
Largas filas en Cuba para comprar celulares
Liberaron ayer la venta para los isleños
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LA HABANA.- La telefonía celular dejó de ser ayer un privilegio reservado para empresas y extranjeros en Cuba, una iniciativa del régimen comunista que los cubanos recibieron con largas colas en las sucursales de la compañía telefónica estatal, habilitadas para ofrecer el servicio.
Decenas de interesados se agolparon en las puertas de las oficinas comerciales de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) para conocer los requisitos y costos de un servicio que hasta hace 15 días sólo estaba disponible para empleados de empresas foráneas, extranjeros y unos pocos funcionarios.
Fuentes de la compañía que pidieron el anonimato indicaron que la empresa reforzó el personal "no sólo para la atención en el trámite, sino para explicar a la población el proceso de compra de una línea y evitar que pierdan el tiempo".
En una de las oficinas de la compañía en el barrio de Vedado, la empleada Odalis explicó que en dos horas se habían dado de alta 68 líneas.
"Es buenísimo. Todo el mundo quiere ser el primero en sacar su contrato , dijo la estudiante de medicina Usan Astorga, que esperaba ser atendida en otra sucursal de Etecsa en La Habana Vieja. Junto con ella otras personas miraban en las vidrieras los precios de los teléfonos o preparaban los 111 pesos convertibles (CUC; unos 120 dólares) que les costaría activar la línea.
El sueldo promedio en la isla es de 408 pesos cubanos (unos 19 dólares), pero según las autoridades el 60% de la población tiene acceso a pesos convertibles ya sea por estímulos laborales, remesas familiares o participación en el mercado negro.
Los celulares funcionarán con tarjetas prepagas con un precio de entre 10 y 40 CUC (43 dólares); los costos de los teléfonos oscilan entre los 60 y los 240 CUC. Según la compañía telefónica, la mayoría de la gente quiere el teléfono para recibir llamadas o para enviar mensajes de texto.
El fin de la prohibición de los teléfonos celulares fue anunciado hace unas semanas por el gobierno de Raúl Castro, que reemplazó en febrero de manera definitiva a su hermano Fidel, de 81 años de edad y convaleciente de una serie de operaciones intestinales que lo alejaron del poder en julio del 2006. Se sumó a otras medidas similares, como la autorización para que los cubanos se puedan alojar en hoteles de lujo y comprar de electrodomésticos. Al asumir, Raúl Castro había calificado estas prohibiciones de "absurdas".



