
Los "años desesperados" de la madre de Natascha
Presentó un libro sobre el tiempo sin ella
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VIENA.- El 2 de marzo de 1998, tras una discusión trivial, su hija Natascha, de 10 años, salió de su casa rumbo al colegio sin despedirse de ella con un beso, como solía hacerlo. Fue una triste despedida, hecha infinitamente más dura ya que se trató de la última vez que vio o supo algo de su hija durante ocho años.
En una sala colmada de periodistas, Brigitta Sirny, de 57 años, presentó ayer, en Viena, su libro Verzweifelte Jahre ("Años desesperados"), en el que relata su sufrimiento por la desaparición de su hija Natascha Kampusch, la joven austríaca que logró escapar de su secuestrador después de ocho años y conmovió al mundo.
En el libro, escrito por los periodistas vieneses Andrea Fehringer y Thomas Köpf, Sirny relata "la pesadilla" que vivió durante los ocho años y medio que pasaron hasta que su hija logró escapar, y durante los cuales fue sospechada de haber planeado el secuestro. Entre otras cosas, revela que recurrió a los servicios de un vidente con la esperanza de averiguar "algo" sobre el paradero de su hija.
Sin anuncio previo, Natascha apareció ayer en la presentación del libro, y a pesar de que trató de ocultar su rostro detrás de unos grandes anteojos y un abanico, fue reconocida por los fotógrafos, que de inmediato la envolvieron en una lluvia de flashes.
Kampusch fue secuestrada en 1998. Su captor, Wolfgang Priklopil, la mantuvo prácticamente todo el tiempo en una celda sin ventanas en su casa en un pequeño poblado rural en las afueras de Viena. El 23 de agosto de 2006, la joven logró huir aprovechando un momento de distracción de su captor. Priklopil se suicidó ese mismo día, arrojándose debajo de un tren.




