
Murió Achille Maramotti, el creador de Max Mara
Por Cathy Horyn De The New York Times
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NUEVA YORK.– Achille Maramotti, empresario líder de la moda en la Italia de la posguerra que fundó el gigante de la moda Max Mara y que luego extendió sus prodigiosas energías a la actividad bancaria y edificó una colección de arte contemporáneo, murió la semana pasada en su casa de Albinea, Italia. Tenía 78 años y no se anunció la causa de su fallecimiento.
Maramotti comenzó Max Mara en 1951 con un simple saco y un traje. Su objetivo era ofrecer prendas de buena fabricación y calidad en un tiempo en el que muchas mujeres italianas aún iban a las modistas o, si eran suficientemente ricas, a los couturiers romanos.
Su idea más original fue crear una marca que no dependiera de la personalidad del diseñador, sino de la artesanía italiana, y con un nombre que pudiera ser pronunciado en cualquier idioma.
Mientras los directivos de otras casas de modas italianas tendían a limitar sus intereses a ropas o demostraciones de riqueza, Maramotti se distinguió en otros dos frentes: como banquero y coleccionista de arte. Tenía 25 años cuando compró sus primeras acciones bancarias y casi a la misma edad adquirió su primera obra de arte contemporáneo. En el momento de su muerte, la semana pasada, ocupaba el cargo de vicepresidente de Credito Emiliano, el banco que controla su familia, y era director de otros dos bancos.
Algunas de sus obras de vanguardia más impactantes –de artistas como Giorgio Morandi, Anselm Kiefer, Giorgio de Chirico y Julian Schnabel– están colgadas en el castillo del siglo XIII donde vivía con su esposa, Ida.
Maramotti nunca buscó llamar la atención a pesar de ser uno de los individuos más ricos del mundo, según Forbes, que en 2004 estimó su fortuna personal en US$ 2100 millones de dólares. Era sociable, elegía los mejores restaurantes y producía queso parmesano con la leche de sus propias vacas. Pero no hacía ostentación de su prestigio.
Achille Maramotti había nacido el 7 de enero de 1927, en Reggio Emilia. Gran parte de su iniciativa pareció heredarla de las mujeres de la familia. Su madre, Giulia, dirigía una escuela de corte y confección que alentaba la independencia financiera de las mujeres jóvenes. Su bisabuela, Marina Rinaldi, dirigía un negocio de ropa en la década de 1850.
Luego de estudiar en Roma, Maramotti se recibió de abogado en la Universidad de Parma y decidió independizarse en el negocio de la vestimenta. Según la familia, el nombre de Max Mara resultó de una combinación de Maramotti y del nombre de un bon vivant local llamado Conde Max, que aparentemente se bebió su fortuna en bares de toda Europa, pero que por lo menos se veía bien haciéndolo.
Desde el comienzo, Maramotti fue ingenioso. Para que sus prendas fueran vistas por las mujeres convenció a los negocios de telas locales de que le vendieran espacio en sus vidrieras para promover su nueva marca.
Para darle al clásico estilo Max Mara un toque chic contrató a diseñadores como Karl Lagerfeld para que trabajaran en forma anónima para él. También utilizaba fotógrafos conocidos, como Richard Avedon.
Maramotti se retiró del mundo de la moda en 1989. Hoy, la compañía tiene más de 20 marcas diferentes y 1700 comercios en todo el mundo, y factura 1000 millones de dólares.


