Usar el celular, una "rutina" carcelaria
Los presos los utilizan todos los días
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SAN PABLO (Reuters).- Los familiares pueden visitar a sus parientes presos apenas una vez por semana en las cárceles de Brasil. Pero hablar, lo hacen diariamente por telefonía móvil. Por tal motivo, una decisión judicial dispuso el bloqueo de la señal abierta cerca de las prisiones.
Las mujeres de dos reos miembros de la poderosa banda Primer Comando de la Capital (PCC), responsabilizada de una ola de ataques armados en San Pablo, dijeron que los contactos son fáciles y constantes.
"Generalmente, ellos llaman, aparece el número y ya sabemos que es de allí adentro", declaró una mujer de 32 años, que pidió no ser identificada. Su compañero, miembro del PCC, está detenido desde hace 12 años.
Otra mujer, de 18 años, tiene la foto de su compañero en la pantalla del celular. "¿Con qué frecuencia hablo con él? Todos los días", afirma.
Los teléfonos móviles están vedados en las cárceles de Brasil, pero los internos los obtienen con relativa facilidad, incluso en las denominadas de "máxima seguridad" y los "capos", como "Marcola", lo aprovechan para dirigir a sus bandas en el exterior.
Los jefes del PCC presos usaron celulares para ordenar la ola de ataques en San Pablo, iniciada el viernes de la semana pasada y que se extendió hasta anteayer. Los ataques fueron atribuidos por la policía a una represalia por el traslado de unos 700 presos, incluidos los máximos jefes de la banda, a una remota cárcel.
Simultáneamente, estallaron rebeliones en unas 70 cárceles del estado de San Pablo, lo que ratificó la eficiencia de la red de comunicaciones de los presos.
Imágenes de televisión de amotinados subidos a los techos de las edificaciones mostraron que muchos poseían celulares.
El secretario de Administración Penitenciaria de San Pablo, Nagashi Furukawa, reconoció que existen grandes dificultades para impedir el acceso de los presos a los celulares. Los aparatos, dijo, son introducidos a las cárceles por visitantes de los presos, camiones de abastecimiento o funcionarios corruptos.
Uso democrático
Pero el uso de celulares no está restringido a las bandas, sino que es bastante "democrático" dentro de las cárceles. Entre las "reglas" impuestas por el PCC, figura la de que el poseedor de un teléfono móvil no puede cobrar a un compañero por su uso. "No es sólo el partido el que tiene teléfonos: todos tienen", dijo la mujer mayor, utilizando el nombre con que los "íntimos" se refieren a la banda.
El PCC controla casi todas las 140 prisiones del estado de San Pablo, según la Pastoral Carcelaria de la Iglesia Católica. "Son poquísimas las prisiones donde ellos no están al mando: esa es la verdad", dijo Helena Maria de Silva, abogada de la Pastoral.
Pero como ejemplo de otras organizaciones delictivas de Brasil, el temido comando también parece prestar atención a las dificultades de las familias necesitadas vinculadas a sus integrantes, familiares o simpatizantes.
"[A] las personas que necesitan de remedios ellos les dan remedios", contó la mujer más joven, cuyo compañero cumple una pena de 13 años de prisión. "Pagan hasta los velorios."
"[La banda] ayuda a las personas que necesitan, dan cestas básicas, ayuda con los ómnibus [que llevan a los familiares a las cárceles] dando dinero", dijo la mujer.




