Otro golpe a Bush: Saddam no tenía armas de destrucción
Así lo determinó un informe pedido por el propio gobierno
1 minuto de lectura'

WASHINGTON.– El presidente George W. Bush sufrió ayer un golpe que puede ser demoledor para su reelección: la difusión del informe final sobre el arsenal de Irak, que determinó que Saddam Hussein no tenía armas de destrucción masiva desde 1991 y que no era capaz de producirlas cuando Estados Unidos invadió ese país en abril de 2003.
A cuatro semanas de las elecciones presidenciales y cuando se diluyó la ventaja que Bush tenía sobre el candidato demócrata, John Kerry, las conclusiones presentadas por el jefe de los inspectores designado por el propio gobierno hizo trizas el principal argumento de la Casa Blanca para justificar la guerra en Irak.
El informe final, presentado ayer en el Senado por Charles Duelfer, determinó que el régimen de Saddam no tenía armas químicas, biológicas y mucho menos nucleares. Y, lo que es peor para los argumentos de Bush, dijo que la última fábrica capaz de producir armas de destrucción masiva fue destruida en 1996 por los inspectores de las Naciones Unidas. En su informe de tres volúmenes y más de 1000 páginas, el inspector dijo que si Saddam hubiese querido reanudar su programa de armas de destrucción masiva ante la inminencia del ataque norteamericano, en 2003, no habría tenido resultados de trascendencia.
A pesar de haber conocido el informe antes de su difusión, Bush volvió a insistir ayer en que "había un riesgo real de que Saddam Hussein pasara armas, materiales o información a las redes terroristas. En el mundo después del 11 de septiembre ése era un riesgo que no podíamos asumir", dijo en un discurso en Pennsylvania, donde lanzó el ataque más virulento contra Kerry de toda la campaña.
Utilizando un lenguaje agresivo, que según los estrategos demócratas refleja el creciente nerviosismo en la Casa Blanca por la pérdida de terreno, el presidente acusó a Kerry de utilizar "una estrategia de retirada" frente a la guerra en Irak, que debilita la posición de Estados Unidos. "En la guerra contra el terrorismo, el senador Kerry propone políticas y doctrinas que debilitarían a Estados Unidos y harían el mundo más peligroso", señaló.
Los demócratas respondieron que Bush utiliza la estrategia del miedo y la calumnia frente al avance del candidato demócrata en las encuestas. "Es la ofensiva de la desesperación", resumió Allison Dobson, vocera del equipo de campaña del senador por Massachusetts.
Según la última encuesta de The New York Times, Bush y Kerry están virtualmente empatados, en 47 puntos. La corrección diaria de la encuesta de The Washington Post le otorgó ayer a Kerry la ventaja con el 49% frente al 47% de Bush, cuando hasta ayer el liderazgo era del jefe de la Casa Blanca con el 51% sobre 45% del senador demócrata.
La dureza exhibida por Bush, sin embargo, no pudo opacar la contundencia del informe final del jefe de los inspectores que hizo el relevamiento de las armas en poder del régimen de Saddam.
Duelfer, un ex inspector de las Naciones Unidas actualmente representante directo del jefe de la CIA, presentó el lapidario informe en la Comisión de Inteligencia del Senado, donde afirmó que Saddam había destruido los arsenales de armas químicas y biológicas en 1991 y 1992.
Destacó también que el programa de armas nucleares se fue debilitando y prácticamente había desaparecido en 2003, cuando las tropas lideradas por Estados Unidos lanzaron la operación militar que terminó con el régimen que gobernó Bagdad durante 25 años.
Esto le da una fuerza inesperada a la posición de Kerry, que ha hecho de sus ataques contra la decisión de Bush de ir a la guerra su principal punta de lanza en el último tramo de la campaña electoral.
Además, prepara el terreno para una nueva embestida con argumentos difíciles de rebatir en el segundo debate presidencial, programado para mañana en Missouri.
Duelfer, que reemplazó al jefe de los inspectores David Kay -que había llegado en enero a las mismas conclusiones-, indicó en su informe que si bien Saddam tenía intenciones de reanudar su programa de armas de destrucción masiva en 1991, después de la Guerra del Golfo, tomó la decisión de aceptar la destrucción de las instalaciones con el objetivo de lograr el levantamiento de las sanciones impuestas por la ONU.
Sin embargo, Saddam utilizó esas armas contra los kurdos inmediatamente después de terminada la Guerra del Golfo, en 1991, tal como lo había hecho en la década de 1980 durante la guerra con Irán.
El jefe de los inspectores -que también utilizó información obtenida en los interrogatorios al ex dictador- dijo que Saddam nunca abandonó la idea de fabricar armas nucleares. Pero destacó que Irak había perdido la capacidad para producirlas aunque haya usado todos los caminos -como la ventana que ofrecía el programa de las Naciones Unidas Petróleo por Alimentos- para tratar de obtenerlas y mantener viva esa esperanza.
Según la Casa Blanca, el documento mostró claramente que Saddam era una amenaza "que teníamos que tomar en serio y que estaba desafiando a la comunidad internacional".
El informe sobre las armas, que llegó un día después del áspero debate entre el vicepresidente Dick Cheney y el candidato demócrata para ese puesto, John Edwards, agrega más incertidumbre a la etapa final de la campaña electoral. Pero sobre todo llena de sombras el camino de Bush.
Frases de Bush
26/8/2002
- "Irak posee y produce armas químicas y biológicas (...) Posee misiles balísticos con un alcance probable de cientos de kilómetros, suficiente como para atacar Arabia Saudita, Israel, Turquía y otros países."
7/10/2002
- "Nuestra inteligencia descubrió que Irak tiene una flotilla creciente de aviones no pilotados, capaces de dispersar armas químicas y biológicas en un amplio radio."
17/3/2003
- "La información de inteligencia no deja ninguna duda de que Irak continúa disponiendo y ocultando algunas de las armas más mortíferas jamás concebidas."





