Un texto con sello profético que va más allá de la problemáticaen la Amazonia

Víctor Manuel Fernández
Víctor Manuel Fernández PARA LA NACION
(0)
13 de febrero de 2020  

Quizá por culpa de los propios católicos sería una pena que ocurra precisamente lo que Francisco no quería: que la cuestión de los viri probati (ordenación de algunos hombres casados) distraiga de las grandes problemáticas que sufre el pueblo amazónico, amenazado por conflictos sociales, ecológicos y culturales. El Papa puso mucho empeño en la redacción de este documento, y eso puede advertirse en una lectura serena. Allí están plasmados crudamente sus dolores y sus angustias ante los sufrimientos que bien conoce.

Pero lo más importante es leer la introducción, donde limita los alcances de su documento: "No desarrollaré aquí todas las cuestiones abundantemente expuestas en el documento conclusivo" (2). Se refiere al documento con el cual concluyó el Sínodo de los Obispos, celebrado en Roma. Está claro que si el Papa no desarrolla allí algún punto no es porque queda excluido, sino porque adrede no quiso repetir al sínodo. Por primera vez una exhortación apostólica no se constituye en una interpretación del documento conclusivo de un sínodo ni en una restricción de sus contenidos. Solo es un marco complementario de ese documento y dice explícitamente: "No pretendo reemplazarlo ni repetirlo" (2). Lo que hace es "presentar oficialmente" (3) ese documento y pedir que todos los obispos y agentes pastorales de la Amazonia "se empeñen en su aplicación" (4). Esta es una enorme novedad sinodal que lamentablemente ha pasado desapercibida.

Por lo tanto, Francisco se tomó en serio el sínodo, evitando reemplazarlo con una exhortación papal, y sencillamente pidió que su documento sea aplicado. Habrá diversos caminos para hacerlo, equipos de estudio y de aplicación, y unos temas llevarán más tiempo que otros. Evidentemente, pensar en un "rito amazónico" es un trabajo de años.

Pero tampoco podemos cometer el error de acallar la voz profética de este texto para la sociedad, para la política, para los movimientos sociales, solo porque no se detiene a hablar de los viri probati. Sería otra forma de clericalismo, cuando aun desde el punto de vista pastoral el Papa insiste en dar mucha más autoridad a los laicos en la Amazonia. Más que algunos curas casados, lo que hace falta es que los laicos tomen las riendas. Al mismo tiempo, muestra una enorme apertura a los ritos y expresiones indígenas, pidiendo que no se las acuse tan rápidamente de paganismo o de "idolatría" (79).

Es un texto bello, con un tono que mezcla la poesía con la denuncia. También es marcadamente profético, en partes duro en su crítica social, que acoge mucha riqueza de los pensadores, escritores y líderes amazónicos, y que plantea serios desafíos ante el sufrimiento de los pueblos de la Amazonia. Por eso, después de la primera reacción, quizá más eclesiástica que social y popular, cabe sentarse tranquilos a leer esta exhortación que "complementa" al documento sinodal sin anularlo. De otro modo, quienes siguen explotando y arrasando la Amazonia se frotarán las manos viendo que nos entretenemos en internas eclesiásticas.

El autor es arzobispo de La Plata

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.