Los griegos, otra vez a las urnas, pero ahora con menos fervor

Eligen un nuevo gobierno tras la renuncia de Tsipras; ya habían votado en enero y en un referéndum en julio
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20 de septiembre de 2015  

ATENAS.- Gane quien gane en las elecciones que tendrán lugar hoy en Grecia, y en un clima de escaso fervor, los votantes dan dos cosas por descontadas: el nuevo gobierno será necesariamente de coalición y deberá seguir lidiando con la colosal crisis financiera que desde hace años tiene atascado al país.

Se trata de unas elecciones a las que el ex primer ministro Alexis Tsipras, líder de Syriza, de izquierda, llega empatado técnicamente (en 28%) con el conservador Evangelos Meimarakis, del partido Nueva Democracia, de acuerdo con tres encuestas publicadas la semana pasada. Meimarakis busca sacar provecho de la decepción que dejó entre muchos votantes las laberínticas y contradictorias negociaciones de Tsipras con los acreedores externos.

Con los dos partidos lejos de la mayoría absoluta, Meimarakis retó durante toda la campaña a Tsipras a aceptar de antemano un gran gobierno de coalición, lo cual fue rechazado. El tercer lugar se decidirá entre el neonazi Amanecer Dorado, el socialista Pasok, el centrista To Potami y el comunista KKE. Cualquiera sea la combinación de alianzas, los sondeos anticipan que deberá haber coalición.

Tanto Tsipras como Meimarakis se comprometieron a cumplir con los ajustes fiscales, las privatizaciones y las reformas relacionadas con ese rescate acordado con los acreedores, la UE y el FMI, que será de unos 86.000 millones de euros a lo largo de tres años.

Tras llegar al poder el 25 de enero pasado con la promesa de poner fin a las políticas de austeridad aplicadas desde 2010, y la victoria rotunda del "no" a las condiciones de los acreedores en el referéndum del 5 de julio, Tsipras hizo una inesperada pirueta y terminó aceptando el rescate. Según explicó hasta el cansancio desde entonces, no le quedaba otra opción ante el riesgo real de una salida del euro.

El giro de quien conquistó el poder como una alternativa europea al dogma de la austeridad le costó el desprendimiento de una rama disidente que conformó su propio partido, Unidad Popular, que ahora milita por salir de la "cárcel" del euro, según declaran sus voceros.

La fragmentación del partido coincidió con el sentir de miles de griegos, que luego de votar por Syriza se ven defraudados y traicionados. Y no sólo porque no cumplió con lo prometido, acabar con la austeridad, sino porque creen que "es como todos los demás".

"Después de tanta mentira, ¿cómo voy a darle mi voto?", dijo por ejemplo Lina, una joven abogada que aseguró que ni ella, ni su hermana ni su marido, todos votantes de Syriza en enero, piensan ir a votar. "Nadie sonríe ya en la Grecia de hoy; en enero la esperanza estaba escrita en la cara de todos".

El rival de Tsipras recogió el malestar de los votantes desencantados y fustigó la inconsecuencia del ex premier. "¿Conocen a algún otro primer ministro que haya cerrado un acuerdo, lo haya traído al Parlamento, lo haya votado y firmado y luego diga que no cree en él?", dijo Meimarakis, en referencia al rescate al que recurrió este año el país, el tercero desde 2010.

Tsipras pidió anteayer a sus seguidores, durante el acto de cierre de campaña, un mandato fuerte para Syriza, "el único partido que puede negociar mejor con los acreedores la gran cuestión de la deuda pública". En la sede de Syriza, se respiraba ayer satisfacción por la convocatoria del acto de cierre, incluyendo el respaldo de otros dirigentes políticos europeos, y subrayaron la presencia de Pablo Iglesias, el líder del partido español Podemos. "El adversario es fuerte y no quiere que triunfemos, pero estamos aquí para ganar y lucharemos hasta el final", declaró Iglesias al diario Avgi, cercano a Syriza.

Las elecciones están enmarcadas por un alto grado de indecisos y de posibles abstenciones, por lo que Tsipras pidió insistentemente a los griegos que acudan a las urnas. La abstención dañaría más a Syriza que a Nueva Democracia, que tiene un arraigo de voto mucho más elevado.

Candidatos bien diferentes

Alexis Tsipras

Partido Syriza

El ex premier de izquierda busca otro mandato, aunque muchos se sienten traicionados por cómo negoció el rescate

Vangelis Meimarakis

Nueva Democracia

El candidato conservador quiere formar gobierno con todos los partidos proeuropeos posibles

Agencias AFP, EFE y ANSA

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