
Puerto Rico, tema de debate en la SIP
Represalia: el gobernador de la isla, acusado de hostigar a la prensa retaceando publicidad oficial, rechazó las críticas del organismo.
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SAN JUAN, Puerto Rico (AP).- Directivos de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y el gobernador Pedro Rosselló intercambiaron ayer ataques sobre la situación de la libertad de prensa en Puerto Rico, generada por las denuncias del diario local El Nuevo Día de que era blanco de hostigamiento por parte del gobierno.
La SIP expresó en enero pasado, luego de visitar la isla para indagar sobre esa querella, que "existe la percepción mayoritaria que vincula el corte abrupto de la publicidad oficial a El Nuevo Día con una política de represalia por parte de la gobernación de Puerto Rico".
Observó además que "en las conversaciones surgió que el propio señor gobernador entiende que puede manejar los recursos públicos para contratar la publicidad con la misma libertad que lo hace una empresa privada".
Ayer, en su mensaje inaugural de la reunión de medio año de la SIP, el gobernador pidió al organismo hemisférico que rectifique sus críticas sobre la situación de la prensa.
Reprochó además a la SIP por haber tomado partido en la controversia con el diario puertorriqueño sin antes haber escuchado a la otra parte de la polémica donde El Nuevo Día alega ser objeto de coacción y hostigamiento oficial por haber fiscalizado la gestión del gobierno.
"A nosotros nos llamó poderosamente la atención que, ante la sola opinión de una faceta de la historia, una entidad tan seria y responsable como la Sociedad Interamericana de Prensa pudiera adjudicar la existencia de un problema, sin haber efectuado siquiera una indagación preliminar", dijo Rosselló a los miembros de la SIP, cuyas comisiones se vienen reuniendo aquí desde el viernes.
No hubo respuesta
Por su parte, Danilo Arbilla, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP, rechazó poco después los argumentos del gobernador y dijo que la SIP en reiteradas ocasiones lo invitó a presentar su posición en torno de la denuncia de los dueños de El Nuevo Día, sin que se recibiera una respuesta.
"Nosotros le escribimos al gobernador tan pronto recibimos la querella y no recibimos respuesta", dijo Arbilla al rechazar la versión del gobernador de que no se le había dado la oportunidad para responder las denuncias del dueño de El Nuevo Día.
Dijo que la SIP venía a Puerto Rico a defender la libertad de prensa, sin importar si le gustaba o no al diario El Nuevo Día o al gobernador Rosselló.
Antonio Luis Ferré, dueño del diario El Nuevo Día, alega que el gobierno excluyó a su diario de la pauta publicitaria desde abril de año pasado luego que el diario publicara una serie de artículos que eran críticos de la administración.
El gobernador Pedro Rosselló ha argumentado que la decisión de excluir al periódico del presupuesto publicitario gubernamental se basó en un criterio de costo-eficiencia, porque El Nuevo Día es el más costoso.
Ayer, en tanto, el director general de la Unesco, Federico Mayor Zaragoza, elogió ante la SIP la campaña de los medios de prensa para combatir la impunidad de crímenes contra periodistas.





