Murió el líder histórico del sindicalismo boliviano

Juan Lechín fue un dirigente polémico
Juan Lechín fue un dirigente polémico
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28 de agosto de 2001  

LA PAZ (AFP).- Hijo de padre libanés y de madre mestiza, el legendario líder sindical Juan Lechín Oquendo murió ayer a los 89 años convertido en una figura que marcó medio siglo de la trágica historia boliviana: empuñando armas en la revolución de 1952 que devolvió los yacimientos mineros al Estado, o conspirando contra las dictaduras militares de los setenta para restaurar la democracia.

Nacido el 19 de mayo de 1902 en un poblado minero altiplánico de Corocoro, con unos extraños ojos bicolores, que su madre solía mostrar inquieta a sus vecinas, Lechín tuvo diversos oficios: desde futbolista y boxeador hasta comerciante y minero.

Fue el creador de la poderosa Central Obrera Boliviana (COB) y fortaleció la Federación Sindical de Trabajadores Mineros (Fstmb).

Exiliado innumerables veces, combatió a todos los regímenes militares, aunque paradójicamente recibió la medalla Cóndor de los Andes, la máxima condecoración boliviana, cuando su más enconado rival, el ex dictador y ex presidente Hugo Banzer volvió al poder democráticamente en 1997.

De descollante actuación en la Guerra del Chaco, que enfrentó a Bolivia y al Paraguay, entre 1932 y 1935, Lechín se perfiló como líder sindical en la década del 40, formando parte de los gremios mineros que luchaban contra los los denominados "barones del estaño": Patiño, Hoschild y Aramayo.

Forjado en las filas del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), el fogoso minero se convirtió en un factor principal en la revolución popular de 1952 que logró recuperar al Estado la propiedad de las minas de estaño, en poder de esos tres poderosos empresarios.

Lechín era el único sobreviviente de la pléyade de dirigentes políticos que promovieron la revolución de 1952, entre los que se encontraban los ex presidentes Hernán Siles, Wálter Guevara y Víctor Paz Estenssoro, gobernante cuatro veces y fallecido en abril pasado.

Armas en ristre, el dirigente sindical contribuyó de manera decisiva al movimiento revolucionario que, luego en el poder, nacionalizó la minería, impuso el voto universal, propició la reforma agraria e impulsó la reforma educativa.

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