Renuncia el número dos de Unicef por denuncias de acoso

Fuente: Reuters
Su salida se produce en plena tormenta por los escándalos de abusos en otras ONG
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23 de febrero de 2018  

LONDRES.- En medio de los escándalos de abusos que afectan a varias ONG humanitarias, el número dos de Unicef, Justin Forsyth, renunció a su cargo ayer luego de ser acusado de tener conductas inapropiadas hacia mujeres cuando trabajaba en la organización británica Save The Children, informó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Save the Children había mostrado preocupación anteayer por ciertos comentarios y comportamientos inapropiados por parte de Forsyth en 2011 y 2015, mientras dirigía la organización benéfica.

"La directora ejecutiva Henrietta Fore aceptó hoy la renuncia de Forsyth a su puesto de director adjunto de Unicef", dijo el organismo en un comunicado. "Estamos agradecidos con Forsyth por su trabajo en los últimos dos años para abogar por los chicos más vulnerables y ayudar a progresar en la misión de Unicef de salvar la vida de niños. Esta misión es ahora más importante que nunca", añadió.

Forsyth se convirtió en director ejecutivo adjunto de Unicef en 2016 después de dejar su puesto como director ejecutivo de Save the Children, donde enfrentó denuncias de tres mujeres que colaboraban con la entidad por mensajes inapropiados.

La renuncia se produce en medio del escándalo que afecta, entre otras, a la organización británica Oxfam sobre actos de prostitución en Haití. Oxfam es una confederación de aproximadamente 20 organizaciones humanitarias que emplea a 10.000 personas en todo el mundo y decenas de miles de voluntarios. Gran Bretaña y la Unión Europea (UE) han puesto en duda su financiamiento a Oxfam luego de esos reportes de abusos.

En tanto, el director ejecutivo de Save the Children, Kevin Watkins, reconoció 53 denuncias de abusos en su organización solo durante 2016; la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) informó la semana pasada que en 2017 tuvo 24 casos internos de abuso, y el Comité Internacional de Rescate (IRC, por sus siglas en inglés) admitió que hubo tres casos durante sus operaciones en la República Democrática del Congo.

"El problema también se verifica en la ONU y en otras ONG", confirmó la abogada Megan Nobert, fundadora de la asociación Report the Abuse (Denuncie los Abusos), que censó las ofensas sexuales cometidas por empleados humanitarios entre 2015 y 2017.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, anunció este mes una política de tolerancia cero sobre acoso sexual en la organización mundial, que ayer recibió 40 acusaciones de explotación y abusos sexuales contra sus misiones de paz, agencias, fondos, programas y sus socios ejecutantes durante los últimos tres meses de 2017, dijo el vocero del organismo, Stephane Dujarric.

En plena tormenta, Oxfam admitió anteayer que desde que estalló el escándalo se habían presentado 26 denuncias por abusos sexuales, 16 de ellos en los países donde la organización presta ayuda humanitaria y los otros 10 en locales de Gran Bretaña. Algunos de ellos ocurrieron hace años y fueron denunciados ahora.

En una comparecencia ante el Comité Internacional de Desarrollo del Parlamento británico para esclarecer el escándalo sexual y el supuesto intento de ocultarlo a las autoridades, el jefe de la organización en el país, Mark Goldring; la presidenta de la fundación, Caroline Thomson, y la directora ejecutiva de Oxfam International, Winnie Byanyima, pidieron reiteradas disculpas y expresaron lo avergonzados que se encuentran.

"Lo sentimos, lamentamos de todo corazón el daño que Oxfam causó al pueblo de Haití y al sector de la ayuda humanitaria", señaló Goldring en Westminster. Los tres consideraron que los implicados en el escándalo en el país caribeño son "gravemente culpables".

Goldring indicó también el daño causado a la entidad. Desde que estas acusaciones salieron a la luz, 7000 personas cancelaron sus donaciones. Los directivos de Oxfam negaron haber encubierto los casos, desvelados por el diario The Times.

Agencias AFP y Reuters

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