Paul Martin sucede a Chrétien al frente del gobierno de Canadá
Buscará mejorar los lazos con EE.UU.
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TORONTO.- Jean Chrétien, el primer ministro canadiense que logró frenar el independentismo de Quebec y se enfrentó a George W. Bush al oponerse a la guerra en Irak, renunció ayer al cargo que ocupó durante diez años. Fue reemplazado por su rival partidario Paul Martin, que se mostró dispuesto a marcar diferencias con su antecesor, especialmente en lo que respecta a las relaciones con Washington.
Martin, de 65 años, comenzó a prepararse para ocupar el puesto de primer ministro el mes pasado, cuando fue elegido por una abrumadora mayoría como presidente del gobernante Partido Liberal, en reemplazo de Chrétien.
El ahora ex premier, que cumplirá 70 años en enero, había anunciado que renunciaría en febrero. Pero la presión de Martin y de otros líderes del partido oficialista lo obligó a dimitir ayer.
Aunque ha manifestado que le preocupa que la política de Washington en Irak cause fricciones en la relación bilateral, Martin expresó su intención de reforzar los vínculos con el principal socio comercial de Canadá.
Chrétien mantuvo tensas relaciones con Bush, especialmente después de que Washington decidió invadir Irak sin la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU. El mandatario norteamericano canceló una visita que tenía programada a Canadá para mayo de este año luego de que el entonces premier se negó a enviar tropas al país árabe.
Martin, ex ministro de Economía de Chrétien, intentó desde un primer momento diferenciarse respecto de su rival en el terreno de las relaciones con Washington. El nuevo primer ministro ya anunció la creación del Ministerio de Seguridad Pública, equivalente al Departamento de Seguridad Interna que dirige en Estados Unidos Tom Ridge, en un claro gesto a las autoridades norteamericanas sobre la voluntad de Ottawa de trabajar en forma más estrecha con Washington en un tema delicado para la administración Bush.
"Canadá y Estados Unidos comparten muchos intereses en seguridad", dijo ayer la flamante viceprimera ministra y titular de la nueva cartera, Anne McLellan, que anunció que trabajará estrechamente con Ridge.
Señales positivas
Por ahora, las señales que llegan desde Washington son positivas. La Casa Blanca ha admitido en conversaciones reservadas su satisfacción por el cambio de gobierno en Canadá.
A pesar de la fuerte enemistad que reina entre el flamante primer ministro y su antecesor, se prevé que Martin mantendrá sin cambios profundos las grandes líneas de la política canadiense, salvo en lo relativo a la relación con Washington. El premier ya anunció que continuará con la rígida política presupuestaria que él mismo inició como titular de la cartera de Economía.
En unos meses -probablemente en el tercer trimestre del año próximo- Martin, un empresario multimillonario, enfrentará su primer desafío electoral, en unos comicios en los que intentará retener para los liberales la mayoría que mantienen desde 1993.
Por su parte, Chrétien, que seguramente pasará a la historia por haber derrotado al independentismo impulsado en Quebec en el referéndum de 1995, mantendrá su escaño como diputado y ha dicho que tiene la intención de trabajar en un estudio de abogados.



