Polémica en Israel por un músico argentino
El director de orquesta Daniel Barenboim interpretó una obra de Richard Wagner, compositor favorito del régimen nazi
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JERUSALEN.- La decisión del director de orquesta argentino Daniel Barenboim de interpretar sin autorización una obra de Wagner en Jerusalén rompió con un viejo tabú en Israel, pero provocó también una feroz polémica en el país.
Anteanoche, luego de haber terminado con el programa original para el Festival de Música y Drama de Israel, y mientras el público pedía un bis, Barenboim sorprendió a todos al preguntar en perfecto hebreo: "¿Quién quiere escuchar a Wagner?".
La mayoría del público aplaudió la propuesta y se dispuso a escuchar las notas de "Tristán e Isolda", pero unas cuantas personas intentaron sabotear el acto. Comenzaron a gritar "¡fascista!" y "¡música de campo de concentración!", y decidieron abandonar la sala. La presentación pudo desarrollarse sin interrupciones, pero ayer el director argentino-israelí recibió un aluvión de críticas de las autoridades israelíes por tocar una pieza del músico favorito de Adolfo Hitler.
"Preferiría que no la hubiese ejecutado", dijo el primer ministro, Ariel Sharon, en una reunión con el presidente, Moshé Katsav. "En Israel hay mucha gente para quien esta cuestión es muy dura, y quizás es todavía demasiado prematuro tocar música de Wagner aquí", agregó.
Inspirador nazi
Richard Wagner (1813-1883) -conocido por su antisemitismo, que plasmó en su escrito "El judaísmo en la música"- murió 50 años antes de que Hitler llegara al poder en Alemania, pero su música inspiró la propaganda cultural nazi, por lo que durante más de 50 años la sociedad israelí boicoteó la interpretación de su música, pese a que en alguna ocasión ha sido emitida por la radio pública.
Ya en 1981, el director Zubin Mehta trató de conducir a la Filarmónica de Israel en "Tristán e Isolda", pero fue interrumpido por un un sobreviviente del Holocausto que mostró sus cicatrices sobre el escenario.
"Pueden enojarse conmigo, pero por favor no lo hagan con la orquesta o con los responsables del festival", aclaró Barenboim al auditorio durante un animado diálogo antes de tocar la música del compositor alemán.
En el programa original del festival, la Sinfónica de la Staatskapelle de Berlín, dirigida por Barenboim, debía ejecutar el primer acto de la ópera "Las valquirias", de Wagner, con tres cantantes, incluido el afamado Plácido Domingo. Pero la dirección del festival se retractó después de una serie de protestas de varios grupos y presiones políticas y pidió a Barenboim que considerase un programa alternativo.
"Lo que hizo Barenboim fue descarado, arrogante, incivilizado e insensible", dijo el alcalde de Jerusalén, Ehud Olmert. Agregó que la ciudad reconsiderará en el futuro sus relaciones con el director de orquesta.
"Mientras haya en Israel gente que se sienta ofendida por la música de Wagner, lo más indicado es no interpretarla", señaló por su parte el ministro de Cultura israelí, Matán Vilnaí. "Fue un truco sucio", lamentó.
Asimismo, Efraim Zuroff, director del Centro de Documentación Judía Simón Wiesenthal de Jerusalén, instó ayer a las orquestas israelíes a boicotear a Barenboim y calificó su actuación de "insulto al público israelí".
Quién es Barenboim
Estudios: nació en Buenos Aires en 1942 y a los 5 años comenzó a estudiar piano con su madre y luego con su padre. Debutó frente al público el 19 de agosto de 1950. Dos años después, su familia se mudó a Israel y, en 1954, viajó a Salzburgo para asistir a las clases de Igor Markevich.
Carrera: como pianista, interpreta y graba un completo repertorio que incluye Mozart, Beethoven, Brahms y Bartok. Como director, debutó en 1967 con la Nueva Orquesta Filarmónica de Londres. En 1991 fue elegido director principal de la Sinfónica de Chicago y un año después, director artístico de la Deutsche Staatsoper, de Berlín, cargos ambos en los que aún se desempeña.
Regreso: en 2000 festejó en Buenos Aires sus 50 años con la música. En agosto brindó dos conciertos de piano en el Teatro Colón y, en el Gran Rex, tocó los tangos de su álbum "Mi Buenos Aires querido" con Rodolfo Mederos y Héctor Console. En octubre regresó para dirigir la Orquesta de Chicago.


