
La clase política chilena, unida
El presidente electo, Sebastián Piñera, se puso a disposición del gobierno de Michelle Bachelet
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SANTIAGO, Chile.- La clase política chilena dio ayer una gran muestra de unidad tras el devastador terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter que azotó el país, y el presidente electo, Sebastián Piñera, mostró su solidaridad y apoyo al actual gobierno en el manejo de la crisis.
Inmediatamente después del sismo, la presidenta Michelle Bachelet se mostró muy activa: declaró el estado de catástrofe en tres regiones centrales del país y pidió a la nación conservar la calma y evitar salir a las calles.
La mandataria sobrevoló la región de Maule y Concepción. "Se está haciendo una evaluación de los daños de las ciudades; según la información del intendente de la región en las cuatro regiones hay compromisos de viviendas y edificios públicos", dijo.
Respecto de Talca, una de las ciudades golpeadas por el sismo, afirmó: "Todo el casco histórico, con edificaciones antiguas, casas antiguas, aparece con daños muy importantes y otros sectores más nuevos pudieron soportar mejor la fuerza del terremoto´´.
Piñera, mientras tanto, se mostró en todo momento dispuesto a colaborar con el gobierno. "Comprometo la total ayuda y el compromiso del equipo del futuro gobierno con la presidenta [Michelle] Bachelet", dijo, tras reunirse con el actual ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma.
Piñera informó que la directora de la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi), Carmen Fernández, y las principales autoridades de las regiones afectadas por el terremoto seguirán en sus cargos después del traspaso presidencial, el próximo 11 de marzo.
"Quiero decir que vamos a pedir a las autoridades fundamentales en esta materia, particularmente en las regiones más afectadas, que sigan colaborando más allá del 11 de marzo", señaló Piñera.
"Esta es una ocasión en la que Chile debe unirse para ayudar a las víctimas, a los familiares de las personas que han perdido su vida, para reconstruir lo destruido, y para enfrentar mejor emergencias de esta naturaleza", enfatizó.
Piñera añadió que pondrá a disposición del actual gobierno "la colaboración de todo el futuro gabinete" y que coordinará con la presidenta Michelle Bachelet el plan de reconstrucción del país.
"Esto va a significar un duro golpe para la infraestructura [...]. Hubo pérdidas muy importantes en materia de infraestructura de caminos y aeropuertos [hasta anoche cerrados], puertos y también en temas relacionados con vivienda", señaló.
Luego de visitar la Onemi, el futuro mandatario mantuvo una reunión relámpago con su equipo de gobierno, es decir, ministros y subsecretarios electos, en la que no emitió declaraciones.
Después se dirigió a las regiones del Maule, Bío Bío y la Araucanía, nombradas zonas de catástrofes por los daños que sufrieron.
Recordó que Chile es un país de catástrofes y que ha sufrido muchos terremotos, aunque destacó que el sismo de ayer fue el peor en 30 años. También se solidarizó con los familiares de las víctimas y anunció que destinará el 2% del presupuesto público para la reconstrucción de las zonas afectadas por el temblor, que dejó 147 muertos.
No es la primera vez que el conservador Piñera muestra su reconocimiento hacia el gobierno de centroizquierda de Bachelet, que termina su mandato con una popularidad del orden del 80% entre los chilenos.
Hace unos días, elogió el legado de los 20 años de gobierno de la Concertación. "No partimos de cero. Hay mucho camino avanzado, pero todavía nos queda mucho camino por recorrer", afirmó.



