La boda real concluyó con un banquete en el Palacio
Unos 1600 invitados disfrutaron de jamón ibérico y lenguado, entre otros platos
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El rey Juan Carlos I, que presidió junto a su esposa el almuerzo celebrado tras el enlace, agradeció a todos los presentes que compartieran con su "familia la profunda emoción de este día".
En su discurso en el Patio del Príncipe del Palacio Real de Madrid, mostró su convencimiento de que a los recién casados les "anima la pasión de servir" a España y se dirigió a la Princesa de Asturias a quien "recibimos -dijo- con los brazos abiertos y con el mayor cariño en el seno de nuestra familia".
"No puedo ni quiero esconderlo, imagino que salta a la vista: Soy un hombre feliz. Y tengo la certeza de que esta condición me la da sentir la emoción de ver y protagonizar la realización de un deseo: Me he casado con la mujer que amo", dijo el Heredero de la Corona en el brindis del banquete de boda.
"Conjugar la razón con la fuerza del amor y del sentimiento ha sido siempre un objetivo en mi vida", agregó Felipe de Borbón, antes de añadir que "estamos celebrando hoy que Letizia y yo unamos nuestras vidas en una comunión de amor, responsabilidad, trabajo, respeto y entrega mutua".
Antes del banquete y luego de finalizar un recorrido por las calles céntricas de Madrid, los novios salieron al balcón para saludar a las personas que se cercaron hasta la Plaza de Oriente.
Los príncipes de Asturias se dieron tres castos besos en la mejilla, decepcionando a los curiosos que confiaban en un ósculo más apasionado en el balcón, donde hace años el antiguo dictador Francisco Franco salía también a saludar.
Los reyes de España, Juan Carlos y Sofía, también salieron a acompañar a los recién casados en el balcón, engalanado con un tapiz con el escudo real, seguidos poco después por el resto de la familia real y los padres de la novia, Paloma Rocasolano y Jesús Ortiz.
Los príncipes de Asturias habían llegado al Palacio Real procedentes de la basílica de Nuestra Señora de Atocha, donde la novia, quien a partir de ahora tendrá tratamiento de Alteza Real, ofreció su ramo a la Virgen de Atocha.
A su llegada al patio de la Armería del Palacio Real, un agrupación de gaiteros asturianos saludó a los recién casados con el himno de Asturias, región natal de la novia.
Tras asistir sonrientes a la intepretación de los gaiteros, bajo un tímido sol que pugnaba por salir tras una gris y lluviosa mañana, los príncipes de Asturias volvieron al interior del Palacio Real, a cuyo balcón principal habrían de salir poco después, antes de dirigirse al banquete nupcial con el resto de unos 1600 invitados.
Más de 1600 invitados, entre éstos una quincena de jefes de Estado y de gobierno representantes de unas 30 casas reales, asisten al banquete nupcial ofrecido en el Palacio Real para celebrar el matrimonio del príncipe Felipe de Borbón y Letizia Ortiz.
No trascendió el destino que eligió la pareja para su luna de miel, aunque reportes periodísticos indicaron que la semana próxima participarán como invitados en la boda del príncipe heredero jordano Hamzah.
El menú
Almuerzo real. El restaurante madrileño Jockey fue el elegido por la Casa Real para ofrecer el almuerzo de la boda.
Entrada: platos de jamón ibérico, minipizzas italianas, lenguado Gullón, Olivers (croquetas pequeñas) y ñoquis.
Primer plato: tartaleta de frutas del mar, con bogavante, seguido de capón como segundo plato, postre, pastelitos y tarta nupcial, todo ello con algunas variantes, ya que se preparó un menú diferenciado para los vegetarianos.
La mesa de los novios , sin embargo, contará con platos, vasos, copas y cubiertos que pertenecen al Patrimonio histórico español.
Los recién casados estuvieron acompañados en la mesa presidencial por otras 48 personas, principalmente familiares.
Torta de bodas. A cargo del gran maestro pastelero Francisco Torreblanca, mide casi dos metros de altura y pesará entre 150 y 170 kilos.
Será acompañada con un cava brut catalán y el moscatel de la vieja tradición mediterránea cuya historia se remonta a las primeras variedades que se cultivaron en Egipto y Fenicia y se cree que los griegos la llevaron más allá de Crimea.




