
Los granjeros blancos, listos para la guerra
Temen más violencia luego de las elecciones parlamentarias de mañana
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HARARE.- Los campesinos blancos en todo Zimbabwe están retrocediendo 20 años hasta la guerra de la independencia del país.
Mientras cunde el temor de que la retórica electoral del presidente, Robert Mugabe, provoque una escalada de violencia tras las elecciones de mañana y pasado mañana, los granjeros de origen británico están tomando los recaudos necesarios para defender sus tierras y su pellejo.
Se han seleccionado, en secreto, las casas donde las mujeres y los niños puedan estar a salvo, en tanto que los hombres se cercioran de que funcionen sus pistolas y escopetas.
Armas con historia
Además de las habituales armas de fuego que hay en los campos de Zimbabwe para cazar y mantener a raya a los depredadores, los campesinos blancos están desempolvando de los depósitos armas automáticas y semiautomáticas.
Muchas de ellas, incluyendo algunas de la época de la Primera Guerra Mundial, eran del ejército del país africano. Las Industrias de Defensa de Zimbabwe, su división comercial de armamentos, resolvió venderlas hace cuatro años para recaudar fondos.
Los campesinos adquirieron desde subametralladoras Uzi hasta ametralladoras Sten, Bren y Thompson, utilizadas en la Segunda Guerra Mundial, y todas ellas donadas por gobiernos del este europeo a los movimientos guerrilleros negros, que combatieron contra el gobierno blanco de Rhodesia en los años 70.
Las armas fueron distribuidas en gran número por todo el país; se calcula que hay por lo menos 1000 fusiles semiautomáticos Heckler y Koch.
"La mayoría de los campesinos sólo tiene pistolas y escopetas, pero una considerable minoría contamos con ametralladoras", señaló el arrendatario de un campo, mientras mostraba una ametralladora hidrorrefrigerada fabricada en 1910 en Rusia y que aún conservaba la grasa de fábrica.
"Algunos disparos de armas automáticas sobre sus cabezas harán que los eventuales invasores piensen dos veces lo que hacen y, si no, unas ráfagas a ras de piso harán que algunos chillen un poco", agregó.
La tradicional hermandad de Rhodesia elevó al grado de héroe a Martin Olds, un agricultor de Bulawayo asesinado por "veteranos de guerra" después de un enfrentamiento, en abril último. Ciertas versiones indican que Olds llegó a matar a 13 de sus atacantes. Y se dice que sus cadáveres fueron enterrados rápidamente con el propósito de mantener alta la moral entre los veteranos de guerra.
Se teme que si el partido oficialista ZANU-PF triunfa en las elecciones, entonces la Organización Central de Inteligencia -la policía secreta de Mugabe- planificará nuevos ataques contra los campesinos blancos que se niegan a abandonar sus campos.
En el caso de Olds, se dice que la Organización Central de Inteligencia contrató a 120 jóvenes desocupados y los llevó a un polígono del ejército para que practiquen tiro con ametralladora. Se los adiestró y proveyó de 80 Kalashnikov. "Es innegable que la muerte de Olds fue un asesinato político, planeado desde arriba", advirtió un funcionario.
El peligro de un estallido de violencia tras las elecciones fue subrayado por el propio Mugabe en el discurso que pronunció durante un acto político en la zona de Highfields, un cordón industrial en las afueras de Harare. Supuestamente, se trataba de una ocasión simbólica en el lugar al que Mugabe regresó del exilio en Mozambique hace 20 años, para ser aclamado por 500.000 personas. Pero el acto resultó un fiasco.
La aparición del presidente fue aplazada mientras los funcionarios del partido exhortaban a que más partidarios se sumaran al acto, pero apenas lograron reunir una multitud de 4000 personas. Cuando Mugabe llegó, dio un discurso antibritánico y contra los blancos.
Aunque la mayoría de los 4000 campesinos blancos del país no tiene intenciones de ofrecer una resistencia armada, algunos miembros de la anterior generación que combatió en los años 70 para quedarse donde estaba parecen ahora resueltos a lo mismo.
Muchos advirtieron a los candidatos parlamentarios locales del partido ZANU-PF que no se moverán de allí. "Por aquí anduvo uno para pedirme que entregara mis armas, pero le dije que si su banda daba un paso más, tendría que lamentar bajas", indicó un campesino.
Preocupación de EE.UU.
WASHINGTON (DPA).- El Departamento de Estado norteamericano responsabilizó ayer al gobierno de Zimbabwe por la desorganización del proceso electoral en ese país, a pocas horas de los comicios que se realizarán este fin de semana.
"Las acciones del gobierno de Zimbabwe son indudablemente un retroceso en la democracia", dijo el vocero Philip Reeker en Washington. Los comicios se llevarán a cabo en un clima de incertidumbre y temor, profundizado por una campaña en contra de la oposición política y de los granjeros blancos.
Ayer, en su editorial, el diario The New York Times denunció una campaña de intimidación por parte del gobierno. "En los 20 años de Zimbabwe como nación independiente, un hombre, Robert Mugabe, la ha liderado -afirmó-. Nunca enfrentó un desafío serio. Pero este fin de semana, el país va a elegir un nuevo Parlamento y las sondeos indican que la oposición va a ganar limpiamente (...). Mugabe respondió a la perspectiva de la derrota con demagogia y violencia."




