
Paraguay convoca al embajador en Brasilia tras las abruptas declaraciones de Lula sobre la Guerra de la Triple Alianza
El gobierno de Santiago Peña entregará una nota oficial por los dichos sobre el conflicto del siglo XIX, que provocaron un fuerte repudio político en Asunción
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ASUNCIÓN.– El gobierno paraguayo llamó este jueves a consultas al embajador brasileño, José Antonio Marcondes de Carvalho, en respuesta a las declaraciones del presidente Lula da Silva sobre la Guerra de la Triple Alianza.
El canciller de Paraguay, Rubén Ramírez, anunció que convocó al diplomático “para entregarle una nota oficial del gobierno” del presidente Santiago Peña en relación a las declaraciones de Lula sobre el conflicto del siglo XIX que diezmó a la población paraguaya.
“Hemos dispuesto convocar al embajador de la República Federativa del Brasil para mañana a las 12 horas, donde juntos con el señor vicepresidente de la República, don Pedro Alliana, haremos entrega de una nota oficial de nuestro gobierno. Tengan por seguro que el gobierno del presidente Santiago Peña y de esta Cancillería nacional, siempre defenderemos los más altos intereses del Paraguay en todos los ámbitos”, dijo Ramírez.
En unas controvertidas declaraciones, Lula se refirió la semana pasada a la Guerra de la Triple Alianza de manera fuertemente ofensiva para Paraguay, acusándolo de iniciar el conflicto. “No olvidemos que, un buen día, Paraguay decidió invadir Brasil”, dando a entender que la guerra que enfrentó a Paraguay con Brasil, Argentina y Uruguay fue provocada por Asunción.
Según las expresiones de Lula, a Paraguay un buen día “se le ocurrió invadir Brasil”, al referirse a la llegada de tropas paraguayas a Coimbra en diciembre de 1864, lo que fue criticado por varios historiadores, ya que el propio Congreso paraguayo declaró el inicio de la guerra en octubre de 1864 con la intervención militar de Brasil en la guerra civil de Uruguay. Además, se considera a la Guerra de la Triple Alianza como un genocidio contra Paraguay.
Las declaraciones de Lula -para justificar su intención de aumentar el presupuesto de las Fuerzas Armadas- despertaron indignación en Paraguay, donde fueron rechazadas por el Ejecutivo, el Senado, la Cámara de Diputados y políticos oficialistas y opositores.

“Siempre defenderemos los más altos intereses del Paraguay en todos los ámbitos”, aseguró Ramírez, al subrayar que su país y Brasil mantienen un diálogo permanente “como aliados estratégicos más allá de este lamentable hecho”. Entre los intereses compartidos citó el comercio, la integración física, la integración en materia de inversiones, aspectos vinculados a la seguridad de la región.
Omisión de hechos históricos
El Senado paraguayo emitió una declaración acusando a Lula de una “clara omisión de hechos históricos” e instó a las autoridades brasileñas a mantener una visión “equilibrada y respetuosa” de la historia compartida entre ambos países.
Según el Parlamento paraguayo, la guerra tuvo consecuencias “catastróficas y sin precedentes” para Paraguay, que perdió entre el 50 y el 60% de su población, sufrió una profunda devastación económica y una larga ocupación militar.
Con más de medio millón de muertos, fue, con diferencia, la guerra más sangrienta de América del Sur. “Esta herida permanece abierta en la memoria colectiva del pueblo paraguayo y se ve exacerbada por actitudes y declaraciones" como las de Lula, concluyó el Senado.

El exabrupto de Lula sobre la Guerra de la Triple Alianza, herida central en la historia paraguaya, coincidió con una semana plagada de agresiones entre distintos gobiernos.
En un viaje a San Pablo para apoyar a su aliado, el candidato ultraderechista Flavio Bolsonaro, Javier Milei había llamado “ladrón” y “presidiario”, sin nombrarlo, al presidente Lula. También llamó “basura calva” al juez Alexandre de Moraes, quien le negó visitar al expresidente Jair Bolsonaro, padre de Flavio, que cumple prisión domiciliaria tras ser condenado el año pasado.
El mandatario argentino también advirtió en el acto sobre “el riesgo Lula” y llamó al pueblo a salir del “sometimiento al zurdo”, lo que suscitó días después una respuesta despectiva de Lula
“Ustedes vieron el disparate (pacotada es la palabra que utilizó en portugués) que vino a hacer el presidente de la Argentina. Pero yo amo la Argentina y no va a cambiar eso por culpa de esa cosa. Mientras yo sea presidente nadie de afuera podrá interferir en las elecciones brasileñas”, sentenció el mandatario en una convención en Brasilia del Partido Socialista Brasileño, en la que formalizó su candidatura a la reelección presidencial.
Agencias AFP y AP



