Ola de rechazo a la clonación humana
Científicos de todo el mundo expresaron su repudio; en nuestro país, Alberto Mazza reiteró la prohibición a la práctica.
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WASHINGTON.- El anuncio del doctor Richard Seed de estar dispuesto a clonar un ser humano generó inmediatamente un mayúsculo revuelo mundial tanto en la comunidad científica como en la política.
Sin embargo, los investigadores familiarizados con la clonación, en particular los del Instituto Roslin de Escocia -los "padres" de la oveja Dolly, la primera clonación exitosa de un mamífero-, han recordado que, para conseguir esta oveja, realizaron más de 200 experimentos fallidos. Es decir, creen que quizá Seed está delante de una montaña que, aunque él cree que sí, no va a poder conquistar.
En opinión de distintos genetistas, biólogos y científicos en general, Seed afronta, además, una serie de retos tanto tecnológicos como morales, ya que tendrá que asegurarse de que los niños clonados nazcan sin defectos y, si lo que quiere es "comercializar" la práctica, tendrá que conseguir hacerlo a un precio "asequible".
Los científicos escoceses del Roslin no son precisamente los más optimistas respecto de las posibilidades de que Seed obtenga el éxito en un plazo de entre 5 y 10 años, como él cree. Recuerdan cómo en los últimos experimentos tuvieron once embarazos que produjeron 14 fetos de los cuales siete nacieron vivos. Dos corderos murieron después y los científicos creen que todas las pérdidas se produjeron por defectos genéticos.
Completamente inaceptable
Por tanto, en opinión del científico escocés Harry Griffin, no hay que olvidarse de que, "por encima de las objeciones éticas de la clonación de humanos, que son claras, los riesgos nos indican que no podemos contemplar la clonación humana. Es arriesgada y completamente inaceptable".
En el mismo sentido, el ginecólogo Rafael Bernabéu, director de la primera clínica española que consiguió el primer embarazo a partir de una célula inmadura, calificó ayer de "salvajada" la posibilidad de clonar seres humanos, tal y como anunció Seed.
"Desde el punto de vista científico -explicó- esto es una aberración, porque el primer objetivo de la medicina es ayudar y solventar afecciones o problemas de salud, y el planteamiento de este físico no aporta nada positivo a la evolución de la sanidad desde la óptica de una solución médica a un tipo de problemas."
Bernabéu logró el primer embarazo en España a partir de una célula inmadura, precursora del espermatozoide, microinyectándola en un óvulo humano. En su opinión, una célula embrionaria puede desarrollar la formación de un ser humano completo. "Bien distinto es utilizar una célula adulta, porque ya ha sufrido un proceso degenerativo que, con el paso del tiempo, provoca una pérdida de la capacidad de generación", precisó.
Además de las cuestiones científicas, Seed debe tener "trastornos de personalidad cuando se atreve a decir que la clonación es el primer paso en la conversión del ser humano en Dios", agregó Bernabéu.
Prohibida en la Argentina
En la Argentina, el ministro de Salud y Acción Social, Alberto Mazza, reiteró que en el país están prohibidas las investigaciones destinadas a la clonación de seres humanos, luego que el presidente Menem firmara el año pasado un decreto en tal sentido.
La Casa Blanca tampoco dudó en reiterar que se va a tratar de prohibir la posibilidad de efectuar estos procedimientos con todos los instrumentos legales a su alcance.
Llegados a este punto surge el problema y la comunidad científica ha puesto el grito en el cielo ya que teme que, en su afán de prohibir la clonación humana, terminen por prohibir otros muchos pasos que representan avances para la humanidad.
Entre esas voces se ha dejado sentir la del director de la División de Endocrinología Reproductiva de la Universidad de Nueva York que teme que cualquier ley en este sentido "no respete los principios de la ciencia".
Asimismo, el presidente de la Real Academia de las Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España, Angel Martín Municio, confesó que desde el punto de vista científico el anuncio hecho por el investigador de Chicago es una buena noticia.
Sin embargo, para el profesor Axel Kahn, especialista francés mundialmente reconocido de la genética, no cabe la menor duda de que la creación del ser humano por otros hombres conducirá a un "cuestionamiento antropológico fundamental".
"Al lado de hombres nacidos por reproducción sexuada aparecerá un nuevo hombre, el que fue deseado por otros hombres, creado a su imagen y que corre el riesgo de convertirse en un hombre sometido", explicó.
Para la Iglesia, "es un desafío a Dios"
Ciudad del Vaticano (EFE).- De "locura", "aberración" y "desafío a Dios" han calificado diversas personalidades de la Iglesia Católica la oferta de un científico norteamericano de clonar seres humanos.
El arzobispo Elio Sgreccia, director del Centro de Bioética italiano, manifestó que "desde el punto de vista ético es aberrante una procreación asexual, agámica, o sea sin patrimonio del hombre y de la mujer sino de sólo uno de ellos".
