
Uno de los chicos quería vengarse porque la novia lo había dejado
El adolescente de 13 años, que con su primo de 11 asesinó a cuatro alumnas y a una maestra, en Arkansas, planeó la masacre molesto con una chica, que fue herida.
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WASHINGTON (ANSA).- Mitchell Johnson, el adolescente de 13 años que provocó una masacre en la escuela media de Jonesboro, Arkansas, quería vengarse de las muchachas porque una de ellas lo había dejado.
Para lograr su objetivo se hizo ayudar por su primo, Andrew Golden, que con sus 11 años ya manejaba las armas como todo un veterano. Y dejó sobre el terreno cinco muertos y 11 heridos, entre ellos dos profesores.
Como en una película, Mitchell y Andrew se habían puesto los trajes camuflados de los comandos que tantas veces admiraron en la pantalla, se armaron con un fusil y varias pistolas cada uno y prepararon una estrategia de guerra.
Andrew, el más pequeño, fue a activar la señal de alarma contra incendios y luego se reunió con su primo, apostado entre los árboles mientras la escuela era evacuada.
Mientras salían los alumnos elegidos como objetivo, los dos comenzaron a disparar con calma, poniendo en la mira a las mujeres, y sin disparar a los varones.
Candace Porter, de 12 años, la niña que había dejado a Mitchell Johnson, quedó herida, pero después de 24 horas ya quedó fuera de peligro.
Una profesora, Shannon Wright, de 32 años, le hizo de escudo con su propio cuerpo y pagó con la vida su heroísmo. Las otras víctimas son Natalie Brooks, Ann Herring y Stephanie Johnson, todas de 12 años, y Brittany Varner, de 11.
"Mitchell -contó una compañera de clase, Kara Tate, de 11 años- me había dicho la semana última que le iba a disparar a Candace para vengarse."
Arreglo de cuentas
"Sostenía que arreglaría las cuentas con todos -agregó otro alumno de la escuela, Jamie Clevenger- y que mataría a mucha gente. No pensé que hablaba en serio."
El lunes, Mitchell se presentó con un cuchillo en la clase de Candace. Dos jovencitas, Amber McBroome y Sherri VanHorn, contaron la escena.
"Candace le repitió a Mitchell que no quería salir con él, y él la amenazó con un cuchillo. La profesora, la señora Wright, intervino, y Mitchell apuntó el arma contra ella", dijeron.
No está claro si después de aquel episodio el muchacho fue suspendido. La dirección de la escuela no lo confirmó ni desmintió hasta ahora.
El hecho es que, para realizar su venganza, Mitchell acudió a su primo Andrew, más pequeño que él, pero más experto en el uso de las armas de fuego.
"Andrew -explicó otra alumna de la escuela, Erica Swindle, de 12 años- tenía un fusil para cazar ciervos y se vanagloriaba de ser un tirador experto. Cuando alguien lo hacía enojar, amenazaba con dispararle."
Jennifer Nightingale, una compañera de clase de Candace, fue tal vez la última en hablar con Mitchell Johnson antes del tiroteo.
"Me dijo que no nos veríamos más, porque dejaría la ciudad. Pero antes o después se vengaría: ninguna muchacha -decía- podía abandonarlo y quedar impune", recordó.
Ayer la dirección de la escuela sostuvo que la masacre era imprevisible. Jonesboro es una ciudad de 46.000 habitantes, donde nunca pasa nada.
La Westside Middle School es frecuentada por adolescentes de zonas agrícolas de los alrededores. "Son todas familias -dijo una profesora, Debbie Pelley- que tienen armas en la casa, pero sólo las usan para cazar. La disciplina en la escuela es excelente. Hace 24 años que trabajo aquí y nunca tuve problemas."
La paz de los campos
Pero a Mitchell Johnson la paz de los campos no le alcanzaba. Terry McNatt, un ayudante del jefe policial, reveló que el muchacho asistía a un curso de rehabilitación para drogadictos y sus compañeros afirman que se vanagloriaba de ser parte de una banda.
En el lugar de la tragedia, los dos adolescentes tenían listo para su fuga un furgón robado, en el que se encontraron otras armas. Creían que podrían hacer como los bandidos de las películas, que casi siempre logran escapar.
Tal vez lo consigan ellos también. La ley de Arkansas es indulgente con los menores y la pena de muerte está reservada a los mayores de 16 años.
Otro alumno hirió a dos profesores
Princeton, EE. UU. (EFE).- Un estudiante de secundaria hirió ayer a dos profesores con un cuchillo en una escuela de Princeton (Texas), en un incidente que está siendo investigado por la policía local, que detuvo al menor.
Este hecho ocurrió tan solo 24 horas después de que dos menores de edad dieran muerte a tiros a cuatro niñas de entre 11 y 14 años y a una maestra, de 32, en la Westside Middle School de Jonesboro, en el Estado de Arkansas.
En el caso de Princeton, los dos profesores heridos fueron internados en un hospital de la jurisdicción y se desconoce su estado de salud, según dijo el vocero policial, Thomas Wyatt.
Evaluación psiquiátrica
Este informó que también el estudiante fue llevado al centro sanitario posiblemente para una evaluación psiquiátrica.
Un funcionario del distrito escolar de Princeton manifestó que, al parecer, el menor de 16 años implicado en el incidente se hirió con un cuchillo o algo similar a una hoja de afeitar y que los dos profesores fueron heridos cuando trataron de evitar que él continuara causándose daño.
Thomas Wyatt dijo que, aparentemente, el estudiante intentaba suicidarse y que las heridas que se produjo eran consideradas de menor magnitud.
El arsenal de los asesinos
WASHINGTON (AFP).- Rifles de caza de alto calibre y pistolas se encuentran entre las 10 armas de fuego que los dos menores que el martes dispararon frente a una escuela, matando a cuatro alumnas y una maestra, según una asociación norteamericana contra las armas de fuego.
Los dos menores, de 13 y 11 años, tenían tres fusiles de caza, tres revólveres (entre ellos, un Smith and Wesson de calibre 38 y un Ruger 357 Magnum), dos pistolas semiautomáticas y dos pistolas Derringers, según el Centro de Prevención de la Violencia con Armas de Fuego, que citó fuentes policiales.
Los niños, Mitchell Johnson y su primo Andrew Golden, ataviados con vestimenta militar, también guardaban 3000 cartuchos, hallados en una camioneta estacionada cerca del lugar donde ocurrió la tragedia, informó a la AFP la asociación.
En Arkansas es legal que un menor sea dueño de fusiles o carabinas, aunque para los menores de 21 años es necesario un permiso para poseer una pistola.




