Trágico accidente en las costas de Río
Al menos 11 personas murieron al explotar una de las columnas que sostenían la estructura marítima
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SAN PABLO.- La mayor plataforma del mundo para extracción submarina de petróleo, de la compañía estatal brasileña Petrobrás y situada a 150 kilómetros de la costa de Río de Janeiro, sufrió ayer tres explosiones que habrían matado al menos a once trabajadores.
Como consecuencia, la plataforma marítima P-36, que tiene una altura de 120 metros -el equivalente a 40 pisos de un edificio-, quedó inclinada 30 grados en medio del mar y corre el riesgo de hundirse.
Las 175 personas que en ese momento estaban trabajando tuvieron que ser evacuadas de urgencia. De los once fallecidos diez permanecen desaparecidos. No se sabe si en el interior de la plataforma o si habrían caído al mar.
El desastre se inició a la madrugada de ayer, cuando se produjo una explosión en una de las columnas que sostenían la plataforma. Los peritos están investigando las causas, pero las sospechas apuntan a una explosión de gas o al mal funcionamiento de algún equipo.
Esta plataforma submarina producía hasta ayer 80.000 barriles de petróleo por día, o 6 por ciento de la producción nacional brasileña, aunque Petrobrás avisó ayer que no habrá problemas de abastecimiento ni aumento del precio del combustible.
La plataforma es una estructura del tamaño de dos manzanas y 33.000 toneladas de peso. Como los empleados pasan semanas trabajando en ella, es como una pequeña ciudad:posee dos restaurantes, cine, biblioteca, gimnasio, canchas polideportivas y canchas para fútbol de salón. Brasil es considerado el país con más experiencia en la extracción de petróleo en altamar. La plataforma P-36 extraía petróleo a 1855 metros de profundidad.
La estructura accidentada está ubicada en el litoral norte de Río de Janeiro, a 150 kilómetros de la costa, en la región conocida como Cuenca de Campos, un área en la que se concentra el 60 por ciento de la extracción del petróleo producido en Brasil.
Era considerada la mayor del mundo por su impresionante capacidad. Podía producir 150.000 barriles de petróleo por día y 7,5 millones de metros cúbicos de gas, es decir, 24% de lo que es producido en todo Brasil.
El presidente de Petrobrás, el franco-brasileño Henri Philippe Reichstul, calificó al accidente como "una sorpresa, ya que la plataforma es nueva y el equipo estaba completo y bien entrenado". Pero el sindicato no consideró sorpresivo el accidente, sino parte de una serie de desastres reiterados debido al programa de recorte de personal y ajuste de Petrobrás.
Sin entrenamiento
"En los últimos doce años Petrobrás ha destituido a unos 30.000 funcionarios y ha contratado varias empresas de servicios para que realicen sus funciones. Esos trabajadores "tercerizados" no han sido entrenados para trabajos de riesgo", denunció Mozart Queiroz, director de la Federación Unica de Petroleros de Río de Janeiro.
Según Queiroz, de los 81 trabajadores muertos en los últimos tres años 66 pertenecían a compañías tercerizadas y sólo 15 eran empleados de Petrobrás. Queiroz denunció asimismo que, como parte del ajuste de gastos, la empresa ha recortado inversiones también en mantenimiento de equipos.
Por otro lado, el presidente del Partido de los Trabajadores (PT) llegó a insinuar ayer un autosabotaje de las autoridades de Petrobrás para crear un ambiente favorable a su privatización. Sin embargo, la versión fue desmentida rápidamente por el gobierno. La plataforma tenía un seguro de 500 millones de dólares por pérdida total, lo que, según Petrobrás, será demandado.
Consciente de la repercusión nacional e internacional que produce cualquier accidente relacionado con la compañía, una de las mayores petroleras del mundo, el presidente Fernando Henrique Cardoso emitió una nota prestando condolencias a las familias de los trabajadores fallecidos.
Cardoso también envió al ministro de Minas y Energía, José Jorge, al lugar del accidente, en el Estado de Río de Janeiro, para que acompañe directamente el rescate y la atención a las víctimas y lo mantenga permanentemente informado.
Sin daños ambientales
En tanto, el ministro de Medio Ambiente, José Sarney hijo, sostuvo que el accidente no producirá daño ambiental, ya que, inmediatamente después de la explosión, fueron cerradas las compuertas de crudo y gas. De cualquier modo, se anunció que cuatro barcos rodearán la plataforma para actuar en caso de que se produzca alguna pérdida.
La plataforma P-36 es nueva. Fue construida en 1994 en Italia y reformada en Canadá. Sólo las obras para reformarla costaron 356 millones de dólares. Había llegado a Río de Janeiro hacía apenas dos años, y ahora no se sabe si volverá a funcionar. Corre riesgo, incluso, de irse a pique.
Reichstul informó que la plataforma corre el riesgo de hundirse, ya que está a la deriva, con una inclinación de 30 grados. "Estamos observándola, y varios equipos están listos para enderezarla", dijo Reichstul.




