
Un escándalo golpea a González Macchi
El vehículo que utiliza el mandatario fue adquirido en 1999 por 81.000 dólares y tenía papeles falsos
1 minuto de lectura'
ASUNCION.- Si bien en Paraguay pocos discuten que el origen de la mayor parte de los automóviles que circulan por sus calles es ilegal o de procedencia dudosa, la revelación de que el propio presidente de la república, Luis González Macchi, se desplaza en un vehículo presuntamente robado causó lógica conmoción.
El escándalo estalló el lunes, cuando el fiscal Alejandro Nissen constató que el BMW 528i color gris plata, adquirido en 1999, fue introducido en Asunción de contrabando, con documentos falsos.
Los papeles apócrifos fueron legalizados por la escribanía de gobierno en el momento en que la presidencia decidió comprar el automóvil, por 81.000 dólares.
Nissen descubrió que el certificado de importación del vehículo pertenece realmente a un Toyota tipo Runner importado legalmente de los Estados Unidos.
El investigador adelantó que serían juzgadas las personas que vendieron el automóvil a la presidencia, el escribano que autenticó el procedimiento, el despachante de aduana que falseó el origen y funcionarios de aduana que encubrieron el caso y obstruyeron la investigación.
"Partimos de la premisa de que de parte de la presidencia existió buena fe en la compra, pero eso también es materia de investigación", señaló Nissen.
La quinta pata al buey
Según analistas, el escándalo podría golpear seriamente al inestable gobierno de González Macchi, que se debate en una fuerte crisis desde que, el año último, se desmembró el pacto con la principal fuerza opositora.
El mandatario, sin embargo, minimizó el problema y se limitó a responder, en guaraní, que "eso carece de importancia; hay cuestiones más importantes que atender".
Por su parte, el ministro del Interior, Julio Fanego, también trató de restar importancia a las críticas, al asegurar que en Paraguay todo el mundo usa "coches mau ", como se llama a los automóviles ilegales, en referencia a los mau-mau , bandas armadas de kenianos que asesinaban a los colonos británicos durante la lucha por la independencia.
"Se le busca la quinta pata al buey, porque hay periodistas que tienen coches mau, policías y hasta sacerdotes", sentenció.
De todos modos, para el presidente de la Cámara de Diputados, Cándido Vera, el escándalo "amerita por lo menos el intento de entablar un juicio político contra el presidente, no importa cuál sea el resultado final".
El opositor Partido Liberal Radical Auténtico viene reclamando desde enero último la renuncia de González Macchi, acusándolo de incapacidad para solucionar la grave crisis económica que afecta al país.
Según la policía, más de 400.000 de los 600.000 vehículos existentes en el país son de origen ilegal, y muchos provienen de robos cometidos en la Argentina, Brasil y Uruguay, países que son socios de Paraguay en la unión aduanera del Mercosur.
El gobierno de González Macchi está a mitad de una campaña de legalización del parque automotor que es considerada un fracaso por su escasa aceptación.





