
Saddam se disculpó por la invasión a Kuwait
“No es una estrategia de defensa”, aclaró
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BAGDAD (EFE).- Más de doce años después de la Guerra del Golfo, el presidente iraquí, Saddam Hussein, pidió ayer disculpas al pueblo de Kuwait por haber invadido el emirato en agosto de 1990, y lo instó a “sublevarse contra su gobierno”, al que acusó de haber conspirado, junto a Estados Unidos, para perjudicar a Irak.
La primera disculpa oficial iraquí a los kuwaitíes, se produjo en la misma jornada en que el gobierno de Saddam entregó a la ONU el informe con sus registros de armamento, y no fue bien recibida en el país vecino, cuyo gobierno consideró que desde Irak se busca crear una fractura entre el pueblo kuwaití y sus líderes.
El líder iraquí instó al pueblo kuwaití a desprenderse de “la infiel ocupación extranjera, que profana la religión” musulmana, al tiempo que felicitó a todos aquellos que “resisten a la invasión en las naciones árabes”.
Hussein presentó sus excusas en una carta dirigida al pueblo kuwaití, leída en su nombre en la televisión oficial, por el ministro de Información, Mohamed Said Sahaf.
En su misiva, el presidente iraquí realizó una retrospectiva de los sucesos políticos y las razones que le empujaron a decidirse por la invasión de Kuwait, emirato que Bagdad siempre ha considerado la provincia número 19 del desgajado “Gran Irak”.
Un deseo
Sumido en un fuerte conflicto con los Estados Unidos y ante las posibilidades de un ataque militar, el presidente iraquí aclaró que la disculpa “no es una estrategia de defensa, sino el deseo de Irak de aclarar los hechos”, y recordó que Kuwait extraía ilegalmente crudo de un yacimiento iraquí en la frontera entre los dos países.
Irak ocupó Kuwait hasta febrero de 1991 cuando sus tropas fueron expulsadas del vecino emirato por una alianza internacional de más de 40 países comandada por Estados Unidos.
Pese a la sorpresiva disculpa, Saddam no rebajó su postura de confrontación con Kuwait, a cuyas autoridades acusó de apoyar a la Casa Blanca para perjudicar al régimen de Bagdad.
“Kuwait conspiró, con ayuda de Estados Unidos, para hacer que los precios del crudo descendiesen hasta los siete dólares”, subrayó el líder iraquí.
Kuwait rechazó inmediatamente el perdón del presidente iraquí al que acusó de alentar el terrorismo contra las tropas estadounidenses en territorio kuwaití.
“El discurso de Saddam Hussein contenía incitaciones a actos de terrorismo que el mundo entero ha rechazado y condenado”, dijo el ministro de Informaciones de Kuwait, sheik Ahmad al Fahd al Sabah. Saddam Hussein “quiere crear una fractura entre el pueblo kuwaití y sus gobernantes”, sostuvo. Saddam exaltó a los kuwaitíes que recientemente atentaron contra militares estadounidenses.






