Trump pidió el voto y dijo que los demócratas quieren elegir “jihadistas y comunistas”
En la víspera de la votación donde se luchará por el control del Congreso, el presidente aprovechó la reapertura del estanque frente al Monumento a Lincoln, en Washington, para defender su gestión y pedir el voto para los republicanos
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WASHINGTON.– Donald Trump eligió un lugar poco habitual para pedirles a los estadounidenses que mantengan a los republicanos al frente del Congreso.
A un día de la votación, el presidente habló en Washington, a orillas del estanque que se extiende al pie del Monumento a Lincoln y cuya reapertura había ido a anunciar.
“Los demócratas quieren hacer saltar todo por los aires eligiendo a jihadistas y comunistas, y no podemos permitir que eso ocurra. Debemos mantener nuestro Congreso fuerte y libre”, dijo ante periodistas e invitados.
“Este es el último día antes de las elecciones de mitad de mandato, las elecciones de mitad de mandato más importantes, creo, de nuestra vida”, agregó.
Fue su última gran aparición televisada antes de unas elecciones que pondrán a prueba el respaldo de los votantes a su segundo mandato.
Mientras los candidatos de ambos partidos recorrían los estados donde se disputa el control del Congreso, Trump se quedó en la capital. Tenía previstos nueve actos telefónicos de campaña, llamadas colectivas en las que el presidente pide el voto para los candidatos republicanos. Para la cita ante las cámaras, en cambio, llevó fotos de cañerías oxidadas.
Trump dedicó unos 20 minutos a hablar de las obras y de la seguridad en Washington antes de entrar de lleno en la campaña. Mostró las fotografías ampliadas de los caños, explicó qué tono de azul había elegido para el fondo del estanque y se detuvo hasta en el tipo de césped que prefería para la capital.
En el escenario, un cartel anunciaba que el estanque estaba de vuelta, “más hermoso que nunca”. Trump bromeó con que consideraba seriamente ponerle su nombre.
El estanque, largo y angosto, es uno de los sitios más reconocibles de Washington. Desde las escalinatas del monumento, con ese espejo de agua a sus pies, Martin Luther King pronunció en 1963 su discurso “Tengo un sueño”.
En los últimos meses, Trump exhibió afiches del proyecto de restauración en el Salón Oval e incluso hizo pasar su caravana por el fondo del estanque antes de que volvieran a llenarlo.
La de este lunes fue la segunda reapertura en menos de cinco meses. La primera, el 6 de junio, llegó después de seis semanas de obras, pero el estanque tuvo que cerrar otra vez al poco tiempo.
Cuando pasó a la elección, Trump defendió el balance de su presidencia y atacó a los candidatos demócratas. El costo de vida, una de las principales preocupaciones de los votantes, había ocupado poco espacio en sus últimos actos. En ellos, el presidente llegó a calificar de “engaño” la discusión sobre los precios y, aun lejos de Washington, volvió sobre las reformas que había emprendido en la capital, tanto en el estanque como en la Casa Blanca.
Su vicepresidente, JD Vance, llevó el mensaje republicano a Nueva York y Ohio. En la ciudad neoyorquina de Rome, donde hizo campaña por dos candidatos a la Cámara de Representantes, destacó las medidas de Trump para eliminar los impuestos sobre las propinas y las horas extras, además de su política de seguridad en la frontera. Los demócratas, por su parte, buscaban capitalizar el malestar por los precios y por las consecuencias de la guerra con Irán.
La víspera electoral se jugó también en los tribunales. El gobierno de Trump pidió este lunes a la Corte Suprema que ordenara a California dejar en suspenso el cómputo de las papeletas de electores cuya ciudadanía cuestiona. Según el procurador general, John Sauer, en el padrón del estado figuran al menos 20.000 personas que “probablemente no son ciudadanos estadounidenses”. La cifra corresponde a personas inscriptas en el padrón y no indica cuántas de ellas votaron.
El juez federal David Carter había rechazado la semana pasada un pedido similar y cuestionó la metodología del gobierno, a su juicio “lastrada por la incertidumbre y los errores”. La organización de los comicios corresponde a los estados. Para Rick Hasen, experto en derecho electoral de la Universidad de California en Los Ángeles, que analizó el caso en su blog, el recurso tiene pocas probabilidades de prosperar. Entre las razones citó los precedentes de la propia Corte contra los cambios de reglas a las puertas de una elección.
Agencias AFP y AP

