Milo Yiannopoulos, el controvertido joven que crece a la sombra de Donald Trump en EE.UU.

Milo Yiannopoulos, en una de sus charlas en universidades
Milo Yiannopoulos, en una de sus charlas en universidades Fuente: AP
El periodista, una de las caras más provocadoras de la derecha alternativa, sumó una nueva polémica al defender la pedofilia
Diego Castells
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21 de febrero de 2017  • 14:49

Esta vez, sí. Es probable que Milo haya ido demasiado lejos. Este fin de semana se difundió en las redes un podcast de enero de 2016, de un programa radial poco conocido, The Drunken Peasants, en el que Milo Yiannopoulos expresaba ideas ambiguas acerca de las relaciones inter-generacionales. Específicamente, hablaba del consentimiento que, según él, puede existir o no en las relaciones sexuales entre personas adultas y menores de edad. Hablando desde su propia experiencia en la preadolescencia, dio a entender que sí puede haber consentimiento a la edad de 13 años, para luego explayarse sobre lo que considera “la idea arbitraria y opresiva del consentimiento”.

"No, no, no, usted está entendiendo mal lo que es pedofilia. La atracción sexual por alguien de 13 años, que es sexualmente maduro, no es pedofilia. Pedofilia es la atracción por niños que no han alcanzado la pubertad", argumentó.

Sus comentarios le valieron el oprobio generalizado, pero además tuvieron efectos muy tangibles e inmediatos: la Unión Conservadora Americana (ACU) le canceló su invitación, como uno de sus oradores principales, para la conferencia que arranca mañana en Maryland, y que contará con la presencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump ; su vice, Mike Pence y el estratega jefe de la Casa Blanca, Stephen Bannon, entre otros de los integrantes del flamante gabinete. A su vez, la editorial Simon & Schuster rescindió el contrato que tenía con Yiannopoulos para publicar su próximo libro, Dangerous (Peligroso), por el cual le había pagado un avance de 250.000 dólares. Y como si esto fuera poco, el empleador del joven editor, el sitio de noticias Breitbart News, estaría a punto de despedirlo.

Desde su perfil de Facebook, Milo Yiannopoulos negó las acusaciones y prometió seguir adelante con su lucha por la libertad de expresión. El extravagente y sagaz provocador, hasta ahora una de las caras visibles del movimiento alt-right (derecha alternativa) de los Estados Unidos, se apresta para dar una conferencia de prensa en su defensa esta tarde, a las 15 de Nueva York (17 en la Argentina).

Trump, su "papi"

El ascenso de Milo, de 32 años, a la fama había sido fulgurante y, en el confuso escenario postelectoral, supo posicionarse como una figura emergente en la renovada batalla cultural de los Estados Unidos, con un discurso conservador e incendiario. Protegido de Steve Bannon y seguidor de Donald Trump, a quien apodó cariñosamente “daddy” ("papi"), cobró protagonismo a fuerza de escándalos y polémica.

Milo resulta un interlocutor incómodo: es abiertamente gay, conservador, y no vacila en poner sobre la mesa temas tabúes en Estados Unidos

Se inició como periodista en el rubro de la tecnología, pero ese fue sólo el comienzo. Su extraordinaria habilidad para debatir y argumentar sus ideas políticamente incorrectas, y hasta descabelladas, le abrió un espacio en los medios. Con un estilo articulado y elocuente, fue sumando seguidores y admiradores -a la vez que detractores,- a pasos agigantados.

Es que para muchos, Milo resulta un interlocutor incómodo: es abiertamente gay, conservador, y no vacila en poner sobre la mesa temas que hasta hace poco tiempo eran –y algunos siguen siéndolo- tabúes en Estados Unidos. Sus críticas más punzantes apuntan al feminismo, o lo que él llama la tercera ola de feminismo, el Islam, el movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan), y la corrección política.

El último fin de semana fue invitado especial en el programa de televisión Real Time with Bill Maher, uno de los de mayor audiencia e impacto político en los Estados Unidos.

Su gira de presentaciones universitarias ya había provocado varios disturbios, especialmente en la Universidad de Berkeley, donde tuvo que ser evacuado por las protestas de estudiantes. Aquella vez, el mismísimo presidente Trump salió en su defensa por Twitter, y amenazó con recortar los fondos públicos de la universidad por no garantizar la libertad de expresión. Ante las declaraciones sobre la pedofilia, el presidente prefirió guardar silencio.

Entre 2015 y este año, Milo dio varias charlas en distintas universidades, donde cientos de estudiantes hicieron fila para aplaudirlo y repudiarlo con el mismo fervor. El joven provocador lanza opiniones como si fueran cócteles molotov y juega al límite entre lo cáustico y lo ofensivo con la audiencia. Por momentos, su histrionismo excesivo y su actitud ponzoñosa socavan su propio discurso, y muchos consideran sus actos una incitación a la violencia. En julio de 2016, Milo desató una polémica feroz en Twitter, cuando criticó duramente a una actriz afroamericana, Leslie Jones, por su rol en la nueva versión de Cazafantasmas, y luego dijo que parecía un hombre. Sus seguidores más insidiosos exacerbaron sus vituperios hasta el racismo puro, y como consecuencia, Milo fue eyectado de por vida de la red social.

Pocos sucesos habían despertado tanta controversia e interés dentro del circuito universitario de los Estados Unidos en los últimos tiempos, como las performances de Milo, que se define a sí mismo como un fundamentalista de la libertad de expresión. El periodista y orador, hijo de padre griego y madre inglesa, se crió en el bucólico condado de Kent, antes de asistir a las universidades de Manchester y Cambridge, aunque no se graduó de ninguna de las dos. Estudió filología inglesa y escribió poesía bajo un pseudónimo, y luego entró al mundo del periodismo.

En una sociedad en que la mitad de la gente sigue en shock por la victoria de Donald Trump, y no logra salir de su estupor, Milo se presentó como el ariete cultural del liberalismo libertario, y llevó la pelea al ámbito académico en persona, con su “Dangerous Faggot Tour”, reapropiando un término que la mayoría de la comunidad homosexual prefiere no utilizar, por sus connotaciones medievales de cuando eran quemados en la hoguera.

En una de sus charlas, Milo explicó que uno de los conceptos que le transmitió Steve Bannon, el fundador de Breitbart News -que es hoy consejero presidencial y jefe estratega en la Casa Blanca- es que la política viene luego de la cultura. O en su versión original, “politics is downstream from culture”; o sea, la política está río abajo de la cultura. En otra de sus diatribas, se lamenta de que la política identitaria de los Estados Unidos haya remplazado a la razón, la lógica y la verdad como principios rectores de la vida pública.

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