
Ola de ataques en Bombay: 80 muertos
Grupos armados dispararon en hoteles de lujo, una estación de tren, un café y un cine; anoche seguían atrincherados con rehenes
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BOMBAY.- Siete sangrientos atentados terroristas, de características hasta ahora nunca vistas y en los que varios grupos de hombres armados dispararon indiscriminadamente en hoteles de lujo, un cine, un restaurante famoso y una atestada estación de trenes de esta ciudad, sacudieron ayer la capital financiera de la India y dejaron por lo menos 80 muertos y 240 heridos.
Los ataques, que provocaron una enérgica condena internacional, fueron reivindicados por Los Mujahidines de Deccan, un grupo poco conocido, en varios correos electrónicos enviados a medios de prensa. Según fuentes policiales, los ataques estaban dirigidos específicamente contra turistas u hombres de negocios extranjeros, especialmente británicos y americanos.
La policía india dijo que había abatido a cuatro de los supuestos terroristas y arrestado a nueve de ellos. Según el diario Times of India, los terroristas "tomaron hasta 40 ciudadanos británicos y otros extranjeros como rehenes".
Un testigo que pudo escapar de uno de los ataques añadió que los terroristas mantenían aún cautivos a varios huéspedes, siete de ellos extranjeros, en el Taj Mahal, uno de los hoteles sitiados y un símbolo de la ciudad.
Los otros dos hoteles atacados fueron el Trident, cerca del Taj Mahal, y el Oberoi, todos de cinco estrellas, en el que ayer se veían llamas en el lobby y todavía se oían disparos.
Esperanza Aguirre, ilesa
En el hotel Oberoi estaba la presidenta de la Comunidad de Madrid y dirigente del Partido Popular español (PP, oposición), Esperanza Aguirre, que fue sorprendida por un intenso tiroteo mientras se registraba en el hotel con su comitiva. Según la prensa, Aguirre se tiró al suelo al oír los disparos y se refugió detrás del mostrador de la recepción. La funcionaria salió ilesa y anoche estaba camino a España. Sin embargo, tres españoles de su delegación seguían atrapados en el Oberoi, informó la embajada española.
"Hemos roto las ventanas para salir. No sabemos qué hacer, hay mucho humo. No contesta nadie en la recepción", relató uno de los españoles, que pudo ser contactado por teléfono.
Por su parte, el eurodiputado español Ignasi Guardans dijo en declaraciones radiales desde Bombay que "un funcionario europeo" resultó herido en el tiroteo y fue trasladado a un hospital, aunque no lo identificó. Guardans también había sido sorprendido por el ataque en el Taj Mahal y realizó las declaraciones radiales mientras se refugiaba, con otros miembros de su delegación, en un restaurante.
Las imágenes de la televisión mostraban calles con rastros de sangre, cuerpos que eran llevados a las ambulancias y lo que parecía un ataque en desarrollo en el Taj Mahal.
El jefe de la escuadra antiterrorismo de la policía de Bombay, Hemant Karkare, fue asesinado en uno de los atentados, al igual que otros dos altos oficiales de la fuerza de seguridad.
La India se ha visto sacudida por una serie de atentados en los últimos meses. La mayoría de los ataques fueron atribuidos a militantes islámicos, pero esta vez la policía también apuntó a redes de terroristas hinduistas.
Incluso para un país acostumbrado al terrorismo (en julio de 2006 un atentado dejó 190 muertos en Bombay) los ataques de ayer fueron especialmente sangrientos. En lugar de bombas colocadas en forma anónima, los ataques fueron perpetrados por grupos muy agresivos y muy bien armados.
Los terroristas también atacaron el cuartel general de policía en el sur de la ciudad. "Estamos bajo fuego. Hay disparos en la entrada", dijo, por teléfono, el oficial A. Shetti.
Horas después de los primeros ataques, A. N. Roy, un jefe de la policía de Bombay, dijo que la fuerza de seguridad continuaba combatiendo a los atacantes. "Los terroristas usaron armas automáticas y, en algunos lugares, arrojaron granadas. Los combates aún tienen lugar", dijo Roy.
Además de irrumpir en los principales hoteles de la ciudad y sitiar un cuartel policial, los terroristas atacaron la estación de trenes Chhatrapati Shivaji, el cine Metro y el Café Leopold, uno de los más famosos de la ciudad. Por lo menos 10 personas murieron en la estación y 30 resultaron heridas.
Alex Chamberlain, un británico que se encontraba en el restaurante del Oberoi, dijo que los atacantes buscaban especialmente británicos y norteamericanos entre los huéspedes. "Le preguntaron a un italiano de dónde era, y cuando él respondió que era de Italia, lo dejaron tranquilo. Yo pensé: «Me van a matar si me preguntan a mí». Gracias a Dios no lo hicieron", dijo.
Los ataques provocaron una fuerte condena de líderes de todo el mundo, entre ellos de la Argentina. El presidente electo norteamericano, Barack Obama, dijo que Estados Unidos debe trabajar para estrechar sus vínculos con la India y otras naciones para "eliminar de raíz y destruir a las redes terroristas".
Otros atentados
11 de julio de 2006
Más de 190 muertos en siete explosiones en trenes de Bombay. El ataque fue atribuido a milicianos islamistas.
13 de mayo de 2008
Al menos 63 muertos por la explosión de siete bombas en los mercados y templos de Jaipur.
26 de julio de 2008
Los Mujahidines de la India hacen estallar 16 bombas en Ahmedabad: 45 muertos.
30 de octubre de 2008
Más de 80 personas mueren en una serie de ataques con bombas en el estado de Assam.
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