Pánico en China por leche adulterada
Por Adriana La Rotta Para LA NACION
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HONG KONG.- El escándalo en China por el hallazgo de leche en polvo adulterada, que ha causado la muerte de tres bebes y afectado la salud de más de 6000 niños, no para de crecer y se extendió ayer a Hong Kong, donde inspectores de sanidad encontraron trazos de adulteración en barras de helado que estaban a la venta en una cadena de supermercados.
Los tres bebes murieron como consecuencia de una falla renal aguda producida por el consumo de melamina, una resina utilizada para producir plásticos y fertilizantes que los adulteradores agregan a los alimentos para aumentar artificialmente su contenido proteínico.
Tras haber sostenido durante varios días que se trataba de casos aislados, las autoridades chinas admitieron ayer que más de 6200 bebes pasaron ya por hospitales con cálculos renales a causa de la leche contaminada. Más de 1300 permanecen hospitalizados y por lo menos 158 han sido diagnosticados con severas fallas renales.
La firma neozelandesa Fonterra, dueña del 43% de la empresa láctea Sanlu, la más importante del sector en China desde hace 15 años, acusó ayer al gobierno de haber mantenido el producto contaminado en las estanterías a sabiendas de que había serios indicios de adulteración desde antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos.
"Pasó demasiado tiempo antes de hacerse público. Sentimos mucho alivio cuando el gobierno decidió hacerlo, pues era lo que le habíamos pedido desde el primer día", dijo Andrew Ferrier, jefe ejecutivo de Fonterra.
No obstante, la empresa láctea se convirtió también en blanco de las críticas cuando la jefa del comité de salud del Parlamento neozelandés, Sue Kedgley, la criticó por haber esperado hasta que el gobierno chino decidiera hacer pública la adulteración.
Según la agencia china Xinhua, inspectores gubernamentales encontraron melamina en cargamentos de leche en polvo producida por 22 fábricas chinas, que representan alrededor del 20% del mercado lácteo del país. Según reveló la oficina de calidad de alimentos de China, la leche adulterada fue exportada a cinco países de Asia y Africa.
Al parecer, para contrarrestar las alzas en los precios del combustible y los insumos agropecuarios, los proveedores de las fábricas procesadoras adoptan la práctica de diluir la leche con agua y agregarle melamina para ocultar en los análisis químicos la ausencia de contenido proteínico.
La melamina es la misma sustancia que hace un año fue hallada en comida para perros y gatos exportada de China a Estados Unidos y que ocasionó la muerte de un número indeterminado de mascotas, lo que llevó a Pekín a firmar acuerdos en los que prometía mejorar los controles relacionados con su producción de comida y medicamentos.
Hasta el momento, cinco funcionarios oficiales de la provincia de Hebei, sede de Sanlu, fueron separados de sus cargos bajo acusaciones de no haber actuado con la rapidez necesaria para evitar que más bebes resultaran afectados. Al mismo tiempo, tres productores de leche y un granjero acusados de formar parte del esquema de adulteración fueron arrestados.
Ira de los padres
Nada de eso parece haber servido para aplacar la ira de miles de padres que en los últimos días llenaron hospitales a la espera de un turno de examen de ultrasonido que determine si su bebe fue afectado. También hubo quienes fueron a las fábricas acusadas de vender la leche contaminada para exigir un reembolso por el producto.
Pero quizás en donde más se perciba el malestar es en foros de Internet, donde muchos acusaron a los medios de complicidad en mantener desinformada a la opinión pública y se quejaron de la aparente indulgencia con que las autoridades tratan a los responsables. Más que en otras oportunidades, la opinión pública china, que sospecha que los estándares de excelencia aplicados en los Juegos Olímpicos no son los mismos que se usan para atender las necesidades domésticas, quiere ver a los culpables castigados.




