
Ola de atentados en Bogotá: 4 muertos
Dos bombas estallaron en un céntrico barrio capitalino; otros dos artefactos fueron desactivados cerca de la embajada de EE.UU.
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BOGOTA.- El temor al regreso del terrorismo urbano cobró ayer nueva fuerza en Colombia, donde al menos cuatro personas murieron y otras 21 resultaron heridas por la explosión de dos bombas en las inmediaciones de la Universidad Nacional, en un transitado sector residencial de Bogotá.
Hasta ahora ninguna organización se atribuyó el ataque, el más letal de su tipo que se registra en la capital colombiana desde fines de 1999, cuando la explosión de un coche bomba dejó siete muertos y decenas de heridos en el norte de la ciudad.
Sin embargo, el ministro del Interior, Armando Estrada, dijo que los ataques pueden tener una relación directa "con el combate al paramilitarismo" por parte de las autoridades.
Otras dos bombas fueron desactivadas por las autoridades y policías expertos en explosivos cerca de la sede de la Fiscalía General y de la embajada de Estados Unidos, informaron las autoridades.
El de ayer fue el más reciente ataque con explosivos en una ciudad de Colombia, en donde el conflicto armado parece estar trasladándose a las grandes urbes.
Las explosiones se registraron alrededor de las 8 hora local (10 hora argentina), próxima a una parada de ómnibus cercana a la Universidad Nacional, la más grande del país y tan famosa por su nivel académico como por la presencia en su interior de grupos de milicias estudiantiles pro guerrilleras, según las autoridades.
Ambas bombas detonaron en la misma calle con una diferencia de 10 minutos. La primera explosión mató a tres personas, y la segunda, cuando decenas de policías, bomberos, vecinos y periodistas se encontraban en el lugar, le quitó la vida a un oficial de la Fiscalía General de la Nación.
Las explosiones destruyeron, además, vidrios de edificios de un sector residencial en unos 50 metros a la redonda. "El impacto fue muy fuerte, la explosión se sintió duro", dijo Néstor Preciado, un contador público de 50 años, vecino de la zona.
En tanto, el alcalde de Bogotá, Antanas Mockus, declaró que, al parecer, entre los muertos estaba uno de los "terroristas".
El comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Jorge Enrique Linares, reveló que, de acuerdo con declaraciones de testigos, las bombas fueron colocadas por cuatro personas que vestían ropas oscuras, cubrían sus rostros con pasamontañas y huyeron en un automóvil.
La policía hizo saber que después de las explosiones se inició una "escalada de terrorismo telefónico" mediante la cual se informó sobre bombas en otros sectores de la capital colombiana.
Este es el tercer ataque con explosivos que se registra en Colombia en este mes. A comienzos de mayo, un coche bomba explotó en la ciudad de Cali y dejó 32 personas heridas. Por otra parte, el jueves de la semana última, un vehículo cargado con explosivos estalló en la noroccidental ciudad de Medellín y dejó un saldo de ocho personas muertas y 137 heridas.
Ola de ataques
En la última semana las autoridades colombianas también desactivaron cinco bombas en Medellín, Bogotá y Barrancabermeja. Precisamente en esta última ciudad, a 350 kilómetros al norte de la capital del país y sede de la industria petrolera colombiana, fueron desactivados anteanoche dos coches bomba, colocados al parecer por grupos ilegales de extrema derecha.
Estos recientes ataques explosivos recordaron la época de "terror" que vivió Colombia entre los finales de la década del 80 y comienzos de la del 90, cuando narcotraficantes ordenaban detonar coches bomba en las principales ciudades del país en su lucha contra el Estado y la extradición.
Por su parte, el presidente de Colombia, Andrés Pastrana, canceló ayer un viaje previsto a Europa para este fin de semana y convocó un consejo extraordinario de seguridad para analizar la situación de orden público tras el atentado terrorista.
Fuentes de la Casa de Nariño, sede de la presidencia colombiana, señalaron que las medidas que estudia el gobierno tienen que ver con "el fortalecimiento del pie de fuerza en las principales ciudades, la intensificación de operativos de control y requisa" y la puesta en práctica de mecanismos para que la ciudadanía denuncie hechos sospechosos.
Colombia, país de 40 millones de habitantes, vive una guerra interna desde hace 37 años que enfrenta a rebeldes izquierdistas, paramilitares de ultraderecha y las fuerzas de seguridad del Estado. Sólo en la última década, el conflicto cobró la vida de 40.000 personas.
Las últimas acciones
Barrancabermeja: anteanoche, la policía frustró dos atentados en esa ciudad del norte de Colombia al desactivar dos coches bomba. Allí son especialmente fuertes los paramilitares.
Medellín: el jueves último, un poderoso artefacto explosivo adosado a un automóvil estalló en una zona de comercios y restaurantes, provocando ocho muertos y más de 130 heridos.
Cali: a comienzos de este mes, 32 personas resultaron heridas -algunas de gravedad- tras el estallido de una poderosa bomba en un céntrico hotel de esta ciudad. En el ataque sufrieron heridas los jugadores del equipo profesional de fútbol Once Caldas.





