Se cayó un techo del aeropuerto de París: murieron cinco turistas
Un sector de unos 30 metros de largo de una terminal se desplomó por completo
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PARIS.- Por lo menos cinco personas murieron ayer al derrumbarse parte del techo de una nueva sala de embarque en el aeropuerto internacional Charles de Gaulle, de París, en una tragedia que desató interrogantes sobre la seguridad del edificio.
Empleados de los servicios de rescate dijeron que podría haber un sexto cuerpo entre los escombros y que tres policías están gravemente heridos. Todas las víctimas serían turistas extranjeros -incluido uno de origen chino-, aunque anoche se desconocían la identidad y nacionalidad del resto de los fallecidos.
El área de espera de la terminal 2E, la más moderna del aeropuerto, se desplomó poco antes de las 7 hora local y poco después de que los pasajeros notaran rajaduras en el techo.
Un sector de unos 30 metros de largo de la inmensa estructura cilíndrica de hormigón, metal y vidrio se derrumbó e hizo caer la pasarela, que aplastó a varios vehículos que estaban estacionados debajo.
El gobierno francés descartó que la tragedia hubiese sido provocada por un ataque terrorista, aunque reconoció que desconocía las causas del siniestro. La hipótesis que se manejaba ayer era la de un derrumbe estructural, provocado por un error en el proyecto o en la construcción.
La terminal, que costó 750 millones de euros, se había inaugurado hace once meses, después de varias demoras por problemas en la construcción. Incluso la inauguración fue postergada una semana porque la comisión de seguridad integrada por ingenieros, arquitectos y bomberos no dio su visto bueno. En aquel entonces, una enorme lámpara cayó imprevistamente del techo.
El presidente Jacques Chirac ordenó ayer que "se determinen las causas de este accidente lo más rápidamente posible".
"Parece la escena después de un terremoto", dijo un bombero desde el lugar del desastre, mientras empleados de los servicios de rescate registraban con perros los escombros.
La policía había comenzado a evacuar y sellar el área después de que los pasajeros alertaron sobre las rajaduras y el polvo que caía del techo en forma de cúpula.
Varios pasajeros de Air France con destino a Praga o procedentes de Newark, en Estados Unidos, y de Johannesburgo, en Sudáfrica, se encontraban en el momento del accidente en la terminal 2E.
Las consecuencias de la tragedia podrían haber sido mucho peores si las toneladas de escombros hubieran caído en una hora pico y no en la mañana de un domingo, cuando el tráfico aéreo es mucho más limitado.
Unos 58 millones de pasajeros transitan por el aeropuerto Charles de Gaulle cada año. Se esperaba que por la terminal 2E, que recibe más de 50 vuelos diarios, pasasen 10 millones de pasajeros al año. La 2E, una terminal futurista y con forma de túnel, era considerada una joya del diseño, seguridad y confort.
El mayor aeropuerto de Francia había sido escenario de otra tragedia, en junio de 2000, cuando un Concorde de Air France cayó dos minutos después de despegar con 109 personas a bordo. En esa ocasión el desastre dejó 114 víctimas mortales.




