e identificado por los investigadores gracias a la primera intercepción de redes informáticas ordenada por la Justicia de los Estados Unidos.
El juez norteamericano Donald Stern anunció ayer en Boston (Massachusetts) que Ardita aceptó comparecer ante los tribunales norteamericanos tras alcanzar un acuerdo con las autoridades que le garantiza una pena leve.
A cambio de su gesto, el pirata informático obtuvo una recomendación a la Corte, que lo condenaría a una pena en suspenso de tres años de cárcel -si reincide- y una multa de 5000 dólares.
La acusación
Ardita está acusado de haber interceptado comunicaciones ilegalmente mediante el sistema informático del Pentágono, y de haber dañado archivos en otro computador militar. Conforme al tratado vigente entre la Argentina y los Estados Unidos, el pirata del Internet no podía ser extraditado.
En el verano de 1995, el Pentágono había detectado intrusiones en varios sistemas militares y universitarios que contenían información sensible e importante sobre investigaciones vinculadas con satélites, radiación y energía.
Los investigadores rastrearon al intruso armando su perfil como un rompecabezas, gracias a los nombres y contraseñas que presentaba en los protocolos de Internet para entrar en los sistemas. El perfil condujo a la orden judicial de intercepción, similar a las pronunciadas para intervenir un teléfono, hecho inédito en la historia judicial norteamericana.






