
La odisea del rehén argentino en el avión
Los secuestradores le habían dicho que era el próximo en morir; descansa en la India.
1 minuto de lectura'
"Mi hijo tenía mucho miedo de que siguieran ejecutando a los rehenes porque le habían dicho que él era el próximo en morir", dijo ayer a La Nación , desde Nueva Delhi, Miguel Angel Falcione, padre del argentino-español Carlos Sebastián Falcione. Y lo hizo pausadamente, como para tratar de comprender el terrible significado de esas palabras.
"Les anunciaron que él y uno de los cuatro chicos españoles eran los que encabezaban la lista", repitió.
Ya lejos del peligro, en la embajada argentina en Nueva Delhi, su hijo liberado, Carlos, se sumergía en un sueño reparador, tras vivir ocho días de pesadilla arriba del Airbus A-300 de Indian Airlines, secuestrado en Nochebuena, cuando volaba desde Katmandú a la capital india.
La existencia de la lista de próximos ejecutados fue corroborada por otros rehenes, como el pasajero Inder Taneja, que dijo a la prensa que cada día, después de que uno de los pasajeros fue apuñalado, se los amenazaba con la misma suerte. "Los mataremos uno a uno", aseguraban los captores, según Taneja.
La sensación era de que "los secuestradores jugaban al ping-pong con nuestros nervios -dijo otro de los pasajeros en el salón del aeropuerto indio-; creí que ya estaba muerto, y que sólo esperaba el gran momento, como si estuviera en la cola para el infierno".
Miguel Angel Falcione dijo que cuando llegó al aeropuerto, su hijo "tenía las piernas flojas, y un estado de agotamiento nervioso y físico tal que parecía quebrado. Se me quedó abrazado un rato largo, y lloró, como si fuera un chiquito de cuatro años".
La incomprensión
Según Miguel Angel, había un ingrediente que aumentaba el terror de Carlos: la imposibilidad de entender lo que decían sus captores. "Hablaban en un indio que no era hindi, y quizá ni siquiera paquistaní, y daban órdenes que mi hijo no entendía, por lo que él y los españoles tenían que mirar en las caras de los pasajeros que sí entendían para ver si las cosas iban bien o no".
La cercanía de los españoles fue providencial para su hijo, dijo Falcione, ya que se hermanaron en el horror y se apoyaron mutuamente. "Creo que no se van a olvidar nunca de todo esto; tienen una marca a fuego que los une", dijo.
Durante los próximos dos días, al igual que el resto de los pasajeros, Carlos será sometido a chequeos médicos. Luego, la familia volará a España y de allí vendrá por dos semanas a la Argentina.
En una entrevista con la cadena norteamericana CNN, el propio Carlos Sebastián contó que se "derrumbó" psicológicamente cuando ocurrió el secuestro, ya que no se encontraba preparado para una experiencia de esa índole.
Hablando al lado de su novia, Victoria Moreno Varela, relató que la comida que recibieron "estaba bien" por tratarse de un secuestro, pero que la higiene de la cabina se volvió un problema grave con el correr de los días.
Contó luego que los terroristas trataban de entretener a sus rehenes y admitió que la pareja no sabe si volvería a la India.
Por su parte, el cónsul argentino en Nueva Delhi, Nicolás Ledesma, dijo a La Nación que "algunos rehenes se veían bien porque los habían dejado caminar, recibir alimentos y medicinas". Otros bajaron sentados en sillas de ruedas. Y todos, como Carlos Sebastián Falcione Rodríguez, tenían en común el aspecto fatigado y la ropa arrugada y sucia.
"Ahora veremos cómo nos tranquilizamos nosotros", dijo Ledesma, que junto con el embajador Gerardo Biritos y su par español, Alberto Escudero, trabajó febrilmente en estos días.
1
2Los posibles escenarios que enfrenta Irán y la “falta de estrategia” de EE.UU., según el experto europeo Bruno Tertrais
3EE.UU., Israel e Irán intercambiaron los ataques más intensos desde el inicio de la guerra y se aleja un desenlace rápido de conflicto
4Le jugaron una broma de mal gusto a su profesor de secundaria y murió


