
Son 229 los muertos por la tragedia aérea en Canadá
La nave se precipitó al mar y no hubo sobrevivientes; el piloto dijo que había humo en la cabina e iba a intentar un aterrizaje de emergencia; buscan la caja negra
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PEGGY´S COVE, Canadá.- Los investigadores seguían ayer en la búsqueda de pistas para hallar la causa de la tragedia del avión de la aerolínea Swissair que se estrelló ayer en el océano Atlántico (siniestro sobre el cual informó La Nación en su segunda edición de ayer), en la que murieron 229 personas.
El piloto de la nave informó que había humo en la cabina e intentó un aterrizaje de emergencia.
El vuelo SR-111 de Swissair partió anteanoche del aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York rumbo a Ginebra y cayó en aguas del Atlántico, frente a la provincia canadiense de Nueva Escocia. Llevaba 215 pasajeros -entre ellos dos bebes- y 14 tripulantes.
Trabajadores de rescate han recuperado los restos de 44 personas.
Una hora y 40 minutos después del despegue en Nueva York, el piloto del trimotor McDonnell Douglas MD-11 informó que tenía problemas a 10.000 metros de altura y descendió hasta unos 2500 metros antes de desaparecer de los radares a unos 50 kilómetros al sur del aeropuerto de Halifax.
El piloto indicó que había humo en la cabina de mando y que había vaciado las reservas de combustible antes de intentar un aterrizaje de emergencia. Las primeras conjeturas sobre las causas del accidente apuntan hacia un cortocircuito en el sistema eléctrico o un incendio en el compartimiento de equipajes.
El avión cayó cerca del poblado turístico de Peggy´s Cove, entre 7 y 10 minutos antes del momento en que hubiera aterrizado en Halifax.
Los pasajeros estaban preparados para un aterrizaje forzoso y muchos vestían chalecos salvavidas.
Roy Bears, investigador canadiense de seguridad aérea, afirmó que el piloto había hablado con el aeropuerto internacional Logan, de Boston, pero no se le permitió aterrizar ahí porque el de Halifax quedaba más cerca. Pero funcionarios en Logan indicaron que nunca recibieron ningún informe de un avión pidiendo auxilio.
Swissair informó que tanto el piloto, Urs Zimmermann, como el copiloto, Stephan Loew, tenían amplia experiencia con el modelo MD-11.
"Ruido atronador"
Algunos testigos hablaron de un "ruido atronador", otros comentaron la posibilidad de una explosión, lo que explicaría el pequeño tamaño de los restos del aparato esparcidos en el área del accidente. Pero, al parecer, los investigadores no se orientaban a una hipótesis semejante.
Tanto la Casa Blanca como el FBI dijeron que no creían que se tratase de un atentado terrorista. El alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, afirmó que "ningún hecho" sostiene la teoría de un atentado, pero que igualmente se harán las investigaciones pertinentes.
El 17 de julio de 1996 un avión de la TWA que iba rumbo a París estalló cerca de Long Island, a poco de haber despegado de Nueva York, en un incidente que hizo sospechar un atentado.
En Ginebra, el gerente financiero de Swissair, Georges Schorderet, dijo que la aeronave recibió su último servicio de mantenimiento en agosto de 1997 y estaba "en perfectas condiciones, de acuerdo con nuestros patrones".
Los restos del avión quedaron esparcidos a 10 kilómetros a la redonda. Numerosas embarcaciones, entre ellas una fragata, un navío de apoyo, un avión Hércules y seis helicópteros, participaron en la búsqueda de cuerpos.
Las patrullas no recobraron todavía las cajas negras con las grabaciones del vuelo, se informó.
La ruta Ginebra-Nueva York es utilizada regularmente por funcionarios de las Naciones Unidas y otras agencias internacionales con sede en Ginebra.
Entre los pasajeros se hallaba el doctor Jonathan Mann, decano de la Facultad de Salud Pública de Harvard y pionero en la lucha contra el SIDA, dijo una vocera de la Organización Mundial de la Salud en Ginebra.
La UN dijo que siete de sus funcionarios estaban a bordo del avión.
Swissair informó que 137 de los ocupantes eran norteamericanos, incluido un tripulante; 41 suizos, incluidos 13 tripulantes, y 30 franceses.
Otras nacionalidades de los pasajeros muertos son británica (6), alemana (3), italiana (3) y griega (2).
También había un pasajero de cada uno de estos países: Arabia Saudita, España, Yugoslavia, Afganistán, Irán, Rusia y San Kitts.
A 8 segundos
WASHINGTON (ANSA).- Dos aviones estuvieron ayer a 8 segundos de estrellarse cerca del aeropuerto de Los Angeles, y sólo la intervención desesperada de un controlador de vuelo evitó el drama.
El episodio involucró a un avión de Delta que acababa de despegar rumbo a Atlanta, y uno de Alaska Airlines, que aterrizaba procedente de México.
Los aviones volaban a 7600 metros y se encontraban frente a frente a apenas 4 kilómetros uno del otro.
El MD-11, bajo la lupa
- Destino fijado: el trirreactor MD-11 sucedió al DC-10 (es más largo) y dejará de fabricarse en el 2000 debido "a la demanda insuficiente", según anunció la empresa Boeing, nuevo dueño de la Mac Donnell Douglas.
- Cumplió 12 años: el avión comenzó a fabricarse en 1986, y se vendieron 180 unidades en el mundo. Su precio oscila entre los 129 y los 144 millones de dólares.
- De avanzada: La innovación más importante del MD-11 estuvo en la cabina de pilotaje. Su instrumentación está formada por seis tubos de rayos catódicos basados en el principio llamado "dark cockpit" (tablero de mandos oscurecido).
- Más descansado: las pantallas sólo presentan al piloto los parámetros del avión que se diferencian de los normales, lo que evita que el piloto deba controlar continuamente el tablero de mando y aligera su trabajo. El avión puede ser manejado en vuelo por sólo dos pilotos.
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