
Se extienden las protestas en Egipto
Miles de personas volvieron a chocar con la policía cerca de la plaza Tahrir; los militares mantienen la convocatoria a elecciones
1 minuto de lectura'
EL CAIRO.- Por quinto día consecutivo, miles de manifestantes que exigen la salida inmediata de los militares del poder se enfrentaron ayer con la policía en varias ciudades del país, a pesar de las concesiones políticas prometidas anteayer por el gobernante Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA), incluido el anuncio del adelanto de elecciones presidenciales.
Mientras crecen las críticas a nivel nacional e internacional contra la junta militar por el uso excesivo de la fuerza, que ya ha dejado 38 muertos desde el sábado, la agudización de la crisis política y social que vive el país también llevó a algunos partidos políticos a pedir el retraso de los comicios legislativos del lunes, considerados las primeras elecciones libres en Egipto en décadas.
Sin embargo, el CSFA y los Hermanos Musulmanes, el partido mejor organizado del país, acordaron que, pese a la violencia, se celebrarán las elecciones parlamentarias para que Egipto se adentre en una nueva etapa.
Las batallas callejeras se centraron ayer en torno al Ministerio del Interior, cercano a la emblemática plaza Tahrir, donde los policías y soldados que protegen el ministerio volvieron a recurrir a gases lacrimógenos y balas de goma para impedir que los manifestantes asaltaran el lugar.
También hubo enfrentamientos en Alejandría y Puerto Said (Norte), Suez y Qina (centro) y Asuán (Sur), así como en el delta del Nilo y Marsa Matruh (Oeste).
Por primera vez desde el inicio de los enfrentamientos, el ministro de Salud, Amro Helmy, admitió que varios de los muertos en los disturbios fallecieron por heridas de bala, e informó que su ministerio analiza los gases lacrimógenos empleados por la policía después de recibir denuncias de que son más fuertes que los utilizados habitualmente para dispersar las protestas.
Ante la brutalidad de la represión militar, que además de los 38 muertos ya dejó más de 2000 heridos, el imán Ahmed al Tayeb, de Al Azhar, la más alta institución del islam sunnita en el país, pidió a la policía que no dispare más contra los manifestantes, y al ejército que evite los enfrentamientos "entre los hijos de un mismo pueblo".
También el candidato presidencial y premio Nobel de la Paz, Mohammed el-Baradei, denunció el uso "bárbaro e injustificado" de la fuerza por parte de la policía en El Cairo y exigió "un cambio total" en el país.
Desde el exterior, en tanto, Alemania, uno de los principales socios comerciales de Egipto, pidió una rápida transferencia del poder a un gobierno civil, mientras que Estados Unidos y la ONU expresaron su preocupación por la represión de manifestantes.
"Algunas de las imágenes que están surgiendo de Tahrir, entre ellas, la golpiza brutal a manifestantes ya sometidos, son profundamente impactantes, así como los reportes de inconformes desarmados baleados en la cabeza'', afirmó ayer Navi Pillay, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, que exigió "una investigación rápida, imparcial e independiente para que quienes sean hallados responsables de los abusos rindan cuentas de sus actos''.
Un referéndum
Anteayer, tras un acuerdo con los principales partidos islamistas, el mariscal Mohammed Hussein Tantawi, jefe del consejo militar, se comprometió a organizar una elección presidencial antes de julio de 2012, a crear un gobierno de salvación nacional y a convocar a un "referéndum popular" para abandonar inmediatamente el poder "si la situación así lo requiere".
Pero los manifestantes afirmaron no creer en absoluto en las palabras del mariscal, ex ministro de Defensa del antiguo régimen, que relacionan con el derrocado Hosni Mubarak, que fue expulsado del poder en febrero pasado tras una revuelta de 18 días.
"Ahora está claro que el que escribía los discursos del presidente Mubarak es el mismo que escribe los discursos del mariscal", comentó ayer con ironía el juvenil Movimiento 6 de Abril, en un comunicado.
Originalmente, los militares habían prometido volver a los cuarteles dentro de seis meses tras el derrocamiento de Mubarak, pero su aparente renuencia a entregar el poder y perder sus privilegios han alimentado la frustración entre los egipcios, que temen que su revolución no haya cambiado nada.
Una encuesta de la Universidad de Maryland, divulgada ayer, de hecho, reveló que el 43% de los egipcios cree que su ejército "trabaja para frenar" los logros de la "revolución".
"El consejo militar es el problema y no la solución", expresó en un editorial el diario independiente Al Masri al Yom, mientras que el periódico Al Akbar advirtió que "lo más peligroso que puede darse es el deterioro de la relación entre el pueblo y el ejército".
Agencias AP, AFP, DPA, Reuters y EFE
1
2Por qué un posible ataque contra Irán mantiene al mundo en vilo: redes terroristas, alianzas globales y la amenaza nuclear
3Indignación y sorpresa en Noruega por la entrega de María Corina Machado de su medalla del Nobel a Trump
4Revelan el primer video de la cinematográfica huida de Machado de Venezuela



