
Recuerdan el fugaz pasado de Obama con las drogas
Lo contaron amigos de la adolescencia
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NUEVA YORK.- Hace casi tres décadas, Barack Obama se destacó en el Occidental College, en Los Angeles, debido a su elocuencia, su intelecto y su militancia contra el apartheid en Sudáfrica. Pero Obama, entonces conocido como Barry, también se dedicó a las fiestas estudiantiles.
Años más tarde, en su libro de memorias, publicado en 1995, reconoció haber fumado marihuana en la habitación de un compañero. Según él, mientras era estudiante secundario en Hawai, había consumido esa droga, alcohol y, a veces, cocaína.
En la adolescencia, había tomado "algunas malas decisiones" con respecto a las drogas y a la bebida, les dijo Obama, ahora precandidato presidencial demócrata, a estudiantes de New Hampshire en noviembre pasado.
Las admisiones de Obama son raras en un político (su libro, Dreams from my Father , fue escrito antes de postularse a cargos públicos) y se convirtieron en tema de campaña en diciembre último, cuando un asesor de la senadora Hillary Rodham Clinton, su principal rival, sugirió que su historia con las drogas lo tornaba vulnerable a los ataques republicanos en caso de ganar la nominación de su partido.
Obama nunca dio detalles sobre su uso de drogas ilícitas. Escribió acerca de los dos años que pasó en el Occidental College, una universidad de artes liberales predominantemente blanca, y describió ese período como un gradual pero profundo despertar de un letargo de indiferencia, que dio origen a su activismo y a su temor de que las drogas pudieran llevarlo a la adicción o a la apatía.
El relato sobre su juventud y las drogas, sin embargo, difiere de los recuerdos de otras personas, lo que podría sugerir que era tan reservado en el consumo que muy poca gente lo sabía, o que quienes lo conocieron entonces tienen mala memoria o desean protegerlo.
En casi cuarenta entrevistas, amigos, condiscípulos y mentores suyos recordaron a Obama como una persona sólida, motivada y bien plantada, que no parecía tener problemas de drogadicción y que sólo consumía marihuana ocasionalmente. Vinai Thummalapally, un ex estudiante de la Universidad Estatal de California, amigo de Obama, lo recordó como un modelo de moderación, que hacía ejercicio, estudiaba intensamente y cultivaba la vida social. "Si alguien le pasaba un cigarrillo de marihuana, le daba una pitada. Fumábamos y tomábamos cerveza, pero él bebía menos que cualquier otro", relató Thummalapally, un recaudador de fondos para Obama. "Ni siquiera iba a muchas fiestas."
Obama no quiso ser entrevistado para este artículo. Un vocero de campaña, Tommy Vietor, escribió en un mail que el libro de memorias "es un relato sincero y personal de lo que el senador experimentaba y pensaba en ese momento".
En el período que Obama pasó en el Occidental -donde dice que llegó "alienado"-, de 1979 a 1981, desarrolló un sentido más firme de su personalidad y accedió a la vida política, tomando conciencia de las inequidades del apartheid y de la pobreza.
La media hermana de Obama, Maya Soetoro-Nag, dijo que su hermano se concentró más en su futuro durante su estada en el Occidental. "No era un drogadicto ni un dealer . Buscaba respuestas y cometió algunos errores." Tras llegar a Nueva York, Obama reveló que dejó de consumir.
En su libro, de 442 páginas, las referencias de Obama al consumo de drogas ocupan apenas una página y media. Consiguió el contrato para el libro después de convertirse en el primer presidente negro de la Harvard Law Review .
Hijo de madre blanca estadounidense y de padre keniata negro, Obama dijo que se drogaba para aliviar la confusión que sentía respecto de él mismo. "Drogón. Hacia allí estaba encaminado: el rol final y fatal del joven que sería hombre negro", dijo en sus memorias.
Aunque a veces iba a fiestas de estudiantes negros y latinos, su condiscípula Amiekoleh Usafi recordó haberlo visto en otras, organizadas por grupos políticos y artísticos. Y agregó que lo máximo que lo había visto consumir eran cigarrillos y cerveza. "Nunca diría que era adicto, aunque allí había muchos. Era demasiado cool como para serlo", afirmó.
Traducción: Mirta Rosemberg






