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Revelan detalles sobre Eichmann en la Argentina

La CIA desclasificó miles de documentos sobre la captura
Hugo Alconada Mon
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26 de marzo de 2005  

WASHINGTON.- El hijo de Adolf Eichmann, el odiado jerarca nazi, estaba desesperado. Y en un último intento por cerciorarse de que los israelíes no lo mataran como a su padre, ofreció a Estados Unidos entregarle a otra pesadilla nazi, el médico Josef Mengele, a cambio de una nueva identidad para él.

Rodolfo Eichmann no recurrió a intermediarios. El sábado 21 de agosto de 1962 ingresó en la embajada estadounidense en Buenos Aires. Reveló su identidad y pidió hablar con oficiales de inteligencia.

"Eichmann afirmó que estaba en contacto con Mengele por una transmisión de radio en código y ofreció secuestrarlo y llevarlo hasta un lugar donde un oficial de Estados Unidos pudiera identificarlo efectivamente como Mengele", relató el jefe de inteligencia en Buenos Aires, en un cable hasta ahora confidencial, al que accedió LA NACIÓN.

Los estadounidenses quedaron en comunicarse con él. Lo definieron como un "individuo perturbado, neurótico", pero también con datos que ameritaban "chequear la verdad en varios aspectos de su relato". Ese y miles de otros cables y documentos secretos sobre el proceso de identificación, secuestro, juicio y ejecución de Eichmann fueron divulgados anteanoche por el Archivo de Seguridad Nacional (ASN). La institución logró que la CIA desclasificara miles de documentos propios o emitidos por el servicio secreto alemán, el Departamento de Estado y el FBI, entre 1940 y 1991, tras años de disputas burocráticas y judiciales.

Uno de esos documentos es el que revela aquel intento de Rodolfo Eichmann, relatado tres días después desde Buenos Aires al Departamento de Estado, en Washington. "Eichmann dijo que Mengele trabaja en un hospital, bajo protección militar, en un país de América latina [?] y que vivió en la Argentina hasta 1955 y en Brasil, entre 1955 y 1960", relató el informante.

Otras pistas

Eichmann relató además que antes había intentado salvar la vida de su padre, también con Mengele como prenda de negociación. Presentó su oferta a un "jefe de la inteligencia israelí" en San Pablo, Brasil, pero fue rechazada de plano. Su padre, el jerarca nazi Adolf Eichmann, fue ejecutado semanas después de su primera oferta y antes de su reaparición por Buenos Aires.

"Para entonces, un alemán preso en una cárcel de Nueva York llamado Helmut Felsch había aportado otras pistas sobre Mengele, en febrero de 1961. "El doctor Josef Mengele supuestamente opera una cafetería en Buenos Aires y reside en Rosario, Argentina", relató el convicto, ex subordinado de Eichmann. "Felsch afirmó haber visto Mengele en la Argentina durante su empleo [por el de Felsch] como marino mercante", relató luego el agente del FBI que lo interrogó. De otros cables desclasificados, como uno del 15 de junio de 1960, surgen trazos de una hipótesis que pudo alterar la historia.

Uruguay planteó a los israelíes que devolvieran a Eichmann a la Argentina, con la garantía de que el gobierno de Arturo Frondizi lo extraditaría a Alemania Federal para que fuera juzgado allí. Ese plan también fue analizado por Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, que al igual que Uruguay aludió a la embajada argentina en Tel Aviv como el lugar indicado para la devolución de Eichmann. Pero ese plan tendiente a que ambos países no rompieran sus relaciones diplomáticas, lo que hubiera favorecido a la Unión Soviética en plena Guerra Fría, no fue aceptado por el gobierno argentino -que estaba convencido de que Alemania, a su vez, lo extraditaría luego a los israelíes-, ni por Israel.

Los diplomáticos de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia intentaban, mientras tanto, concertar una reunión entre Frondizi y el primer ministro israelí, David Ben Gurión, para que ambos buscaran una salida consensuada. Tras varios vaivenes, el encuentro se acordó para junio de 1960, en Bruselas. Pero se frustró por los recelos de ambas partes. Golda Meir, desconfiaba de los verdaderos deseos de un país "donde se albergó a nazis". Su par argentino Mario Amadeo exigía "una reparación moral" por la violación de la soberanía nacional.

Israel admitió, por lo bajo, su sorpresa por la "dureza de la respuesta argentina" ante su derecho "moral" de juzgar a Eichmann, mientras negaba que el Mossad lo hubiese raptado. Sólo lo reconoció de manera oficial en febrero de este año. Eichmann fue llevado en secreto a Israel y fue colgado en 1962, tras un dramático juicio en Jerusalén. Sus cenizas fueron arrojadas al mar, más allá de los límites de las aguas territoriales israelíes.

Para entonces, relatan otros informes de la CIA y del FBI de febrero de 1961, otros jerarcas nazis que habrían vivido en la Argentina como Mengele y Martin Borman, el segundo de Adolf Hitler, habían desaparecido casi sin dejar rastros. Rumbo a Brasil o Paraguay.

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