Sangriento atentado contra una mezquita en Irak: 47 muertos
Ocurrió durante un funeral en Mosul
1 minuto de lectura'
BAGDAD.- Por lo menos 47 personas murieron ayer y otras 81 resultaron heridas cuando un atacante suicida detonó una bomba dentro de una mezquita chiita en Mosul, ciudad del norte de Irak mayoritariamente sunnita.
La explosión se produjo mientras se desarrollaba un funeral en el patio de una mezquita de Tamini, un empobrecido barrio al noroeste de Mosul.
Algunos testigos relataron que el suicida, con la carga de explosivos adosada a su cuerpo bajo la ropa, avanzó en la fila de las condolencias simulando ser uno de los deudos, hasta ubicarse cerca del imán que oficiaba la ceremonia fúnebre. En ese momento se hizo estallar.
"Oímos una fuerte explosión, y después de que se dispersó la nube de humo y polvo pudimos ver los charcos de sangre y restos humanos esparcidos por el lugar, además de sentir un fuerte olor a pólvora", contó, aún conmocionado, Adnan el-Bayati, un testigo de 45 años.
En ocasiones anteriores, los insurgentes han atacado mezquitas chiitas, así como funerales y sepelios.
Mosul, a 370 kilómetros al norte de Bagdad, también ha sido un bastión de actividad insurgente y escenario de numerosos atentados. Las autoridades iraquíes han acusado en varias ocasiones a los grupos extremistas sunnitas, entre otros el del jordano Abu Musab al-Zarqawi, jefe de Al-Qaeda en Irak, de atacar a los chiitas a fin de fomentar una guerra religiosa.
Además del atentado de Mosul, la violencia se agravó ayer en otros puntos del país, donde en varios ataques resultaron muertos por lo menos 11 personas.
Entre los más graves figura uno perpetrado contra el director de la comisaría de policía de Salihia, en pleno centro de Bagdad y cercana a la Zona Verde, el recinto altamente vigilado que alberga las instituciones provisionales y la embajada de Estados Unidos. El teniente coronel Ahmed Ubais fue abatido a tiros junto con dos escoltas cuando se dirigía a su oficina, en una emboscada reivindicada por el grupo de Al-Zarqawi.
Además, una mujer iraquí murió en un ataque insurgente contra una base militar estadounidense cerca de Hillah, al sur de Bagdad. Según informó la policía, la base fue atacada con morteros, lo que desató un tiroteo entre los soldados y los insurgentes. Una de las granadas de mortero erró el blanco e impactó en la casa de la iraquí, que murió de forma instantánea.
Y en Kirkuk, al norte, extremistas mataron a tiros al jefe de la oficina del canal Kurdistán TV, Laik Ibrahim, cuando acudía a su trabajo.
En el plano político, en tanto, el presidente del Parlamento iraquí, Fuad Maassum, anunció ayer que la Asamblea Nacional, elegida el 30 de enero, fue convocada para el 16 de marzo. La convocatoria a la Asamblea fue confirmada por responsables de las listas que se impusieron en las elecciones, y se hará incluso pese a la falta de acuerdo sobre la formación del futuro Poder Ejecutivo.
Por otra parte, ayer se conoció que Estados Unidos acordó en secreto devolver el control de la prisión de Abu Ghraib, en el oeste de Bagdad y donde se cometieron los abusos contra presos iraquíes, a las autoridades de ese país. Así lo afirmó el diario británico The Guardian, que citó al ministro de Derechos Humanos iraquí, Bakhtiar Amin.
Reasume el ex premier del Líbano
- BEIRUT (AP).- En una medida que garantiza la continuidad del dominio que ejerce Damasco en la política del Líbano, el presidente de este país, Emile Lahoud, encargó ayer al ex primer ministro Omar Karami la formación de un nuevo gobierno, menos de dos semanas después de que éste renunciara, presionado por masivas protestas antisirias. La decisión se conoció en momentos en que la oposición, apoyada por Estados Unidos, exige el retiro de las tropas sirias del Líbano y una investigación sobre la muerte del ex primer ministro libanés Rafik Hariri, en un atentado que atribuye a Damasco.





