Revelan los sitios estratégicos para EE.UU.
WikiLeaks difundió una lista de 300 lugares que Washington considera cruciales para mantener la paz; indignación de la Casa Blanca
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WASHINGTON.– La revelación de cables secretos sobre lo que Estados Unidos considera "sitios y recursos estratégicos en todo el mundo" potenció por igual el desafío del sitio de Internet WikiLeaks y la indignación de una potencia que se quedó sin más respuesta que comparar tal publicación con el gesto de "quien sirve en bandeja" blancos al terrorismo internacional.
Según pudo saber La Nacion, el listado en cuestión –en el que también se menciona a la Argentina– responde a un relevamiento periódico que realiza el Departamento de Estado con más de 300 enumeraciones de lugares geográficos, instalaciones y recursos naturales que considera vitales para mantener la paz y el equilibrio en el mundo.
Con menciones en todos los continentes, incluida América latina, el listado abarca, por caso, desde recursos mineros hasta cables de comunicación submarina, así como fábricas donde se elaboran productos químicos o farmacológicos en todo el mundo.
"Esto les da información de valor a los adversarios" de Estados Unidos, dijo el vocero del Pentágono, David Lapan. "Estamos frente a una actitud irresponsable y peligrosa", añadió.
El Departamento de Estado se pronunció en el mismo sentido. "Publicar esta información se parece mucho a elaborar una lista de posibles blancos para grupos como Al-Qaeda", declaró el vocero de la cartera, Philip Crowley.
En un lenguaje críptico, la enumeración menciona también un punto de la Argentina –que no se identifica geográficamente– dedicado a la elaboración de productos medicinales (ver aparte).
"Se trata de un listado que todos los años actualiza el gobierno, con instalaciones y recursos naturales que considera relevantes para mantener la paz en el mundo", dijo a La Nacion una fuente diplomática.
En el mensaje, con categoría de "secreto", aparece una vez más la firma de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, esta vez pidiendo a diversas embajadas de su país que contribuyan a actualizar la lista de sitios en todo el mundo "cuya destrucción, alteración o aprovechamiento [por parte de otras naciones] podrían tener repercusiones inmediatas y perjudiciales para Estados Unidos".
La lista era considerada "confidencial", al extremo de que se instruyó a las embajadas para que la elaboraran lista por su cuenta, "sin consultar con los gobiernos anfitriones en el propósito de esta petición".
Buena parte de los puntos a los que se refiere son de naturaleza civil y no tienen vínculo directo o evidente con instalaciones o producciones de uso militar. "Es una muestra del alcance global con el que se mira desde este país", dijo a La Nacion John Voytek, académico de la Universidad de Colorado. Todo ello acaba de ser burlado por la nueva revelación de WikiLeaks. Hasta ahora, la única reacción de la que ha sido capaz el gobierno de Estados Unidos es amenazar con acciones legales contra el sitio de Internet y contra su fundador, el escurridizo Julian Assange, que según su abogado estaba negociando anoche un encuentro con la policía británica (ver Pág. 3).
"Hemos autorizado acciones significativas" contra el sitio WikiLeaks, anunció ayer el fiscal general Eric Holder. El funcionario sostuvo que las nuevas revelaciones son "arrogantes, equivocadas y para nada útiles".
Holder, que en la última semana ha sido blanco de críticas por cierta "demora" en reaccionar y obtener resultados, no quiso precisar qué tipo de acciones había autorizado.
La renovada ola de indignación que la revelación del listado estratégico generó en este país es compartida por igual entre el gobierno y la oposición republicana, aglutinados ambos por el llamado a proteger la "seguridad" de Estados Unidos.
"Julian Assange es una amenaza y debe ser puesto bajo custodia", clamó la referente republicana Sarah Palin, tras denunciar el riesgo para la "seguridad" que representa la difusión de documentos secretos.
El nuevo desafío parece haber fortalecido, sin embargo, una estrategia comunicativa tendiente a retacear respuestas entre funcionarios de un gobierno que, en rigor, parece haberse quedado sin más reacción que la amenaza ante la cadena de filtraciones.
Hasta ahora, el presidente Barack Obama no se ha referido ni una sola vez al fenómeno y la secretaria Clinton, la principal afectada por todo el escándalo, dosifica sus declaraciones al respecto y las delega más bien en su vocero.
Mientras esto ocurre, las promesas iniciales de "evitar" que las filtraciones se repitan tropiezan, a diario, con una nueva revelación del sitio que, sin embargo, cosecha adherentes entre sectores de este país que lo consideran una bocanada de aire fresco en el entorno político.
LAS REVELACIONES
BRASIL Y BOLIVIA
Pedido de ayuda de EE.UU.
- Estados Unidos solicitó a Brasil que interceda ante el gobierno boliviano para garantizar la seguridad de su embajada en La Paz, poco antes de que su representante fuera expulsado del país en 2008. Así se desprende de un documento reservado divulgado por WikiLeaks y publicado ayer por Folha de Sao Paulo, según el cual el ex embajador estadounidense en Brasilia, Clifford Sobel, relató el contacto que mantuvo con el asesor presidencial brasileño, Marco Aurelio García, a quien le solicitó ayuda para "moderar" la posición de Bolivia frente a Estados Unidos.