La clonación "es un intento de dominar el cuerpo de otra persona, y se necesitan leyes a propósito porque una parte de los hombres de ciencia no sienten reparos morales", dijo el arzobispo y agregó que la moral "sin las leyes no se mantiene por sí sola".
Desde la clonación "se debe retroceder hasta el problema de la procreación artificial in vitro, que es donde ha comenzado todo", según Sgreccia.
El cardenal Ersilio Tonini, en una entrevista con la radio nacional italiana, dijo que la clonación es un acto de "pura locura", capaz de encontrar eco "en una sociedad como la norteamericana, en la que triunfa la óptica según la cual todas las opiniones son iguales en dignidad".
Según esta perspectiva, "al faltar una gradación de los valores desaparece la distinción entre el bien y el mal".
El teólogo del órgano de la Santa Sede, L´Osservatore Romano, Gino Concetti, indicó, por su parte, que la clonación humana es un claro "desafío a Dios, a la naturaleza, a la razón y al sentido común".
Con la clonación humana, añade, "se viola el estatuto ético de Dios sobre la transmisión de la vida porque se trataría la reproducción del hombre como cualquier producto químico, olvidando que el ser humano es una persona con un patrimonio inalienable e inviolable de derechos y con una perspectiva de divinidad trascendente".
Seed seguirá aunque se lo prohíban
Washington (EFE).- A pesar de las críticas que han llovido sobre el proyecto, el científico Richard Seed, que quiere clonar seres humanos, va a seguir adelante aunque se lo prohíban y aunque lo tachen de "demente" y de "inmoral".
A Seed, si bien los que lo conocen lo consideran un "excéntrico brillante", los que simplemente lo han escuchado ahora con su "inhumano" proyecto de clonación, lo califican de "demente".
Sea como fuere, Seed, que reconoce que siempre quiso ganar el Premio Nobel, está dispuesto a intentarlo ahora con este proyecto que considera científicamente muy interesante y, moralmente, incluso caritativo.
¿Por qué? Porque se trata de dar hijos a parejas que no los pueden tener y de darles una descendencia "no de cualquier tipo", sino realmente suya. Es decir, idéntica a ellos mismos.
Además Seed espera que, cuando tenga la formulación exacta y haya conseguido su objetivo, podrá utilizar el procedimiento para clonar células sanas que puedan ser introducidas en otras células enfermas que causan leucemia u otras enfermedades del sistema inmune y lo sanen.
Real, pero remoto
Todo esto, si bien parecen castillos en el aire, son posibilidades que los científicos consideran reales aunque todavía remotas, pero, en su mayoría, moralmente cuestionables.
Seed, que en las últimas horas se ha prodigado en declaraciones, ha reiterado que no cree que este proyecto "sea dificultoso" y ha asegurado que está "confiado" en poder realizarlo.
Imposible en el país
Lejos: en la Argentina, la escasa inversión en investigación científica convierte la clonación de mamíferos en una posibilidad remota.
"En la Argentina, como en gran parte de los países del mundo, no se clonan mamíferos porque se trata de una técnica nueva y compleja, que requiere gran conocimiento e inversión", afirmó a La Nación el doctor Marcelo Rubinstein, director de un grupo de científicos del Instituto de Investigaciones Genéticas y Biología Molecular (Ingebi), investigador adjunto del Conicet y docente de la Universidad de Buenos Aires.
"Sí vegetales -agregó el científico- y esto desde hace muchísimos años, a través de la utilización de callos y la obtención de plántulas que son idénticas al tejido que se tomó previamente. En forma casera, cuando uno toma un gajo de la hoja de una planta y a partir de ese tejido adulto se genera otra, idéntica a la anterior, se obtiene un clon. Pero hay formas más sofisticadas, como por ejemplo la micropropagación de cultivos, que están difundidas en nuestro país.De hecho, todo el tiempo estamos comiendo clones...Por ejemplo, las frutillas, que ahora son iguales, grandes, rojas y mucho más baratas que hace una década."
El doctor Rubinstein explicó que en la Argentina se desarrollan animales transgénicos, orientados a fines experimentales y terapéuticos, por ejemplo, la obtención de medicamentos imposibles de sintetizar por vía química. Pero un animal transgénico no es un clon: se trata de un ejemplar con un gen agregado, obtenido a partir de un embrión y no de tejido adulto (como sí ocurre en la clonación), y por lo tanto no idénticos a sus progenitores. Finalmente, el doctor Rubinstein señaló que en materia de clonación "estamos en pañales respecto del mundo. En muy pocas áreas tenemos niveles competitivos. Esto se explica debido a que el presupuesto destinado a ciencia básica y experimental entre nosotros es aún menor que el que se destina en otros países latinoamericanos, como Chile y Brasil".




