
Yeltsin destituyó a todo su gabinete
Kiriyenko deja el cargo cinco meses después de haber asumido; lo reemplaza el ex primer ministro Viktor Chernomyrdin
1 minuto de lectura'
MOSCU.- El presidente Boris Yeltsin destituyó ayer al primer ministro Serguei Kiriyenko y al resto del gabinete, responsabilizándolo así de la debacle financiera, y designó en su lugar al ex primer ministro Viktor Chernomyrdin, un defensor de la gran industria.
El presidente ruso, que se había alejado del primer plano político y no había realizado declaración alguna sobre la crisis financiera de Rusia, procura de este modo retomar la iniciativa.
Sin embargo, la clase política consideraba ayer que la decisión del presidente refleja "desamparo" e "incertidumbre", según afirmó el reformista diputado de oposición Vladimir Lukin.
Cuando se hizo cargo del gobierno, en marzo último, Kiriyenko heredó una frágil situación financiera, que desembocó en la reciente devaluación del rublo, la suspensión del pago de la deuda interna y la moratoria en el reembolso de las deudas que bancos y empresas rusos tienen fuera del país.
Según fuentes del gobierno, Chernomyrdin puso dos condiciones para aceptar el cargo: "Un control total de los nombramientos de todos los miembros del gabinete y la no injerencia del presidente en el trabajo del gobierno".
Yeltsin despidió a Chernomyrdin en marzo y lo reemplazó por Kiriyenko, de 36 años, que cuando fue designado llevaba sólo siete meses en el gobierno. En esa ocasión Yeltsin dijo que Rusia necesitaba dirigentes jóvenes con ideas nuevas.
Kiriyenko acababa de ser ratificado por el Parlamento cuando la economía empezó a desinflarse ante la presión de la baja de los precios del petróleo y la crisis económica asiática. Desde entonces el joven primer ministro emprendió un difícil batalla por enderezar la economía, defender el rublo y lograr que el Parlamento, dominado por los comunistas, aprobara los programas económicos del gobierno.
Hace exactamente una semana, el gobierno reconoció su derrota en la lucha para apuntalar la divisa nacional y anunció que permitió que el rublo se devaluara el 34 por ciento frente al dólar, una decisión que provocó una fuerte reacción en los mercados mundiales.
El presidente de la Duma (Cámara baja), el comunista Guennady Seleznyov, elogió la decisión de Yeltsin de despedir a Kiriyenko, cuyo "gobierno era incapaz de funcionar efectivamente", informó la agencia noticiosa Interfax. Pero criticó el retorno de Chernomyrdin a la jefatura del gobierno.
"Es probable que fracase este cambio debido a que el gobierno de Kiriyenko, que sobrevivió apenas 100 días, hizo lo que había hecho el gabinete previo", dijo Seleznyov, según Interfax.
Yeltsin dio a conocer su sorpresiva decisión en un escueto comunicado de su oficina de prensa. No dio ninguna razón para la medida, pero el mandatario ha estado bajo presión política del Parlamento para que reemplace a su gabinete.
Todo parece indicar que la destitución del gobierno tomó incluso al propio Kiriyenko por sorpresa: su vocero ni siquiera pudo informar si Yeltsin habló con él antes de firmar el decreto.
Amenazas a los bancos
Incluso, el presidente anunció el cambio mientras Kiriyenko se reunía con funcionarios gubernamentales y de la banca para buscar la manera de evitar que el sistema bancario se descalabre. En particular, Kiriyenko amenazó con tomar bajo control y posiblemente hasta cerrar las entidades bancarias que no cumplan con sus compromisos ante los clientes.
Los analistas estiman que la jugada de Yeltsin persigue, ante todo, apaciguar las pasiones en el Parlamento, que el viernes pasado arremetió duramente contra el gobierno de Kiriyenko, su política en general y las medidas financieras extraordinarias.
Los diputados pidieron al presidente Yeltsin que dimitiera, e incluso sus más fieles aliados, como el movimiento Nuestra Casa Rusia que encabeza Chernomyrdin, exigieron el cese de Kiriyenko y del presidente del Banco Central, Serguei Dubinin.
Desde que fue destituido, Chernomyrdin, un burócrata de la era soviética que dirigió la gigantesca empresa estatal de gas Gazprom, se ha dedicado a organizar su propia campaña presidencial para el 2000.
Pocos analistas creen que Chernomyrdin pueda ganar las elecciones, aun cuando probablemente consiga el respaldo de parte del sector empresarial y bancario.
La mayoría de los políticos rusos saludaron ayer la decisión del presidente Boris Yeltsin de reemplazar al gobierno de Serguei Kiriyenko, pero criticaron el nombramiento de Viktor Chernomyrdin como primer ministro provisional.
Por su parte, el líder del Partido Comunista, Guennady Ziuganov, criticó a Yeltsin por haber nombrado a un nuevo primer ministro sin consultar al Parlamento y amenazó con no ratificar la decisión del presidente si la política económica no cambia radicalmente.
Confianza
EDGARTOWN, EE.UU. (AP).- El presidente norteamericano, Bill Clinton, que dentro de poco más de una semana se reunirá en Moscú en una cumbre con el presidente ruso, Boris Yeltsin, había anticipado el cambio de gobierno anunciado ayer en la capital rusa, y expresó la confianza en el liderazgo de Yeltsin.
"Se trata de políticas, no de personalidades", dijo un funcionario de la Casa Blanca. Aseguró que debido a la agitación económica y política que se dio en Moscú la semana última, Clinton esperaba "algunos cambios en el gabinete", dijo el funcionario de la Casa Blanca.




